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El hedonista elige

Lo hemos encontrado en Mahón, en la isla de MenorcaEl perfecto anfitrión airbnb

Elhedonista ha alquilado un apartamento a través de airbnb. Contamos nuestra experiencia.

Hemos dado con él en Mahón, Menorca. Con ella, en este caso. Este verano nos hemos alojado en dos de sus cinco apartamentos de airbnb y nuestra estancia ha sido tan satisfactoria que no hemos parado hasta convencer a nuestra anfitriona (lo hemos logrado a duras penas… estos menorquines, siempre tan low profile, tan discretos…) para que nos relate, punto por punto, el despliegue de detalles, atenciones, esfuerzo y cariño que pone en marcha cada día para que sus casas estén siempre en perfecto estado de revista. Para que nada más abrir la puerta, la visita se quede boquiabierta y al marcharse sueñe con volver o incluso con quedarse a vivir allí para siempre. Que es lo que nos ha pasado a nosotros.

Vayamos con las presentaciones: estamos con Gràcia Ribalaiga, diseñadora gráfica, pareja del fotógrafo menorquín Lluís Real. Una mujer activa, creativa, detallista y minuciosa. De enorme imaginación, viajera y viajada, que sabe captar buenas ideas y sensaciones por donde pasa. Adora Londres y la campiña inglesa, Fez, el diseño, los objetos originales, la mezcla arriesgada de telas, escribir con lápiz sobre papel, los collages (papercutworkbygracia). Acostumbrada desde siempre a recibir con naturalidad y sin aspavientos, transmite la impresión de no cansarse nunca, aunque ella dice que sí. Es sumamente trabajadora y organizada, aunque ella diga que no. En fin: tiene todos los ingredientes para ser la anfitriona perfecta y hacernos sentir a gusto en su casa.

– Gràcia, cuéntanos cómo empezó todo.
Hace unos 30 años, Lluís encontró una casa de mediados de 1800 con expediente de derribo. Entre él y un amigo la compraron y lograron salvarla por los pelos. Se trataba de un antiguo palacete de tres plantas, de estilo inglés con patio interior, en lo que hoy es el centro de Mahón, junto al Mercado del Claustro. La casa había conocido tiempos mejores, pero llevaba años abandonada después de haber funcionado como pensión decadente en los años 60 y 70, cuando la calle hacía frontera con el barrio chino y la zona la frecuentaban marineros que acudían a los burdeles. Lluís y su amigo decidieron dividir la casa y rehabilitarla. En ella hemos vivido la familia todos estos años.

– Conociendo vuestra capacidad para transformar espacios, me imagino que lo pasaríais en grande con las obras.
En realidad me doy cuenta de que hasta hace poco hemos vivido en un trozo de una casa enorme; ¡el resto eran trasteros! Un día, hace unos nueve años, decidimos que ya iba siendo hora de arreglar eso y poco a poco fuimos creando un espacio para invitados, compramos después otra parte a nuestro vecino, acondicionamos parte del ático que ha servido de estudio fotográfico de Lluis… Esos espacios, incluido el último piso propiedad de mi hija María, también fotógrafo y que vive en Londres, son hoy apartamentos para alquilar totalmente independientes. Además, tenemos otro piso, un dúplex, en el edificio de enfrente.

– Y cada uno tiene su encanto especial y su propia personalidad. Es como si se pudiese vivir de una manera diferente en cada lugar. N8 por ejemplo, tan diáfano y luminoso, da mucha sensación de libertad…
Sí, el N8 es un loft con una gran terraza y unas vistas impresionantes sobre los tejados y campanarios de Mahón.

– Aunque también nos hemos sentido super a gusto en Can Toni por lo acogedor que es, no parece un apartamento de alquiler, da sensación de “casa-casa”.
Es cierto, esos techos altos, las vigas de madera vistas y la mezzanine le dan un encanto muy especial. Personalmente creo que podría entrar a vivir en Can Toni en cualquier momento. Hay de todo, sólo tendría que colocar mi ropa en los armarios.

– Y nos encanta también el Dúplex con terraza, es tan moderno…
Sí, aunque la estructura es la clásica de las casas de Mahón con su tradicional “backyard” que da a los patios vecinos. Es muy tranquilo.

– Luego está el Apartamento, ideal para dos personas, con dos camas separadas y esa enorme cocina para recibir a los amigos…
Era nuestra cocina originalmente, decidimos incorporarla a la zona de invitados y darle también una pequeña salida a la terraza, un rincón muy agradable para desayunar o tomar algo al atardecer.

– Y qué decir del Estudio, con las fotografías de Lluís ¡y ese aire tan neoyorkino! Me imagino a un escritor refugiándose allí para terminar su libro…
Se alquiló una vez una pareja inglesa muy interesante, él periodista, ella directora de cortometrajes. Se quedaron dos semanas y sólo salían hacia la 1 o las 2 a darse un baño y a comer. El primer día nos preguntaron dónde podían ir y les recomendamos la cala de Alcaufar con el restaurante de toda la vida que da a la playita. Les encantó y a partir de ahí repitieron el ritual todos los días.

– La distribución, los materiales, la decoración de los apartamentos nos parecen logradísimos.
Aunque no lo parezca, no hemos seguido ningún criterio, no hay nada planificado. Creo que los espacios son un poco reflejo de nuestras vidas: un cierto caos ordenado. Los muebles y objetos van encontrando su sitio…

– Bueno, creo que para que esa espontaneidad funcione y se logre crear un ambiente donde apetezca estar, hace falta tener un don, ser un poco artista, vaya…
Recuerdo el caso de una chaise longue. Fuimos a un anticuario de la isla a comprar un mueble-aparador para el salón. Al final compramos tres muebles, con lo que al llegar a casa tuvimos que reorganizarlo todo. Y encima nos llevamos una vieja chaise longue inglesa que nos gustaba aunque estaba hecha polvo. No sabíamos dónde meterla, la pobre se pasó un año en el garaje. Hasta que en un viaje a Londres nos enamoramos de unas telas con las que luego tampoco sabíamos muy bien qué hacer. Hasta que nos acordamos de la vieja chaise longue olvidada en el garaje. Quedó tan bonita que la estuvimos paseando arriba y abajo por toda la casa hasta que finalmente le encontramos un lugar privilegiado.

– Nos hemos dado cuenta de que tus apartamentos actúan como un imán, casi realizan ellos solitos una selección natural de los huéspedes: nos hemos topado siempre con personas tranquilas y respetuosas, que viajan solas o en pareja y buscan un lugar céntrico para vivir la ciudad y hacer excursiones por la zona. ¿Cómo logras atraer a este tipo de viajeros y evitar a otros, quizá menos adecuados?
Sí, es curioso. Yo creo que funciona la reciprocidad: la gente ve los apartamentos, se enamora de uno, le gusta nuestro estilo. Esa misma gente resulta que luego también nos gusta a nosotros. En todo este tiempo prácticamente nunca hemos tenido problemas, los huéspedes han estado a gusto, han sido muy cuidadosos y respetuosos con todo. Incluso tenemos huéspedes que repiten, algunos varias veces en el mismo año. Es gracioso porque la mayoría, cuando entran en casa por primera vez, lo primero que dicen es “¡Pero si es mejor que en las fotos!” Nos hace ilusión, porque normalmente suele ocurrir lo contrario, las fotos pueden ser engañosas y la gente se siente decepcionada a la llegada.

– Te gusta recibir personalmente a tus huéspedes.
Claro. Creo que es importante que se sientan bien recibidos desde el primer momento. Les veo, les conozco, les doy las llaves. A algunos ya no vuelvo a verles durante el resto de su estancia. Otros en cambio te piden consejo y recomendaciones para todo: que si a qué puesto del mercado voy, que si cuál es el mejor chiringuito… Saben que si necesitan algo, ahí estoy, pero por lo demás van a su aire. Mahón y Menorca son lugares fáciles y descomplicados.

– ¿Alguna anécdota curiosa que te haya ocurrido con ellos?
Pues me parece de lo más curioso la gente que nos trae regalos sin conocernos. Una chica de Holanda, por ejemplo, vino desde su país cargada con un ramo enorme de tulipanes. Una pareja de italianos llegó con una botella de limoncello y unos japoneses con galletitas típicas niponas. Y una suiza con la típica cajita de chocolates suizos. Otros dejaron al marcharse un ramo de flores con una nota muy cariñosa…, la mayoría de huéspedes son encantadores.

– No debería ser necesario recalcarlo, pero la verdad es que nos ha llamado la atención lo impecablemente limpios que están los apartamentos, ¡da gusto!
A veces tenemos que hacer juegos malabares, sobre todo en verano y para estancias cortas. Se amontonan las entradas y salidas. Yo intento siempre dar un último vistazo después de que han pasado las señoras de la limpieza. Siempre llevo un trapito en la cesta mientras repaso si falta algo.

– Y más aún nos ha impresionado lo equipados que están los apartamentos, realmente hay de todo.
Sí, mi filosofía es tratar a la gente como me gusta que me traten a mí.

– Se agradece que el wifi funcione tan bien…
Es una lucha constante. Queremos que funcione perfectamente y llegue a todos los rincones; para eso hemos colocado más routers y repetidores de señal.

– … y tener a mano buenas direcciones y lugares recomendados.
Sí, pero prefiero que los huéspedes me pregunten al llegar. Según cómo sean, según sus gustos, les puedo recomendar un sitio u otro.

– Finalmente, ¿cómo es tu experiencia con airbnb como propietaria? ¿Por qué has decidido anunciarte con ellos? ¿Piensas seguir con airbnb en el futuro
Francamente, estoy muy satisfecha. La página dirigida a los propietarios está muy bien diseñada y configurada, y veo que introducen mejoras constantemente para hacerla más manejable y clara. Hace un par de años vinieron dos personas de airbnb para una reunión con los propietarios de Menorca. Se quedaron alojadas en dos de nuestros apartamentos. No quiero parecer que les hago publicidad de forma interesada, pero lo cierto es que estoy muy contenta con cómo funciona airbnb y tengo intención de seguir con ellos.

Nota: Elhedonista alquiló dos apartamentos diferentes este verano y ha tenido ocasión de ver todos los que mencionamos. Difícil decantarnos por uno en concreto. Nos gustan todos y podemos recomendarlos con pleno conocimiento de causa. No hay más que leer los comentarios positivos de los usuarios.

En cuanto a Menorca, qué decir de nuestra isla balear favorita: en otoño y en primavera está que se sale. Air Nostrum es la única compañía con vuelos directos desde Madrid todo el año.

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