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Experiencias

La leche de vaca podría estar en el origen de muchos trastornos de saludSi lees esto, dejarás de beber leche de vaca

Una de cada 10 mujeres europeas frente a una de cada 10.000 chinas padece cáncer de mama. El origen podría ser el consumo de lácteos.

La osteoporosis es casi una epidemia en Estados Unidos y en Europa, donde el consumo de productos lácteos es elevadísimo; es también donde la incidencia de cáncer es mayor, sobre todo de mama. Una de cada 10 mujeres europeas frente a una de cada 10.000 chinas padece cáncer de mama.  Investigadores de la Universidad de Harvard han detectado la relación entre un elevado consumo de productos lácteos con el aumento de riesgo de padecer, no sólo cáncer de mama, sino también de próstata, ovarios, colon y estómago; y ha eliminado los lácteos de su pirámide alimenticia.

La principal proteína de la leche, la caseína, con la que se fabrica pegamento, forma en el estómago grumos pegajosos indigeribles que llegan al intestino y recubren las paredes intestinales; además produce inflamación en tejidos de la garganta, de las cavidades nasales y senos paranasales, y pueden provocar trastornos diversos como dificultad para respirar, problemas de corazón, trastornos digestivos, colon irritable, enfermedad de Crohn, problemas en la glándula tiroidea, alergias, sinusitis, hinchazón, dolores de cabeza, irritabilidad,  calambres, hiperactividad, fatiga crónica, artritis reumatoide o psoriasis.

Existen otras muchas razones para eliminar la leche animal de nuestra dieta, como estas siete:

– está llena de grasas saturadas, que pueden provocar cambios hormonales, y aumentan nuestro colesterol elevando el riesgo de enfermedades coronarias.  Un vaso aporta tanto colesterol como 30 gramos de tocino.

– estimula la producción de mucosidad en las vías respiratorias, provocando desde un simple constipado hasta sinusitis y asma.

– irrita el aparato digestivo y puede causar tanto diarrea como estreñimiento.

– contiene hormonas y antibióticos, que se inyectan en las vacas para estimular la producción y evitar que ésta cese por enfermedades en las ubres.

– es, según la OMS, la segunda fuente más importante de dioxinas, compuesto cancerígeno.  El 10% de las dioxinas que se introducen en nuestro organismo proviene del aire que respiramos, y el 90% de la alimentación: de la carne en primer lugar, de los lácteos en segundo y del pescado en tercero.

– su azúcar, la lactosa, es difícil de digerir.  Cuando llegamos a los dos años de vida, los intestinos elaboran menos lactasa, enzima necesaria para la absorción y digestión de la lactosa.  La naturaleza es sabia, y sabe que un animal, cuando deja de ser cachorro, ya no necesita leche.

– y además, al consumir leche de vaca estamos contribuyendo al sufrimiento que padecen las vacas lecheras a las que se les separa de sus terneros nada más nacer obligándolas a producir leche para el consumo humano.

100 gramos de leche de vaca contienen 125 miligramos de calcio, pero existen muchas otras fuentes de este mineral.  Destacamos a continuación algunas fuentes vegetales de calcio, y entre paréntesis los miligramos de calcio que aportan 100 gramos: semillas de sésamo (700) –ricas también en magnesio, mineral necesario para la absorción del calcio-, de chía (600) y de lino (250); frutos secos: almendras (240) –ricas también en magnesio-, pistachos (136), higos secos (180); berros (214), perejil (245), diente de león (187), coles, en especial coles de Bruselas y col rizada o “kale” (130), espinacas crudas (210);  quinoa (100), lentejas (56), garbanzos (145), alubias blancas (130), alcachofas (40), alga wakame, (1.300), hojas secas de moringa (1.800), y las llamadas leches vegetales, bajas en grasas, con gran concentración de calcio y otros minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales; beneficiosas para el corazón y para el aparato digestivo, como las siguientes:

De avena, diurética, digestiva, nutritiva, sin gluten, de sabor suave, y con fibra soluble, relaja el sistema nervioso gracias a sus vitaminas del grupo B, y aporta calcio, hierro, fósforo, proteínas y omega 6.  Favorece la flora intestinal y proporciona energía y avenina, un sedante para el sistema nervioso.  Es muy fácil de hacer en casa: sólo necesitas un litro de agua y 150 gramos de copos de avena; deja reposar los copos cubiertos de agua toda la noche.  Por la mañana, cuela y tira el agua.  Lava los copos y bátelos junto con un litro de agua, y canela, si quieres.  Sólo te falta colar y guardar.  En nevera, se conserva bien durante 5 días.

De arroz,  ideal para cocinar y para niños por su sabor dulce, regula el tracto intestinal, y combate la diarrea y los vómitos.

De frutos secos, que aportan calcio y proteínas, son excelentes para embarazadas y para madres que estén dando el pecho a sus bebés, ya que favorecen la producción de leche.  La leche de almendras tiene efecto prebiótico, que estimula el crecimiento de bacterias beneficiosas y protectoras para nuestras defensas.

De coco: deliciosa, que aporta fibra y ácidos grasos de cadena media, y puedes añadir a cereales, bebidas calientes, batidos, sopas y cremas de verduras; la gastronomía tailandesa puede inspirarte para preparar exquisitas recetas con leche de coco.

De sésamo, aporta energía y el doble de calcio que la leche de vaca, además de proteínas y minerales que ayudan a equilibrar el sistema nervioso, potencian la memoria y evitan insomnio y estreñimiento.

De alpiste, muy popular en dietas de adelgazamiento, aporta proteínas, antioxidantes y lipasa, una enzima quemagrasa que no sólo te ayuda a perder peso sino también a eliminar grasa acumulada en las arterias; previene la arteriosclerosis y regula el colesterol, el azúcar en sangre y la hipertensión.  Es antiinflamatoria y mejora el funcionamiento de hígado, páncreas, riñones y vías urinarias; excelente en casos de cistitis.

Recordamos por último la necesidad de vitamina D para la fijación del calcio; ahora que ya es primavera en el hemisferio norte y tenemos más horas de luz, aprovechemos para llenarnos de vitamina solar.

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* Mónica Domingo es diplomada en Naturopatía,
Nutrición y Dietética, y Terapias Manuales.
Más información en: Arriluze Terapias Naturales
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Una respuesta a Si lees esto, dejarás de beber leche de vaca

  1. Mar dijo:

    La leche d vaca me produce hinchazon, como un globo, hinchazon q nunca se terminan esos gases agotadores q no cesan asta q un buen dia te quitan la leche y si no lo pruebas eres otra persona

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