El Hedonista El original y único desde 2011

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.”. Woody Allen

Menu abrir sidebar

Estreno

El diseñador vuelve a las marquesinas con un truculento thriller de textura neo-noir y corte meta-ficcionalTom Ford y sus ‘Animales nocturnos’

El diseñador Tom Ford vuelve a las marquesinas como director con un truculento thriller.

Siete años después de Un hombre soltero (2009), primera obra como director de Tom Ford, el diseñador vuelve a las marquesinas con Animales nocturnos, un truculento thriller de textura neo-noir y corte meta-ficcional, a medio camino entre el David Lynch más angelino y el Sam Peckimpah más tejano (sit venia verbo). Lo hace adaptando al cine y a sus preocupaciones una compleja novela del escritor Austin Wright, cuya obra original pule con soltura para ofrecer una película poderosa, perturbadora y penetrante, en la que cuenta dos historias diferentes a tres tiempos, sin dejar en ningún momento de hablar de una misma relación.

La historia se divide en dos bloques narrativos intensamente entretejidos, que en el fondo no hacen más que explorar, desde diferentes perspectivas, una misma relación sentimental. Por un lado el presente de la protagonista (Amy Adams), una exitosa galerista de Los Ángeles que acaba de inaugurar una aclamada exposición, pero se siente miserable en su intimidad. Su marido (Armie Hammer) pasa por una crisis laboral, su matrimonio se está desmoronando, hace años que no se siente realizada y lleva noches sin conseguir pegar ojo. Motivos más que suficientes para embarcarse en la atenta lectura del manuscrito de una novela que recibe por sorpresa, firmado por su exmarido (Jake Gyllenhaal), del que hace tiempo que no sabe nada, y dedicado a su persona, a pesar de las dolorosas circunstancias en las que se separaron.

El estupor inicial, en cualquier caso, se diluye progresivamente a medida que ella lee y nosotros asistimos al contenido del texto: una violenta historia de violación y venganza que se desarrolla como una fábula pero esconde un ajuste de cuentas real, en forma de asalto y vendetta ficcional. Una película dentro de la propia película que cuenta el funesto viaje nocturno de un feliz matrimonio (el propio Gyllenhaal e Isla Fisher) y su adolescente hija (Ellie Bamber) por las carreteras secundarias de Texas, donde se encuentran con un trío de jovenzuelos con muchas ganas de marcha y muy pocos escrúpulos (liderados por un estupendo Aaron Taylor-Johnson). El encuentro se salda con dos víctimas mortales y un lisiado moral, en adelante obsesionado con la detención de los verdugos (ayudado por el siempre carismático Michael Shannon). Dando lugar además a una secuencia que no solo retorcerá en tensión las vísceras del espectador, sino que servirá de excusa para que la protagonista evoque su temprana relación con el escritor de la misma, mediante una serie de reveladores flashbacks que conectan presente y pasado, y explican el retorcido condicional imaginado en la novela.

De cuidado diseño visual, el director consigue con sus imágenes sumergirnos en dos espacios igualmente claustrofóbicos, aunque diametralmente opuestos: primero un Los Ángeles aséptico, inhóspito, frío, que aprovecha para ofrecer una mirada inclemente sobre el mundo del arte y la moda que tan bien conoce, y aquí satiriza (por absurdo) e incluso critica (por vanidoso); después una Texas profunda, incomunicada, árida, ardiente incluso en sus horas más nocturnas, que convierte en escenario de una pesadilla de exquisita ambientación y repulsivos desenlaces.

Estreno

Estreno

Colossal, de Nacho Vigalondo: de lo grande y lo pequeño

Gabriel Domenech

Parece que Nacho Vigalondo ha conseguido hacerse un hueco en el panorama USA con su primer largometraje enteramente producido en Estados Unidos. “Colossal” propone una nueva formulación del universo del director cántabro, aunque los resultados se antojan más desiguales que nunca. leer

Todo esto
y mucho más
en Estreno
+