El Hedonista El original y único desde 2011

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.”. Woody Allen

Menu abrir sidebar

Restaurantes

¿Una lista polémica? Para nada, simplemente hablamos de nuestra experienciaLos 10 mejores restaurantes del Norte

A nuestro entender, si se quiere comer bien y gozar de verdad, esta la es la lista definitiva de los mejores restaurante del Norte.

Empezamos este primer listado por el Cantábrico Oriental, desde Asturias hasta Biarritz, y avisamos para que nadie lamente ausencias o eche en falta imprescindibles de la zona Occidental. También llamamos la atención de que se trata de un listado subjetivo, como subjetivo es el paladar. Desde ahí, esta es nuestra lista de los 10 mejores restaurantes. La hemos elaborado en equipo, entre amigos a los que nos gusta salir a comer, disfrutar de lo bueno, y pasarlo bien. Sin atender a modas ni seguir consignas dictadas por departamentos de comunicación o guías de origen galo. Como pasa siempre con las listas, hay muchos que se quedan fuera. Pero si no están todos los que son, sí son todos los que están, y creemos que estos diez magníficos se merecen una visita al menos una vez en la vida. ¿Una lista polémica? Para nada, simplemente hablamos de nuestra experiencia, de nuestra manera de entender y de disfruta de la gastronomía que, cómo no, incluye un respeto absoluto por los profesionales que desde sus casas viven para dar de comer bien, de verdad, a quien honra vistarles.

1. Casa Marcial – Arriondas, Asturias. Casa Marcial es una preciosa casona rural, una joya ubicada en pleno campo, con huerto propio por donde corretean conejos y gallinas, es el ejemplo de lo que se ha dado en llamar cocina de proximidad. Familiar, con productos de máxima calidad, su cocina de toda la vida reinventada es un acierto total. Aunque no resulta fácil elegir, nos quedamos con su fabada, el pitu de caleya, el cochinillo y el arroz con leche. Y con todo el maravilloso equipo de Nacho Manzano. Muy recomendables los tres menús degustación. ¡Buenísimo!

2. Solana – Ampuero, Cantabria. Situado junto al Santuario de la Bien Aparecida, el paisaje frente al enorme ventanal es espectacular. Todo partió de los guisos que elaboraban sus abuelos y posteriormente la madre en el antiguo restaurante. Hoy, sus hijos y herederos, siguen ofreciendo las mejores alubias, rojas, blancas o negras, según temporada. Y además, afianzados en esas sólidas raíces, nos sorprenden con unas anchoas con helado de pimiento rojo, un carré de cordero con verduras en tempura o un atún rojo a la piedra con fresa. Desde nuestra última visita, han crecido en creatividad y atención. Nos encanta y prometemos regresar con frecuencia.

3. Nerúa – Bilbao, Vizcaya. Es el restaurante del Museo Guggenheim, con vistas a la ría y una decoración blanca, absolutamente monacal. El trato es cordial, amabilísimo, muy personal, y eso hace que para nosotros ya sea muy respetable. Antes de sentarnos a la mesa, pasamos por la cocina para tomar un aperitivo. Da gusto ver trabajar así de bien a jóvenes profesionales tan comprometidos con esa nueva manera de hacer las cosas. La carta cambia cada seis meses con distintas versiones de unos productos excelentes que se repiten. Los sabores nos llegan limpios, nítidos y exquisitos. En cuanto a los vinos, nos dejamos aconsejar por el sommelier, hijo de vinateros. Parada obligada tras una visita al Guggenheim.

4. Etxebarri – Axpe, Vizcaya. La parrilla del maestro Víctor “Bittor” Arguinzoniz es una obra de arte. Su fama se ha extendido por todo el planeta, y hoy vemos sentados a su mesa a gentes venidas hasta de Japón. Él, Víctor, sigue siendo la persona más discreta del mundo. Es raro que en su gremio, y a ese nivel, siga habiendo restauradores tan ajenos al marketing y las relaciones públicas. Todo lo que ofrece el Etxebarri es sublime: desde el simple chorizo elaborado en casa, inigualable, hasta las mejores gambas de Palamós, las cigalas, el bogavante… Mención aparte merecen las angulas, que llegan vivas al restaurante y se preparan a la parrilla con un artilugio inventado especialmente por Víctor. Nada de aceite y ajo. Sinceramente, no hemos probado mejores pescados que los del Etxebarri. Recomendamos ir a comer en grupo y compartir un buen rodaballo, rey o besugo, cualquier pez grande que tengan ese día. Y el chuletón. O encargar un cabrito, otra de sus especialidades. Si estáis de suerte, hasta os pueden preparar unas verduras a la brasa. Bocatto di cardinali. Los postres son también deliciosos: helado de leche a la parrilla, flan o helado de queso… Creo que se nota la admiración que sentimos por el Etxebarri y por Víctor. Hace muchos años que celebramos alguna fecha muy especial allí, y seguiremos haciéndolo. Y si estáis de paso, una magnífica opción es alojarse en el hotelito rural próximo, el Mendigoikoa, “donde el silencio se oye”.

5. Boroa – Amorebieta, Vizcaya. Este restaurante tiene una muy buena relación calidad-precio, tanto que recomendamos no ir los fines de semana, días en los que el servicio se resiente. El caserío y el entorno son preciosos, y los platos, riquísimos: desde el huevo a baja temperatura con trufa, hasta cualquiera de los platos del día que nos sugieran, como el bonito de Bermeo marinado, olivas verdes y tomate en texturas, las almejas de cuchillo a la plancha, el lenguado asado a la parrilla y merengue de su pilpil con puré de espinaca y algas, el solomillo a la brasa con risotto de boletus y dados de tempranillo o, para terminar, una original versión del tatín, macis y vainilla.

6. Elkano – Guetaria, Guipúzcoa. Es el decano de este emblemático puerto pesquero. Calculo que empezamos a ir hace ya… más de 40 años, y jamás falla. Todos los pescados de buen tamaño, a la parrilla, son excepcionales, igual que el bogavante y el salpicón de marisco. Los pelayos, los chipironcitos a la parrilla o encebollados, son toda una institución. También las cocochas, rebozadas, a la parrilla o en salsa verde. Como estamos en Guetaria, se impone el txakolí. Txomin Etxaniz, por supuesto. Y si sois aficionados al champagne, estáis de suerte: comparativamente, los precios aquí son una ganga. De postre, unos clásicos: torrijas, helado de queso. En cuanto al trato, maravilloso. Desde aquí queremos rendir nuestro pequeño homenaje, con cariño y reconocimiento, a la labor de toda una vida realizada por Pedro Arregui y su mujer, Maria José. Ahora su hijo, Aitor, incorporado a la sala en 2002, seguirá al frente de este lugar que tan feliz ha hecho a tantos amantes del buen comer.

7. Martín Berasategui – Lasarte, Guipúzcoa. Martín Berasategui es la exquisitez elevada al cubo. Son 3 estrellas Michelin ganadas a pulso y mantenidas día a día por un equipo insuperable entre los que se encuentra Oneka, la mujer de Martín. Martín, además, ha hecho escuela. Si de verdad os queréis dar un día un homenaje, escalar las cotas más altas de la gastronomía, sin duda este es el restaurante al que ir. No importa si tenemos que ir ahorrando, poquito a poco, a lo largo del año. Martín Berasategui lo merece siempre.

8. Akelarre – San Sebastián, Guipúzcoa. Aparte de las mejores vistas (tema ya trillado en Akelarre), la carta de vinos y el sommelier, Carlos Muro, son de lo mejor de la zona, y nos atreveríamos a decir que de España, con permiso de Josep Roca. Pedro Subijana consigue algo sumamente difícil: satisfacer a los más clásicos y a los más vanguardistas con unos platos, tanto los tradicionales como los innovadores, extraordinarios. Comer en Akelarre es un placer total. Y lo recomendamos sabiendo que no nos equivocamos.

9. Zuberoa – Oyarzun, Guipúzcoa. Zuberoa es un restaurante sólido, que ocupa el magnífico caserío Casa Garuño, la casa familiar de toda la vida. Y así, como en casa, nos hacen sentirnos Hilario Arbelaitz y su hermano y sommelier Eusebio cada vez que decidimos visitarles. Zuberoa tiene algo muy especial, mucha clase, todo da sensación de calidad y sobriedad. Nos encanta comer en la terraza, agradabilísima cuando llega el buen tiempo. Y también acudir en otoño e invierno para probar cualquiera de sus especialidades de caza. Y como todo queda en familia, no podemos dejar de mencionar el Miramón Arbelaitz, regentado por su hermano Joxe Mari.

10. L’Impertinent – Biarritz, Francia. Por último, y cruzando a Francia, hacemos una excepción. Hasta ahora, en nuestra lista sólo han figurado restaurantes consolidados, rotundos, definitivos. Con éste damos paso a la gente joven con aire fresco. L’Impertinent está empezando, veremos lo que da de sí. De momento, el menú largo de degustación nos sorprende muy agradablemente. Y Biarritz siempre se merece una escapadita. ¡Hasta pronto!

PS: Ha habido mucha polémica interna a la hora de seleccionar nuestros 10 mejores restaurantes del Cantábrico Oriental. Somos un grupo sólido en lo que al buen comer se refiere, pero como en lo referente a colores, cada uno tenemos nuestras predilecciones. Algunos nos hemos revuelto cuando finalmente no se ha incluido a Mugaritz, de Andoni Luis Aduriz. Y hablo por mí. Reconozco personalmente que he acudido en una única ocasión al Mugaritz, justo recién inaugurado, coincidiendo con un Festival de Cine de San Sebastián. Casi lloré de la emoción al probar la cocina de Aduriz, aquellas verduritas, aquel taco de buey de cocción espectacular, y al ver todas las mesas del restaurante vacías, salvo la nuestra. No daba crédito. ¿Cómo se podía ignorar semejante genialidad, semejante homenaje al producto bien tratado? Desde entonces, no he vuelto por allí, pero las personas que me acompañaban ese día sí lo han hecho, y en más de diez ocasiones con posterioridad. Y por mayoría, Mugaritz ha quedado fuera de la lista. Mal que me pese. Para que veáis que no nos dejamos arrastrar por modas y tendencias. Ahí queda eso.

3 respuestas a Los 10 mejores restaurantes del Norte

  1. Me ha encantado vuestro post y me ha sabido a poco pero ya sabeis lo que dice el dicho “si lo bueno es breve es dos veces bueno”. Me gustara volver a leeros de nuevo.
    Saludos

  2. Lucia Heredero dijo:

    Me encanta el artículo pero, el “Que os aproveche” del final… creo q sobra…

Restaurantes

Restaurantes

Felip Llufriu y Mon

Gabriela Domingo

Lo esperábamos ansiosamente desde hace un año. El restaurante Mon es ya también fonda. Si alguien no conocía aún Menorca, ya no tiene excusa. leer

Todo esto
y mucho más
en Restaurantes
+