El Hedonista El original y único desde 2011

“Si te encuentras solo cuando estas solo, estas en mala compañía.”. Jean Paul Sartre

Menu abrir sidebar

Restaurantes

Kabuki Raw (en Finca Cortesín)

Rafael Carrasco capitanea Kabuki Raw en el hotel(azo) Finca Cortesín, Málaga.

El cocinero tímido y el ritual.
Ser chef no implica ser el mejor relaciones públicas. Se puede ser un gran chef y hablar casi susurrando, evitando la mirada del comensal. Porque lo importante es la técnica, la pasión, la curiosidad, el riesgo y la actitud. Rafael Carrasco se mueve como pez en el agua en la cocina de Kabuki Raw, quizá porque le gusta surfear, y eso es lo relevante.

El hotel Finca Cortesín, que cuenta con una excelente oferta culinaria y otros encantos como estar junto al mar, ha confiado en el equipo de Kabuki para ofrecer, solo en horario de cenas, un apuesta que, sencillamente, deja sin palabras. Se suma a la no menos exquisita, pero diferente, propuesta del chef Lutz Bösing tanto en el Beach Club como en el Jardín de Lutz. Este alemán -con acento andaluz- cocina pescados, arroces y carnes con sumo gusto. Pero en esta ocasión, nos quedamos con la noche y lo que Kabuki Raw brinda.

Es una oda al producto más fresco y, como indica su nombre, apenas intervenido, únicamente en la parrilla con carbón japonés. Crudo y sin salsas. Porque Carrasco visita la lonja cada mañana y compra pescado de primera calidad. Como ese salmonete que, cuando uno saborea, siente que debe cerrar los ojos y atrapar dicho momento. Y esa cigala que parece interminable, como su sabor en boca. Tiene la materia (también verduras: calabaza, yuzu, berenjena…) y le añade magia.

En la mesa de este restaurante, que estéticamente poco tiene que ver con lo que se espera de un establecimiento japonés, suceden cosas. Sucede que la maitre, oriental, pero con acento argentino, presenta los platos a modo de actos. Y es que el menú 2013 ha sido concebido como una obra de teatro, una pieza del teatro de los sabores. Pero lo mejor es admirar la belleza de los platos que llegan para luego cerrar los ojos y gozar.

No faltan clásicos de la casa fundada por Ricardo Sanz, como el tartar de toro con angulas y caviar, o los niguiris de pez mantequilla con trufa, de steak tartar o de huevo frito y trufa, junto a otros elaborados, en exclusiva, para Finca Cortesín. Entre ellos, atún de Almadraba y el Amaebi, una quisquilla fresca que llega con su hueva de color azul eléctrico intacta y se presenta con raíz de wasabi  traída directamente desde Tokyo. Sí, porque el wasabi es una raíz y no es verde fosforito como acostumbramos a comer y cuando es natural –y su precio así lo demuestra- no pica tanto. Además de la anguila salvaje, el cogote de mero negro, el jurel y el hígado de rape. Y cerramos los ojos…

Restaurantes

Todo esto
y mucho más
en Restaurantes
+