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Cada trago requiere un tipo de recipiente, y de él depende la calidad¿Cuál es el vaso perfecto para cada combinado?

Los Brand Ambassadors de VARMA dan las claves sobre este aspecto durante la celebración de la II Edición de Mixologya.

El pasado mes de septiembre se celebró Mixologya, uno de los eventos más esperados del año que, durante dos días se convirtió en el punto de encuentro imprescindible para aprender y conocer las últimas tendencias en coctelería. Master’s Gin, Ron Barceló, Glenfiddich, Hendrick’s Gin, Cointreau, Fireball, Monkey Shoulder, Disaronno, Tía María y Jack Daniel’s -algunas de las marcas más importantes del Grupo VARMA- estuvieron presentes en este congreso para dar a conocer las últimas novedades y sus propuestas de cara al próximo año.

Allí, los Brand Ambassadors del Grupo VARMA analizaron las últimas tendencias a la hora de servir los cócteles y  dieron las claves para elegir el vaso adecuado para preparar un combinado o un cóctel perfecto, algo de suma importancia de cara a mejorar la experiencia del consumidor y que también podemos aplicar en eventos caseros.

 El vaso perfecto para cada combinado

Existen tantas recetas de cócteles o tragos como tipos de vasos y, tal y como explica Borja Monjero, Brand Ambassador de Hendrick’s Gin, “No existe un vaso universal pero sí el perfecto para cada tipo de cóctel”. “La copa de balón, por ejemplo, es una buena opción para tomarse un gin tonic de Hendrick’s u otro combinado Premium porque permite poner mucho hielo, enfriar la copa con facilidad y poner los elementos que ayuden a potenciar las características organolépticas de lo que vamos a consumir”. Es una aliada perfecta del combinado aunque tiene que ir acompañada de unos complementos bien utilizados o puede convertirse en la enemiga más dura del bartender. “Precisamente el nuevo perfect serve de Hendrick’s Gin es una apuesta por la vuelta a la esencia, evitando la tendencia de recargar la copa con excesivos complementos, un nuevo ritual en el que utilizamos el vaso de sidra o vaso highball, una alternativa que nos dará el mismo resultado que la copa de balón”, añadió.

El vaso de tubo: Un clásico… ¿que vuelve?

El vaso de tubo es la opción más clásica pero, al ser más estrecho, la copa no oxigena tan bien e impide apreciar ciertos matices que otros formatos más anchos sí lo permiten, dando una experiencia más completa al consumidor. Para Pablo Iglesias, Brand Ambassador de Jack Daniel’s, “en este tipo de vaso se servía un gin tonic, un whisky, un cubalibre o cualquier licor. Es un tipo de vaso que ha marcado una época pero que además, aunque no lo creamos, cuenta con miles de seguidores.  Es un vaso que vuelve con fuerza contra todo pronóstico, en un formato más ancho y de más calidad”. En este sentido, es probable que dentro de poco escuchemos en los bares: ¿Me lo puedes poner mejor en un vaso de tubo en lugar de en el de sidra?

Otros formatos ideales para disfrutar de los mejores tragos

El whisky y el ron son los destilados más versátiles que existen. Se pueden tomar solos, con un poco de agua, con hielo, combinado con soda o refresco, o en coctelería. Al mismo tiempo podemos distinguir un par de perfiles de consumidor muy claros. Aquellas personas que les gusta apreciar los matices del líquido, buscar aromas y sacar notas de cata, y aquellos que simplemente buscan relajarse y disfrutar del sabor de trago sin ser demasiado técnicos. A la hora de disfrutar de un whisky de malta premium como Glenfiddich o un ron Barceló Imperial, por ejemplo, el líquido es el verdadero protagonista, pero realmente todos los elementos de la escena juegan su papel en la experiencia final. Es importante el lugar en que estemos, la temperatura, el aroma del ambiente, el sonido de fondo. Y, por supuesto, el recipiente que utilicemos para disfrutar de ellos.
Teniendo todos estos factores en cuenta podríamos diferenciar entre diferentes vasos que nos van a ayudar a sacar el máximo partido a nuestro trago.

Para Miguel Escandell, Brand Ambassador de Glenfiddich, “Los vasos Glencairn son perfectos para aquellos que quieren apreciar al máximo el carácter de su whisky. Cuentan con una base ancha de cristal que permite cogerlos sin que calentemos el líquido. Su parte baja redondeada nos va a facilitar la apreciación del color del whisky y va a ayudar a concentrar los aromas en esa zona. La parte alta del vaso se estrecha para no permitir que los aromas del whisky escapen fácilmente, y va a hacer que estos se concentren en la nariz, por lo que la percepción de las diferentes notas se va a ver intensificada. Este es el vaso que te servirán en cualquier whisky bar de Escocia”. Tanto los vasos Glencairn, como la mayoría de los vasos de tipo bajo, están pensados para disfrutar del ron, licor o whisky solo “on the rocks” pero, ahora mismo, son el formato ideal para disfrutar de los mini gin tonics: una propuesta de Master’s Gin perfecta para la hora del aperitivo.  Y es que este tipo de vasos tienen una base ancha que permite sostenerlos en la mano sin calentar el trago y un cuerpo bastante amplio que permite añadir hielo sin problemas. Son vasos elegantes y muy cómodos, que van muy acordes a los tragos que suelen contener.

 Nuevos formatos personalizados

De la mano de la coctelería surgen nuevos tipos de cristalería que buscan atraer al público afín a las modas o simplemente a lo visual para romper la barrera que ya existe de cara a probar sabores nuevos en forma de cócteles. Para Iván Herrera, Brand Ambassador de Disaronno y Tía María, “La Sour Jar de Disaronno, la pequeña botella de leche del Frappé de Tía María o el estilo Tiki que tan de moda están, son un claro ejemplo de nuevos formatos dirigidos a un público que demanda algo más visual, que busca algo más que el sabor de un cóctel”. Estos formatos aportan mucha personalidad a las marcas, y está funcionando muy bien”.

 

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