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“Creo que moriré de poesía”.Nicanor Parra

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Experiencias

Aire, agua, tierra y fuego son los aliadosClaves para cargar baterías durante el verano

Aire, agua, tierra y fuego se alían para llenarnos de energía.

Este verano ponte en contacto con los elementos de la naturaleza y obtén todos los beneficios que te aportan el aire, el agua, la tierra y fuego. Nutre tu cuerpo, mente, alma y espíritu y carga pilas para afrontar nuevas estaciones con fuerza y vitalidad.

Si aprecias las cosas por su valor económico, ¿cuánto pagarías por respirar la brisa del mar o el aire fresco de las montañas; o por una terapia que te ayude a deshacerte de emociones negativas; o por un baño terapéutico de arcilla; o por una entrada a un magnífico espectáculo de colorido como una puesta de sol?

 El aire: alimento para el cuerpo y el espíritu
Una correcta respiración es la base para la relajación. Las tensiones y el estrés hacen que respires de forma superficial y agitada, sin oxigenarte adecuadamente. Cuanto más lenta y profunda sea tu respiración, mejor te sentirás tanto a nivel físico como mental y emocional. Trata de dedicar un tiempo cada día a conectar con tu respiración, a observarla y a calmarla. Así se apaciguarán tus pensamientos y mejorará tu comunicación y tu forma de expresarte. Existen muchas técnicas, como la respiración abdominal, la respiración completa, la respiración alterna, y una tan sencilla como tomar 36 respiraciones diarias, profundas y conscientes. Puedes hacerlo paseando por la orilla del mar, practicando senderismo, tumbado en la playa o nadando. Además, en la naturaleza, te llenarás de iones negativos que favorecen la producción de serotonina. Y recuerda que “la serotonina te ayuda a ser feliz”.

El agua: equilibrio de las emociones
El agua hidrata tu cuerpo por fuera y por dentro y te relaja física y psíquicamente. Tu piel, tu hígado, tus intestinos, tus riñones y tu cerebro necesitan agua. Bebe agua y toma alimentos que la aporten; deja que tu cuerpo flote en el mar y déjate mecer por las olas; o llena tu bañera con sal marina y agua. La sal limpia y purifica, y además absorbe cargas energéticas negativas. Para equilibrar emociones, contacta con ríos, cascadas o manantiales; o escucha música con sonidos de la naturaleza que contengan el elemento agua. Practica ejercicios de visualización: imagina, por ejemplo, que estás en tu playa favorita, o que te sumerges en un lago, o que te duchas bajo una cascada de agua cristalina o incluso dorada. Tanto si lo disfrutas in situ, como si lo disfrutas mediante un ejercicio de visualización, permanece unos minutos sintiendo el sonido, el frescor, la pureza y el movimiento del agua; sintiendo cómo el agua te limpia, te purifica y arrastra tus emociones negativas, tus miedos, enfados o inseguridades; siente cómo el agua te apacigua.

La tierra: nuestro centro, nuestras raíces
La Madre Tierra es tu sustento. No sólo te proporciona alimentos; también constituye tu apoyo, tu base para caminar por la vida o para tumbarte a descansar. Constituye también tu raíz; es el elemento que te aporta seguridad y estabilidad. Para conectar con este elemento puedes pasar unos días en tu lugar de nacimiento, con tu familia; puedes simplemente tumbarte sobre la tierra, bajo la sombra de un árbol; puedes abrazar ese árbol y llenarte de energía positiva mientras sientes el tronco –el del árbol y el tuyo- bien arraigado a tierra, o puedes practicar “earthing”. Puedes también recurrir a baños de arcilla que alivian dolencias y depuran la piel y que puedes encontrar en algunas playas o en balnearios La práctica de la meditación, ejercicios de bioenergética, correr, bailar o hacer el amor también te ayudan a conectar con el elemento tierra y a estar más centrado en la vida.

El fuego: energía solar, fuerza y vitalidad
El sol es la fuente de energía que mantiene viva a la Tierra y a todo ser vivo. Además aumenta tu energía personal, ensancha tu campo energético, tu “aura”. Disfruta de los espectaculares amaneceres y puestas de sol, con todos sus colores y matices que cada día te ofrece. Si pudieras prestar atención consciente y relajadamente, durante unos días seguidos, al momento del alba y al momento del ocaso, te sentirías conectado al elemento fuego y a los ciclos de la naturaleza, y observarías cómo incrementa tu vitalidad y tu energía; mejoraría tu circulación sanguínea, aumentaría tu optimismo y entusiasmo por la vida, tu creatividad, tu fuerza de voluntad y tu energía sexual.

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* Mónica Domingo es diplomada en Naturopatía,
Nutrición y Dietética, y Terapias Manuales.
Más información en: Arriluze Terapias Naturales
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