El Hedonista El original y único desde 2011

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.”. Woody Allen

Menu abrir sidebar

El hedonista elige

Propiedad del grupo Sultana, es un auténtico "Gentleman Yacht"La Sultana, el megayate con más clase

La Sultana tiene una historia única y extraordinaria. Sus 65m de eslora están disponibles como charter privado.

La Sultana está atracada en el muelle del puerto de Málaga. Este megayate con clase atrae inmediatamente nuestra atención: su silueta elegante y clásica es la de un perfecto “Gentleman Yacht”. Con admiración y curiosidad, nos disponemos a indagar sobre su historia y sus propietarios, pasados y presentes.

Así nos enteramos que la aventura de La Sultana comenzó en 1962, en las costas del Mar Negro en Varna, el mayor astillero de Bulgaria. Construido para la flota rusa, Aji-Petri, como se bautizó entonces a este megayate, era el quinto de una serie de doce navíos destinados a transportar flete y pasaje entre los míticos puertos de Odessa, Yalta, Sebastopol y Estambul, entre el mar de Azov y el mar de Crimea. Aji-Petri, con sus 65m de eslora, tenía una capacidad para 102 pasajeros alojados en cabinas, 110 instalados en cubierta y 46 miembros de la tripulación. Sus escasos 3 metros de calado y su estilizado casco lo convertían en un medio de transporte ideal para la época.

Su vida podría haber transcurrido así, plácidamente, hasta la hora de su desguace. Pero en 1970 se desató la “Guerra Fría” y a raíz de esta tensión política y diplomático mundial el destino de Aji-Petri cambió radicalmente. La Unión Soviética fue retirando gradualmente sus barcos de pasajeros del Mar Negro para reutilizarlos con fines estratégicos y Aji-Petri fue enviado al Atlántico Norte. Oficialmente, su misión a partir de ahora sería servir de relé de radio para la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Oficiosamente se dedicó a espiar a Estados Unidos y a Gran Bretaña en favor de la Unión Soviética.

Tanto Aji-Petri como sus hermanos gemelos sirvieron a su país durante la era de exploración espacial, hasta el punto de que se imprimió una serie de sellos para ensalzar la gloria de estos navíos. Se convirtieron en parte de la heroica saga de toda una nación. Con la caída de la Unión Soviética, Aji-Petri retornó a la naviera búlgara para reiniciar su travesía entre Yalta y Estambul.

Aji-Petri renace como la nueva La Sultana
En julio de 2015, tras siete años de reconversión total y una metamorfosis que ha requerido más de un millón doscientas mil horas de trabajo, el Grupo Sultana celebra la botadura de su nuevo y flamante megayate. No han escatimado ni esfuerzos ni presupuesto en su reconversión.

La Sultana es hoy un barco que encarna el ideal de la navegación clásica. Se ha mantenido intacta la autenticidad elegante de su glorioso pasado, mientras que el interior y los espacios exteriores se han rediseñado integrando la tecnología más moderna y avanzada. El ambicioso proyecto de restauración ha corrido a cargo de una empresa de construcción naval y de un equipo de profesionales de la navegación bajo el liderazgo de la francesa Orion Naval Engineering.

La Sultana está hoy disponible para charters privados. Con capacidad de hasta doce huéspedes, La Sultana dispone de siete camarotes, todos “en suite”, con baños en mármol y ónix. Los acabados son en madera de caoba, cerezo y cedro. La Sultana cuenta con dos zonas de estar exteriores, comedor interior, lounge, helipuerto, hammam y piscina, además de tres tenders y dos motos de agua, así como kayaks y equipos de buceo. Del servicio y la atención a bordo se ocupa una tripulación de 17 personas. La Sultana tiene una autonomía de 5.000 millas náuticas, así que puede presumir de una gran libertad en la navegación.

El hedonista elige

Todo esto
y mucho más
en El hedonista elige
+