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Artistas

50 obras maestras procedentes de la Colección del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva YorkModigliani, Picasso, Miró o Delaunay ¡Bienvenida a la Escuela de París!

El Museo Guggenheim Bilbao nos regala con una muestra de los artistas que vivieron y recrearon el París que todos adoramos, el de comienzos del siglo XX.

En total, la exposición incluye más de 50 obras maestras procedentes de la Colección del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, que podrá contemplarse hasta el 23 de octubre, y que contiene algunas de las pinturas y esculturas más influyentes del siglo pasado realizadas por artistas como Robert Delaunay, Amadeo Modigliani o Pablo Picasso.

A comienzos del siglo XX París era la capital de la vanguardia. Artistas de todo el mundo se asentaron en la Ciudad de la Luz, en la que crearon nuevas formas de arte y literatura y dieron respuesta al rápido desarrollo económico, social y tecnológico que estaba transformando completamente la vida urbana. En París, Pablo Picasso y Georges Braque revolucionaron radicalmente las convenciones de la pintura, Robert Delaunay compuso visiones de color armonioso, Vasily Kandinsky abrió nuevos caminos en la abstracción y Constantin Brancusi reconsideró el modo de presentar esculturas en el espacio.

Panoramas de la ciudad: la Escuela de París, 1900–1945  abarca desde los primeros años del siglo XX hasta la Segunda Guerra Mundial, indaga en los movimientos clave del arte moderno —del Cubismo al Orfismo o el Surrealismo— y en los artistas que serían conocidos como la École de Paris (Escuela de París). Las distintas visiones artísticas mostradas en la exposición reflejan el deseo común de rechazar las estéticas conservadoras y transformar las percepciones de la cotidianeidad de una ciudad moderna.

La exposición es una oportunidad de ver obras maestras como Le Moulin de la Galette (1900), de Pablo Picasso, Desnudo (Nu, 1917), de Amadeo Modigliani, o Violinista (Violiniste, 1923–24), de Marc Chagall. Todos ellos, con estilos y enfoques distintos, se enfrentaron a  las estéticas conservadoras de la época. Muchos de ellos fueron grandes amigos y compartieron momentos históricos buscando refugio político, espiritual y creativo en la capital francesa. Tras el auge del fascismo y con la ocupación de Francia en la Segunda Guerra Mundial, algunos huyeron a EEUU,  poniendo así punto final a la Escuela de París.

En el recorrido por la exposición nos encontramos con el revolucionario enfoque pictórico que propone el Cubismo,  desarrollado entre 1907 y 1914 por Pablo Picasso y Georges Braque, que cuestionaban así las convenciones de las artes visuales y la naturaleza misma de la representación.  Tras la Primera Guerra Mundial, París volvió a convertirse en el centro principal de la producción cultural. A los artistas adheridos al movimiento surrealista, iniciado por el manifiesto de André Breton de 1924, también se les incluye dentro de la Escuela de París. Siguiendo las teorías de Sigmund Freud, estos escritores y artistas trataron de articular y dar forma a los deseos reprimidos, las imágenes oníricas y ciertos elementos del inconsciente. Algunos de ellos, como Max Ernst e Yves Tanguy, yuxtaponen imágenes y objetos incongruentes, mientras que otros, como Jean Arp y Joan Miró, experimentan con el automatismo, realizando dibujos sin composición ni tema predeterminados con el fin de eludir la mente consciente. Influido por Arp y Miró, el escultor estadounidense Alexander Calder crea un vocabulario basado en el movimiento y el equilibrio a través de sus célebres móviles y de esculturas de alambre como Rómulo y Remo (Romulus et Rémus, 1928).

Vasily Kandinsky, que había realizado significativos avances en la pintura abstracta en las décadas de 1910 y 1920 cuando vivía en Alemania y Rusia, se traslada a París en 1934. En sus obras de este período, entre las que se encuentran Pintura amarilla (La Toile jaune, 1938) y En torno al círculo (Autour du cercle, 1940), Kandinsky conjuga formas que juegan libremente —similares a las que aparecen en sus primeras abstracciones—con formas más geométricas y biomorfas desarrolladas por el artista cuando era profesor de la escuela Bauhaus.

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