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Restaurantes

Diseñado por Lázaro Rosa-Violán y con el sello gastronómico de Carles TejedorEl Nacional Barcelona, parada obligatoria

Es un multiespacio con productos y recetas de toda la Península Ibérica. Destaca su buen ambiente y las opciones para todos los gustos.

El Nacional Barcelona brinda una atractiva experiencia gastronómica. Lo difícil es quedarse con uno o varios bocados porque todo resulta apetecible. La propuesta culinaria ha sido diseñada por un comité gastronómico formado por distintos cocineros y gastrónomos, y liderado por el chef Carles Tejedor. Además, el lugar que ocupa y su interiorismo no pasan desapercibidos. Es imposible.

Empecemos por el continente. La nave en la que se encuentra El Nacional Barcelona es uno de los ejemplos más antiguos de arquitectura industrial conservada en el Eixample. De ahí, que el proyecto fuera concebido respetando los elementos y la historia del lugar.

Su propietario, SB Grup, no se la jugó a la hora de confiar el interiorismo y el elegido fue Lázaro Rosa-Violán. Apostaron, por tanto, a ficha ganadora.

Con más de 3.500 metros cuadrados, se trata de un antiguo garaje que luce distintos elementos arquitectónicos de la época industrial de los años 20 y 30. El principal carácter del edificio se lo confiere la estructura de vueltas catalanas en el techo, que incluían distintos tragaluces y que venía soportada por unas columnas industriales.

Son muchos más los elementos que se han mantenido y restaurado: el pavimento de panots hexagonales de la entrada principal, las puertas de latón que dan acceso a la cocina de carnes, las taquillas o incluso alguno de los carteles que se encontraban en la nave. Además, se han intentado mantener las paredes en el estado en que se encontraron, simplemente limpiándolas y fijando la pintura antigua.

Pasemos a lo que verdaderamente importa: el contenido. El Nacional Barcelona rinde homenaje al patrimonio culinario de toda la Península Ibérica, con una variadísima oferta de productos y recetas de proximidad.

Y así, el cliente elige qué le apetece en cada momento del día y entrada la noche. Porque la cocina permanece a todo ritmo desde las 12 y hasta las 01.00 horas.

Detrás se encuentra un extenso comité gastronómico que visitó distintos puntos de la Península para obtener las bases de las recetas tradicionales y conocer todos los productos, elementos y técnicas que contribuyen a la trazabilidad de cada plato.

Algunas de las experiencias imprescindibles en El Nacional Barcelona son probar las patatas con salsa Espinaler en la barra de cervezas; degustar unas ostras con erizos de mar; dejarse sorprender por una original tapa como cojondongo con jamón ibérico; escoger el mejor pescado del día de La Llotja; deleitarse con un buen chuletón de vaca vieja de El Capricho en La Brasería, y finalizar con un refrescante helado en La Paradeta.

Sí, ha leído bien. Todo ello cabe en El Nacional Barcelona: desde la barra especializada en cerveza y tapas clásicas de salazones, quesos y conservas, a otra con una selecta oferta de vinos servidos en copas con tapas de queso, jamón de bellota y embutidos; y por supuesto, la consagrada a las ostras y al caviar acompañados de vino blanco, cava o champagne.

Pero hay más: La Brasería con distintas carnes a la brasa y al gusto de cada cliente, y La Llotja, con el mejor pescado del día expuesto para que cada comensal escoja su preferencia y vaya directo de la cocina a la mesa.

Por último, La Tapería con una carta de tapas frías y calientes; La Paradeta, perfecta para picar algo rápido, desde ensaladas y cocas hasta helados y repostería. También para llevar. Sin olvidar, la barra de coctelería con creaciones propias, series de Martini, combinados clásicos, cócteles de autor y una larga referencia de espirituosos.

¿Alguien se ha quedado con hambre? En El Nacional Barcelona resulta imposible.

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