El Hedonista El original y único desde 2011

“Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen.”. Francisco de Quevedo

Menu abrir sidebar

Artistas

Realizadas en exclusiva, se exponen hasta el 10 de enero 2017La noche que Kirkland pasó con Marilyn Monroe

Mondo Galería pone a la venta una selección de fotografías impresas en ediciones limitadas supervisadas personalmente por su autor, Douglas Kirkland

Mondo Galería rinde homenaje a la gran diva del celuloide e icono del pop: Marilyn Monroe. Por primera vez en España presenta la exposición A night with Marilyn (Una noche con Marilyn) realizadas por el fotógrafo canadiense Douglas Kirkland. En ellas la actriz posa desnuda en la cama en una sesión durante la noche del 17 de noviembre de 1961 en Los Ángeles. Ubicada en el céntrico barrio de Chueca, en Madrid, esta galería de arte contemporáneo especializada en fotografía y diseño expone en esta ocasión y hasta el 10 de enero, lo que en su momento fue el sueño de cualquier hombre: las imágenes desnudas de un mito, materializadas por un fotógrafo muy joven que realizaba un encargo para el 25 aniversario de la mítica revista Look. El resultado: una serie fotográfica inolvidable, una Marilyn vulnerable, natural e indiscutiblemente seductora, y un estilo que daría pie a otras sesiones que la estrella realizaría más tarde con grandes fotógrafos del momento.

“No me pasé tres días en la cama con Marilyn… Si lo hubiera hecho, ¡estas fotografías probablemente no existirían!” – bromea el fotógrafo, y añade – “Me reuní con ella en tres ocasiones. Me impactó la aparente sencillez de su vida. Su casa no era en absoluto la que uno esperaba que tuviera una estrella del cine. Simplemente me dijo: ‘Vale, sé lo que necesitamos. Una cama con sábanas blancas de seda y nada más, y funcionará’. Pero, añadió, ‘las sábanas deben ser de seda’. El telón se levantaba en una de las más increíbles y memorables noches de mi vida. Recuerdo ver a dos asistentes, una para el maquillaje y peluquería y la otra, supuse, para la ropa. Marilyn me dio un abrazo rápido y un beso en la mejilla y desapareció en el camerino. De pronto apareció, se sentó en la cama, se tapó los pechos y dijo a todos, ‘creo que debería quedarme a solas con este chico’. Un instante después, se cerraba la puerta. Ahora solo estábamos los dos. Marilyn Monroe y yo. No estaba del todo seguro de lo que esperaba de mí. ¿Qué debía hacer? Me escondí tras la cámara y empecé a disparar otra vez”.

Artistas

Todo esto
y mucho más
en Artistas
+