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Rafa Sañudo, 50 años de arte

Repasamos los logros de este artista que ha triunfado en el cine, la ilustración, la publicidad o la realización de vídeo clips.

Intentar abarcar toda la experiencia, proyectos y universo de Rafa Sañudo es misión imposible. Ilustrador, realizador, diseñador, músico y hasta actor… no hay campo que no haya tocado y curiosamente en todos ha destacado. Sin embargo, Rafa es un hombre de lógica aplastante, de ego menudo y de verbo implacable, muy lejos de los genios caprichosos.

Nacido en Nueva York, pasó su infancia en Madrid para regresar de nuevo a Estados Unidos donde desarrolló sus estudios en Cine y Escenografía. Desde 1996, junto a Roberto Huerta, dirige el estudio RaRo SL, con un equipo “que va como un tiro” en sus propias palabras. Campañas como la de Acciona, diseños tan relevantes como el del plano de Metro de Madrid, o vídeos tan populares como La viudita de Cliquot de Sabina, llevan su sello. Repasamos brevemente su biografía, ahora que está a punto de llegar a los 50, en la que John Cussack, los hermanos Coen o Courtney Love, en extrañas circunstancias, están presentes, entre otros muchos grandes.

– Tus comienzos son en el cine…
 Bueno, realmente yo estaba estudiando empresariales en EEUU, pero me enamoré de una chica que era actriz, así que me presenté en un casting para una obra de teatro y me cogieron, se me daba bastante bien y me gustaba mucho, la verdad. Así que el segundo año me cambié de universidad, al sur de California, antes de cambiarme ya había hecho, para estas obras de teatro, algunas escenografías. Al llegar a la universidad me centré en la dirección de arte. Cuando abandoné la interpretación mis profesores se cabrearon, pero tenía claro que eso no era lo mío, no era muy sano para mi carácter. Me ha ocurrido también con el tema de la música, compongo, escribo canciones y toco, pero en ambas ocasiones he estado cerca de esos mundillos y lo que he visto no me ha gustado nada. Creo que al final te acaban robando el alma, como decían los indios que ocurría cuando te fotografiaban, estar detrás me parece mucho más interesante.

En esos años, ¿qué aprendiste?
 Tuve mucha suerte y muy buena escuela, quizá el aprendizaje más importante fue el de buscar siempre una metáfora visual de todo aquello que hago, eso me ha venido muy bien después para una portada de un disco o para un vídeo clip. De todas formas quien consiguió que yo encontrase aquello que me apasionaba fue Michael Howells. Le conocí a final de los años 80, llegué a Inglaterra detrás de una novia (risas), pero ella ya estaba con otro así que me metió en casa de Michael, que era su amigo. Imagínate, llegar y encontrarte con un tío de dos metros y pico, gay y divertidísimo.  Él hacia la decoración de la carpas de Wimbledon o  la de las cenas en Buckingham Palace en esa época, posteriormente acabó siendo el escenógrafo de Peter Greenway o trabajando con John Galliano mano a mano, un grandísimo. Vio mis dibujos, le gustaron mucho y comencé a trabajar con él. Me llevó a la escuela de escenografía de Londres, a Saint Martins, y cuando vi aquello mi cabeza explotó, había encontrado lo que quería hacer.

De ahí regresaste a Estados Unidos.
Sí, me centré en estudiar escenografía. Tuve la suerte de estar en Los Ángeles y conocer gente muy potente de forma muy rápida. El primer trabajo que tuve me cogieron como ayudante y al final me quedé como director de arte, en una película de Roger Corman, el rey de la serie B; gracias a él me presentaron a Catherine Hardwicke que era una de las directoras de arte más importantes del momento, trabajé en 5 pelis y desde entonces tenemos una relación buenísima.

– Pero aún hay más, los hermanos Coen.
Mi mejor amiga de la escuela de cine se casó con Ethan Coen, así que los conocí. La historia es curiosa porque estaban en España de promoción de una película, el hotel no les gustaba y se vinieron a casa. Justo el último día vieron mis dibujos de casualidad, a mí ni se me había ocurrido enseñárselos, les gustó y quisieron contar conmigo. La idea era trabajar en Fargo pero allí el tema de los sindicatos es difícil, porque son muy estrictos, se inventaron un proyecto, hice los story boards, que luego se transformaron en un cómic, que se publicó aquí. Y en el Gran Lebowski me llamaron para un tema específico que era pasar a ilustración los dibujos de los personajes, porque el diseñador de vestuario trabajaba a través de polaroids no dibujaba y necesitaban las ilustraciones para presentar el proyecto. Después se hizo también un libro que se editó. También trabajé mucho con Tim Robbins y con John Cussack, el primero escribe que te mueres y el segundo es un gran director. Lo cierto es que conocí gente en LA muy interesante.

Con 26 regresas a España y de entre las muchas cosas que has hecho, tienes una época en la que realizas muchos videoclips.
Creo que soy el director que más ha rodado en España, más de 400. Trabajar en un videoclip es complicado en el sentido de que todo el mundo opina: la discográfica, el manager, el artista, la familia del artista… Tiene un punto en el que efectivamente debes tener mucha mano izquierda, tienes que casar los intereses de unos y de otros, que a veces son contrapuestos, normalmente los managers están peleados con la discográfica… (risas) y tienes que presentar algo que les haga ver que es bueno para el artista. El error que veo de muchos realizadores cuando están haciendo un videoclip es o bien lo están usando de trampolín para otras historias, o bien para hacer bobina.

Te inventaste el llamado kiloclip.
Cuando se estaban haciendo vídeos de 4 y 8 millones de pesetas, fui a ver a los directivos de Warner y les enseñé un vídeo de mi hijo con una canción de Dylan, les encantó. La idea era tú me das un kilo (un millón de pesetas), no hay maquillaje, no hay estilismo, no vienes al rodaje y yo te doy un vídeo. Hicimos 80 en dos años. Al principio 40 tv y Sol Música estaban cabreados porque decían que no tenían la calidad suficiente para emitirlos. Una tontería porque tenían calidad de sobra. Michel Gondry está grabando con cámaras Betacam de los años 80 y ¿una Mini Dv no tiene calidad? Al final se impuso y grupos como Marlango y muchos otros más se hicieron así.

Estuviste luchando mucho con la SGAE para conseguir que los realizadores de clips les trataran como autores.
Sí, pero no conseguí nada. En España no se considera como obra audiovisual, se considera fonográfica. Una chorizada de la SGAE, he realizado el vídeoclip español más visto en youtube, con 250 millones de visitas, el de Carlos Baute y Marta Sánchez de Colgando en tus manos y no he visto un duro.

Hablando de vídeos, alguno por el que no haya pasado bien el tiempo…
 No, la verdad es que me gustan todos. Suelo quedarme bastante satisfecho.

Y ¿al contrario?
Morena Mía de Miguel Bosé está muy bien incluso hoy en día; el vídeo de Sabina que estuvo nominado a los Grammy (2011 Viudita de Cliquot) me gustó mucho, tiene bastante trabajo de postproducción, pero es un mundo muy mío; el de Fito&Fitipaldis que ganó en los Premios de la Música (2011, Tarde o Temprano); y uno muy especial de Calamaro, Estadio Azteca, este vídeo me entusiasma porque no teníamos presupuesto, teníamos un foco, lo reboté en el suelo en una placa de metal y quedó muy bien. Él estaba además en un momento muy frágil, acababa de volver de Argentina y se encontraba hecho mierda, ya nos conocíamos de antes y le pareció bien trabajar conmigo, en principio iba a grabar dos playback y se marchaba, pero se fue encontrando muy a gusto y empezó a tocar, de hecho hay partes que en el vídeo está cantando otros temas, me encanta ese punto en plan jazz de cómo está hecho.

Junto a los videoclips, también has hecho portada de discos.
Hacer portadas de discos es muy bonito, solo que ahora ya ha desaparecido y hemos pasado a un sello de correos, que tiene su punto pero no es lo mismo.

Como ilustrador has realizado muchos trabajos y hasta humor gráfico.
El humor gráfico me ha apasionado desde pequeño, me acuerdo que coleccionaba Codornices y Hermano Lobo y las viñetas de El Roto cuando estaba en Estados Unidos me las mandaba mi padre. Aparte, la ilustración infantil también me ha gustado muchísimo. Tengo cuatro o cinco registros: uno de collage, otro de dibujo con plumilla, otro con rotring de miniatura, otro con un pincel más gordo… Cuando empecé a hacer las viñetas de humor a diario me di cuenta que tenía que encontrar un trazo muy contundente y rápido de ejecutar, no podía perder mucho tiempo.

En La Razón realizaste una viñeta todos los días, hasta hace dos años ¿cómo se puede estar inspirado siempre?
En el humor no se agostan la ideas, es como jugar al ajedrez cuanto más juegues mejor lo harás, hay una serie de parámetros, sinónimos, antónimos, metáforas visuales… una lista de 20 cosas sobre las que das vueltas. Después viene lo más difícil, que es aplicar esa ternura que por ejemplo hacía muy bien Mingote, porque la parte ácida y corrosiva es la más fácil, meterle una hostia en los dientes al de turno es muy sencillo, pero hacerlo con ternura ya es otra historia, como la portada de Charlie Hebdo tras el atentado, que se te quedaba en la garganta. Eso lo hizo Mingote en una portada de ABC, tras unas inundaciones en el País Vasco dibujó a un guardia civil que llevaba a caballito a un hombre con su txapela, a los pocos días hubo un atentado en el que murieron guardia civiles y volvió a sacar esa portada pero señalaba “han matado a este guardia civil”. También lo hizo con una campaña antiabortista, era muy libre, me parece muy genial y muy profundo. España tiene un nivel muy alto de humoristas gráficos y de humor en general. Un Gila, por ejemplo es un disparate, acojonante, los chistes, las viñetas, cuentos y escritos… todo.

Siguiendo con la ilustración, publicaste el primer libro infantil para adultos de la historia en 2011: El panteón de los ilustres ilustrados.
Lo estoy ahora reutilizando en las agendas que hacemos en RaRo. Es un libro que hice hace 12 de años, estaba veraneando en Menorca con amigos y familia, todo estaba lleno de niños. Mientras se hacía la comida y la casa yo me ocupaba de los chavales. Me di cuenta que cuando comenzaba a dibujar venían todos, así que me inventé un concurso: hacía un dibujo, lo tapaba y ellos hacían su interpretación. Dibujé como 40 láminas en un cuaderno enorme y lo guardé, un día Jesús Moreno, de la editorial Sins-Entido, lo vio y le gustó pero quería que fuera más extenso, otras 40 láminas más. El trazo era muy bonito, muy trabajado con acuarela pero no me apetecía volver a dibujar así y preferí redibujarlo entero pero con un estilo más suelto, más ágil. Me he gustado mucho el resultado.

Muy cerca a este mundo, está el diseño. Precisamente por este campo y la realización del diseño del anterior plano del Metro de Madrid, fuiste noticia con polémica.
 Era un proyecto político y por eso tuvo tanta repercusión. Es normal, el plano de metro es un cartel político que sale antes de las elecciones para anunciar que se han hecho 85 paradas. Pidieron propuestas y nos eligieron, tuve mucho cuidado con el importe, de hecho El País puso el grito en el cielo porque había costado 5.000 euros menos que lo que se tenía previsto, pero es legal estar por debajo. El ataque al plano era que no se ajustaba a la realidad geográfica de la ciudad, efectivamente subnormal, es un plano esquemático. Me di cuenta que hablar era peor, me callé. La maravilla del plano del Metro de Londres de Harry Beck, en el año 1932, era que se saltaba la geografía, lo hacía esquemático para poder verlo bien, lo logró porque él era un diseñador de circuitos eléctricos; yo di un paso más quitando las diagonales porque ya había mucha información, muchos cruces, no se veía bien. Además el tamaño era A5, de esa exigencia no habló nadie. Un periodista de la BBC me dijo que Beck en el último plano que propuso había hecho lo mismo. Yo a medida que lo veo, más me gusta. Se lo iban a cargar hasta que hicieron una encuesta entre turistas e inmigrantes y arrasó.

– Y ahora ¿estás dónde quieres? ¿No tienes ganas de lanzarte al cine como director?
(Silencio mientras piensa y niega con la cabeza) Es un follón acojonante, me gusta muchísimo el cine, lo veo todo, me apasiona, pero a lo mejor soy muy burgués. Me gusta una vida ordenada, hacer deporte todos los días, tener tiempo, si te metes en una película olvídate de tener vida al menos por un año. Mi amiga Catherine (Hardwicke, directora de Crepúsculo) cuando se metió a hacer Thirteen fue una locura, primero porque su agente no quería que la hiciera, ella estaba en Creative Artists Agency y no querían perder a una directora de arte fabulosa porque se hubiera vuelto loca. Hipotecó su casa, tuvo suerte porque en el último momento entró New Line Cinema. Después de todo este jaleo, tienes que ser una máquina de hacer promoción como ella que se movió muchísimo por el festival Sundance, de hecho yo estuve un año con ella allí. Fue genial, pude ver el primer pase de Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Vivíamos en un casa muy curiosa porque allí estaban Peter McCarthy (productor de Repo Man o Sid & Nancy), Tim Robbins, John Cussack y  Courtney Love,  que estaba colgadísima, era muy amiga de no sé quién y para ganarse unas pelas la tenían allí de chica de la limpieza. Les robaba todo y todo el rato, a mí no porque le caía bien pero era una locura. Yo ahora mismo no me veo haciendo todo eso.

Y ¿cómo te ves?
En el mundo de la ilustración, estoy buscando un agente para que me mueva fuera de España, pero sí creo que ese es mi futuro.

3 respuestas a Rafa Sañudo, 50 años de arte

  1. GABRIELA dijo:

    Qué derroche de creatividad! Excelente entrevista.

  2. Jorge Rueda dijo:

    Como siempre un señor muy interesante, buena entrevista, vaya experiencia en su terreno. Qué genio el comentario de los videoclips!

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