El Hedonista El original y único desde 2011

“Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.”. Montesquieu

Menu abrir sidebar

Artistas

Del 30 de noviembre al 26 de febrero de 2017Bulgari y su musa, Roma

El museo Thyssen-Bornemisza de Madrid expone las magníficas joyas diseñadas por la firma italiana en homenaje a la ciudad eterna.

La exposición Bulgari y Roma del Museo Thyssen-Bornemisza se centra en cómo la arquitectura y el arte de la Roma antigua y moderna han servido de inspiración a los diseñadores de la firma italiana de joyería a lo largo de su historia. Fundada en Roma en 1884 por Sotirio Bulgari, descendiente de una familia griega de orfebres, Bulgari ha incorporado desde sus orígenes los rasgos más característicos de la ciudad como hilo conductor, simbólico y artístico de sus creaciones. El Coliseo, la plaza de San Pedro, la escalinata de la plaza de España, las fuentes de Piazza Navona o el Panteón han dado forma durante décadas a collares, pulseras, pendientes y broches realizados en oro o platino y piedras preciosas de múltiples colores: gemas en talla cabujón que recrean las características cúpulas del paisaje romano, diseños geométricos reflejo de las líneas puras de las ruinas o el brillo del oro que recuerda a las volutas del Barroco son algunos de los detalles que revelan el homenaje de Bulgari a la Ciudad Eterna.

La muestra reúne más de 140 piezas de joyería de la Colección Heritage de Bulgari -entre las que se encuentran piezas que pertenecieron a Elizabeth Taylor y a Anna Magnani- y de algunas colecciones particulares, como la de la Baronesa Thyssen, junto a una treintena de pinturas, dibujos, esculturas y fotografías de diversos artistas europeos que han inmortalizado la ciudad de Roma. Con un cuidado montaje que incluye elementos interactivos, Bulgari y Roma permite además realizar un viaje por los más de 130 años de historia de la firma, desde los adornos y accesorios realizados artesanalmente en plata a finales del siglo XIX por su fundador, Sotirio Bulgari, o las piezas de platino y diamantes de las décadas de 1920 y 1930 que seguían todavía las pautas de la joyería francesa, hasta las creaciones más actuales, incluyendo joyas espectaculares de las colecciones icónicas de la casa, como son Serpenti, Monete, Parentesi o Bulgari Bulgari. Todo ello permite definir los volúmenes redondeados, la utilización de colores poco convencionales o la predilección por el oro amarillo en determinadas décadas, como algunos de los rasgos más característicos de su estilo.

Las creaciones de Bulgari, en palabras del nieto de su fundador, Paolo Bulgari, “son un recorrido por las obras maestras italianas en las que se inspiran”. Un recorrido que empieza por el Coliseo, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, cuya inconfundible forma ovalada acabará convirtiéndose en una de las señas de identidad del diseño Bulgari. Se puede ver en un brazalete de 1934 que combina diamantes con piedras de un solo color, el rojo de los rubíes. Se trata de una joya que mantiene el estilo geométrico y art déco predominante en las primeras décadas del siglo XX, pero que muestra un uso temprano de la talla cabujón, que confiere a la piedra una forma redondeada; una técnica revolucionaria en aquel momento, que iría posteriormente desarrollándose hasta convertirse en la principal y más apreciada del estilo Bulgari. La elíptica fue también una de las formas predilectas de los grandes arquitectos del Barroco italiano para dar movimiento a construcciones y espacios urbanos, desplazando progresivamente a la clásica forma circular. La columnata y la plaza de San Pedro, diseñadas por Bernini, dieron origen a una serie de broches en la década de 1930, todavía de influencia art déco pero con piedras redondeadas que realzan su diseño arquitectónico. Más tarde, en las décadas de 1970 y 1980, la firma volvió a emplear el óvalo en piezas realizadas en oro combinado con diversas piedras preciosas. Un anillo en platino con perlas naturales y diamantes de 1963 recrea el inconfundible perfil de las iglesias gemelas de la Piazza del Popolo, diseño igualmente de Bernini. El entramado de calles conocido como el Tridente por su forma en abanico adentrándose en la ciudad se reproduce en el collar convertible en broche, realizado en 1955 en oro y platino con tres filas de rubíes y un delicado lazo de diamantes. La belleza barroca de la Piazza Navona se refleja en la forma alargada de un broche de 1934, en el que destacan tres diamantes de grandes dimensiones, con una disposición similar a las famosas fuentes que adornan la plaza.

Desde la antigua Roma hasta el Barroco, también  la forma octogonal presente en numerosos monumentos romanos, generó el uso de Bulgari del octógono para los colgantes de grandes dimensiones de la década de 1970, normalmente iluminados por una gran gema central, que podían lucirse de forma independiente como broches o junto a collares de largas cadenas. Un magnífico ejemplo es el collar de platino con zafiros y diamantes que perteneció a Elizabeth Taylor, regalo de Richard Burton en 1972 por su 40 cumpleaños.

Bulgari – cuya tipografía de la firma se inspira en las inscripciones de la antigua Roma –   escribe su historia paralela a la de la arquitectura de esta ciudad, creando joyas originales de un incalculable valor artístico e histórico.

Artistas

Todo esto
y mucho más
en Artistas
+