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“Creo que moriré de poesía”.Nicanor Parra

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Bares y lugares

Artte, sonoro y silencioso

Bar, restaurante, tetería, música en directo... un multiespacio con mucho sentido y sobrada sensibilidad.

Los encantos de Artte son irrebatibles. Estéticamente es precioso, como concepto es audaz, su gastronomía sorprende por la sencillez y calidad, y hasta el baño causa admiración. ¿Lo descubrimos?

Han sido tantos los multiespacios que no se sostenían, que no se basaban en algo lo suficientemente diverso y atractivo que, siendo sinceros, la visita a Artte comenzó con prejuicios. Nuestras ideas –preconcebidas y, por tanto, infundadas- fueron desmontadas, una a una, con argumentos de peso.

‘¿Otra tienda con restaurante?’
Sí, se trata de un multiespacio singular y con una propuesta tan sensata como atractiva. El negocio tiene varios pilares, uno de ellos es la tienda de té. No se encuentran las especialidades comunes. Té de China, Vietnam, Sri Lanka, India, Japón y África, fresco y envasado de forma oportuna para conservar sus propiedades. Rojo, negro, verde, blanco aromatizados con frutas, especias, flores o cereales. Es decir, calidad y también un equipo que aconseja y transmite su debilidad por esta cultura milenaria. No es otra tienda más.

‘¿Música en directo? Ya, como en otros lugares’
De entrada, la idea tiene mérito dadas las trabas administrativas que, hoy por hoy, se ponen a la cultura en vivo. La programación es continuada, sugerente y basada en diversos géneros. Entre todas las actividades, nos ha fascinado su llamado ‘Tiempo de silencio’. Es decir, cada jueves y viernes, a partir de las 11.00 horas, discurren 10 minutos en los que guardar las palabras para más tarde. Se trata de desayunar, tomar un tentempié, leer, escribir, compartir miradas y, a continuación, escuchar durante media hora música clásica. En vivo, de forma gratuita y como fascinante huida a tanta hiperactividad y ruido.

Aplaudimos esta idea. Porque hubo un tiempo en el que capitales como Madrid concedían protagonismo a la música clásica, a los recitales de poesía… hubo un tiempo que pasó. Por ello, las intenciones que son realidad en Artte tienen más valor, si cabe. La poesía, señores, también está presente.

‘Seguro que no se come bien’
Pues se come muy bien. Su cocina es sencilla, sabrosa, honesta y basada en buenos alimentos. Parece fácil conjugar todos estos valores, pero la experiencia nos dice que no es así. Hay platos naturales, apetecibles, ligeros y equilibrados. La temporada de los alimentos es fundamental a la hora de diseñar la carta.

Cuidan los desayunos y miman las meriendas. Junto con la selección de tés, buen café, chocolate, zumos naturales y repostería casera.

‘Restaurantes de diseño hay muchos’
Efectivamente y Lázaro Rosa Violán ha firmado varios, pero no por ello, Artte deja de ser atractivo. Este antiguo almacén de grandes dimensiones, concretamente 400 metros cuadrados, es acogedor, atractivo y cero pretencioso. Goza de luz natural y están dispuestos los elementos oportunos. La tienda es bonita, la barra es realmente llamativa y el baño… el baño no deje de pasar por él. Posiblemente, se quedará sin palabras. O quizá nosotros somos sensibles a las posibilidades de este lugar tan cotidiano y teníamos papeletas para quedar fascinados.

‘¿Proyecciones? ¡Claro, es muy fácil!’
Con un proyector y una pared lisa se hace cualquiera, con un discurso visual claro, estructurado y redondo, no todos. Gracias a las posibilidades visuales, Artte cambia, lo hace de forma sutil; así, sin apenas darnos cuenta, cae la lluvia, nos sumergimos en el fondo del mar o nos encontramos en grandes ciudades como Nueva York. Nos damos cuenta al levantar la mirada y dirigirla a las paredes. Con la imagen no quieren distraer, todo lo contrario, quieren enriquecer la experiencia global.

‘¿Qué tiene que no hayamos visto antes?’
Artte
emociona y, señores lectores, no estamos tan acostumbrados a que suceda y de forma tan generosa. Su atmósfera es artística y consigue estimular a través de la comida, del ambiente, de la decoración, de la música, e incluso, con la sonrisa de quienes ahí trabajan. Todo encaja en este puzle con diversas piezas.

Eso y gestos por un mundo y una existencia más amables. Si necesita consultar continuamente su dispositivo móvil y lo primero que pregunta al tomar asiento es ‘La clave del wifi, por favor’. Olvídese porque funciona en la entrada, pero no dentro del salón. No se trata de algo casual y sí es intencionado. Es otra manera más de reivindicar la desconexión; sí, olvidarse de los emails es altamente saludable.

Este multiespacio es mucho más que la forma, también es el fondo. Sus promotores se caracterizan por la rebeldía, la hiperactividad, el inconformismo y la curiosidad. Por eso, están abiertos a las ideas de artistas gráficos, pintores, músicos, bailarines, fotógrafos…

Por eso, han creado Compartte, la plataforma de apoyo a proyectos de crowdfunding. Trabajan para que iniciativas vinculadas al ámbito artístico, cultural, social y del medio ambiente sean financiadas a través un sistema de micromecenazgo vinculado a la web Ulule y que en Artte se dan a conocer físicamente.

Si necesita más argumentos para volver, hágalo por tartas como la de chocolate y caramelo, o la de zanahoria. Pueden ser motivos banales, pero tienen peso, dulce peso, como cualquier otro.

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