El Hedonista El original y único desde 2011

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson

Menu abrir sidebar

Enoturismo

Bodega Otazu elabora vinos de pago: una denominación de origen protegida que define unas tintos, blancos, rosados y espumosos exclusivos.Bodega Otazu: culto al vino, el arte y la historia

A ocho kilómetros de Pamplona se extienden los viñedos de Bodega Otazu, un antiguo señorío medieval donde hoy reinan unos vinos de gran personalidad, en maridaje con obras de arte contemporáneo de creadores internacionales.

Al entrar en las verdes extensiones del viñedo de Bodega Otazu, entre las sierras del Perdón y Sarbil y las aguas del río Arga, enormes esculturas e instalaciones de artistas contemporáneos, diseminadas aquí y allá, imprimen en estas tierras del antiguo Señorío de Otazu, que pertenecieron al linaje de los Yániz, de los Expeleta e incluso al marqués de Góngora, un inequívoco aire de vanguardia y modernidad.

En palabras de Guillermo Penso, director general de Bodega Otazu, este hermoso paraje aúna historia, cultura, vino y arte, “porque el vino es un producto cultural, no una mercancía”. Y la simbiosis entre estos mundos sorprende al visitante en cada rincón de esta singular bodega. Aquí están los Budas guardianes, dos grandes figuras de hierro de Xavier Mascaró a las puertas del techado de la sala de barricas; allí, entre las cepas y el edificio de la bodega antigua, destacan las formas geométricas y rosadas de Rafael Barrios; más allá, delante de la iglesia románica de San Esteban, del siglo XII, surgen los cuatro cubos de la obra El color de nuestras vidas, del artista chileno Alfredo Jaar, y algo más lejos se yergue una cabeza del escultor Manolo Valdés que da la bienvenida al palacio renacentista, hoy hogar de la familia propietaria y de algunos trabajadores de la bodega

Las emociones que suscitan los paisajes, las esculturas y las instalaciones de la bodega anteceden a la catarata de sensaciones que luego brindan los excelentes vinos Otazu en la copa. Porque aquí, las 110 hectáreas de viñedos son la fuente exclusiva de unos vinos pletóricos, aromáticos y de gran personalidad que han logrado el reconocimiento de la denominación de origen protegida de pago (en toda España solo hay 14). Estas son las tierras de España más al norte productoras de vino tinto. ¡Y qué tintos! Gracias a un microclima especial, que trae los vientos del Atlántico, a la altitud de 390 metros y a las excelencias del terroir, aquí se cultivan uvas tempranillo, cabernet sauvignon, merlot, cabernet franc, pinot noir y chardonnay.

A día de hoy, y desde 1989, cuando los actuales propietarios compraron estas extensiones, cubiertas entonces de plantaciones de remolacha, y les devolvieron su vocación medieval como tierras de viñedos, Bodegas Otazu produce 22 vinos espectaculares: blancos, tintos, rosados y espumosos. El más exclusivo es el Vitral, elaborado con las mejores uvas cabernet sauvignon y merlot de dos parcelas, del que se producen solo 900 botellas al año (a 1.500 euros la unidad).

Al entrar en la que fue bodega durante el siglo XIX y hoy ha sido rehabilitada como sala de exposición, nos da la bienvenida Ariadna, otra cabeza de Manolo Valdés, primera amante del dios Baco, que también está presente en algunas etiquetas de los vinos Otazu. La planta baja es un pequeño museo dedicado a la historia del Señorío de Otazu, que llegó a producir en el siglo XIX 200.000 litros de vino, una barbaridad para la época. Esta fue la tercera bodega más grande de España en cuanto a producción. En estas salas se homenajea a la memoria del lugar y a sus gentes del vino. En el sótano, la que fue sala de barricas hasta que se construyó la nueva, se expone la colección permanente de la Fundación Otazu, fundada en 2016 por Guillermo Penso, una selección espectacular de piezas de arte contemporáneo de artistas internacionales: mexicanos, chilenos, japoneses, brasileños, finlandeses, españoles…. La fundación organiza el evento Artweekend, dentro del programa internacional de la feria ARCOmadrid , que tiene lugar en Bodega Otazu y que en 2019 celebró su tercera edición. “El arte y la cultura son manifestaciones de la creatividad humana”, comenta Penso.

Otras iniciativas de la fundación son Bienal de Otazu y Genios de Otazu. La primera propone a cuatro artistas que generen una obra en un espacio exterior de la bodega; el proyecto ganador es llevado a cabo. Por su parte, Genios de Otazu invita cada año a un artista al proceso de elaboración de un vino. El autor ha de reinterpretar la estética de una barrica de roble y generar una pieza que pasará a ser la etiqueta y caja del vino del que ha sido testigo. “La Fundación Otazu aspira a promover el diálogo entre industria, cultura y naturaleza”, explica Guillermo Penso.

Vitral de Otazu es el último proyecto de la fundación, junto con el artista venezolano Carlos Cruz-Díez. Juntos proponen una experiencia que fusiona el vino con el arte contemporáneo, cuya pieza final se verá en 2042. Vitral es el vino icónico de Bodega Otazu y durante las próximas tres décadas, su etiqueta y su caja, diferentes cada año, serán obra de Carlos Cruz-Díez. La primera añada (2013) salió a la venta el 1 de diciembre de 2018, con 1.800 botellas.

Turismo enológico
Quien desee vivir las experiencias Otazu tiene un amplio abanico de actividades donde elegir. La magia de estos paisajes, sus vinos y sus obras de arte puede disfrutarse a través de tours, visitas premium, catas, comidas, eventos personalizados, bodas, vendimias, incluso vuelos en helicóptero sobre los viñedos.

Información y reservas:
948 329 200
info@otazu.com
www.otazu.com

Enoturismo

Todo esto
y mucho más
en Enoturismo
+