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Amazonía, las mejores playas, ciudades coloniales, capoeira, samba y caipirinha10 razones para visitar Brasil en 2016

Porque los Juegos Olímpicos son la mayor fiesta del planeta y los brasileños saben divertirse como nadie, nos vamos a Brasil.

Con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos en Río del 5 al 21 de agosto, encontramos 10 razones para visitar Brasil en 2016. Además de vivir en directo el mayor evento del planeta, como son unas Olimpiadas, y divertirnos como sólo los brasileiros saben hacerlo, Brasil ofrece todo lo que puedas imaginar de un destino turístico, cultural y de naturaleza: el Amazonas indígena, el mayor paraíso de la diversidad donde podrás dormir en la selva escuchando los sonidos de la naturaleza; las playas más idílicas donde practicar surf, kite y tomar el sol; históricas y bellísimas ciudades coloniales como Salvador de Bahía y Pelourinho, Olinda, Manaus, Recife y Natal; música y ritmos contagiosos; la mejor caipirinha del mundo que acompaña la fiesta; infinidad de lugares Patrimonio de la Humanidad, joyas del barroco en Minas Gerais y la arquitectura del gran Oscar Niemayer; deporte en la playa y capoeira; las cataratas más espectaculares; el delicioso café do Brasil; lugares vírgenes como la isla de Fernando de Noronha en Pernambuco; la ciudad de Río, todo un mundo en sí mismo; y la cocina brasileira, la mejor fusión con productos autóctonos llenos de sabor que quizá no hayas probado nunca.

AMAZONAS

Es el mayor estado brasileño, ubicado en medio de la mayor selva tropical del planeta, la Amazónica. Con más de 1,5 millones de km2, su área equivale a los territorios sumados de Francia, España, Suecia y Grecia a la vez que posee una de las menores densidades demográficas de Brasil: 2,23 habitantes por km2. El final del siglo XIX marcó uno de los momentos de oro de la región con el descubrimiento de las plantaciones de caucho y de látex. En esa época, Manaus era la ciudad más rica de Brasil y contaba con elegantes construcciones como el Teatro Amazonas, de estilo ecléctico, con influencias neoclásicas y grecorromanas. Este estado es uno de los más preservados del país, con áreas protegidas, parques y reservas forestales que ocupan prácticamente todo su territorio, siendo el turismo de naturaleza una de las principales atracciones de Amazonas. Son únicos los viajes en barco y canoa por los diversos ríos de la región y las noches en mitad de la selva. Amazonas concentra una de las mayores tasas de población indígena de Brasil, con 65 diferentes etnias con casi 170.000 personas.

Manaus es la puerta de entrada a la región Amazónica. Ubicada en la unión de los ríos Negro y Solimões, fue centro de la cultura del caucho entre 1879 y 1912. El famoso Teatro Amazonas es uno de los símbolos de la era de oro de la cultura del caucho y es la casa oficial de la Orquesta Sinfónica del Estado de Amazonas. El Festival de Parintins, un derroche de música, danza, disfraces y cultura amazónica, se celebra todos los años en el último fin de semana del mes de junio.

BAHIA

Bahia marca el nacimiento de Brasil. Fue en Porto Seguro, hoy Bahía de Cabrália, donde Pedro Álvares desembarcó en búsqueda de un “porto seguro” para las embarcaciones portuguesas. Allí se celebró la primera misa que marcó la llegada de los portugueses al país en 1500. La historia brasileña pasa por las construcciones baianas, por la tradición de la cultura negra africana y de la tradición artística del lugar. Bahia ofrece incontables playas en un litoral entrecortado por selvas y lagunas. Al encanto de sus playas salvajes y casi vírgenes se une una oferta hotelera interesante, desde resorts lujosos a sencillas posadas en casitas de pescadores.

Salvador, capital de Bahia, es muy conocida por sus fiestas populares, principalmente el Carnaval, cuando miles de personas vistan la ciudad y se desparraman por las calles para disfrutar el sonido del axé, del afoxé y de la samba de rueda, ritmos que nacieron allí. Salvador fue la capital de Brasil hasta 1736, cuando el centro político se trasladó a Rio de Janeiro. Salvador es dueña de una cultura riquísima, resultado del encuentro de la tradición africana con la europea e indígena, que ha dejado su impronta también en la gastronomía, con platos típicos como el vatapá y el acarajé. En Pelourinho está la Casa de Jorge Amado, a la que se llega por calles estrechas que mantienen sus características originales, como el suelo de adoquines.

La Capoeira es una mezcla de deporte, danza y arte marcial. Es una de las más fuertes y conocidas expresiones culturales brasileñas que surgió de la esclavitud negra en Brasil, cuando los esclavos pasaron a rebelarse contra las condiciones de vida y supervivencia humillantes de su pueblo. Crearon una técnica de combate para enfrentarse a la hostilidad y la violencia de los capataces, contratados por los señores de las haciendas para perseguir y capturar a los negros que se escapaban. Más tarde, la capoeira se fue especializando en los quilombos, siempre acompañada por la música cantada por el berimbau, creado especialmente para ello. Con la liberación de los esclavos, pasó a estar prohibida en las calles de Bahia. Hoy, este arte es mundialmente reconocido.

El Parque Nacional de la Chapada Diamantina fue creado en 1985 para preservar su belleza natural, repleta de grutas, cascadas, ríos y elevaciones de rara belleza. Las principales ciudades de la región surgieron con la búsqueda de oro y diamantes. Hoy, la mina está prohibida por su alto impacto ambiental.

Trancoso es una concurrida ciudad balneario y alberga algunas de las posadas, viviendas y resorts más lujosos de Bahia. Originaria de una aldea jesuítica, la villa se hizo famosa en los años 70, cuando jóvenes hippies buscaron sus playas para vivir en plena naturaleza. Hoy sigue habiendo en Trancoso playas salvajes y exclusivas próximas a tiendas de lujo, de decoración y excelentes restaurantes.

CEARÁ

Ceará goza de un clima agradable, con temperaturas que llegan a un promedio de 27° C, mientras que en las sierras e interior hace más frÍo, pudiendo llegar a los 20° C. Estado de gran riqueza cultural, es también cuna de grandes humoristas brasileños. La música es otro aspecto interesantes de la cultura cearense.

Cercada por dunas blancas de arena fina, que ayudan a reflejar la luz del sol, la capital cearense, Fortaleza enamora por su mezcla de luminosidad, playas y exquisitos aromas. Tras un día de playa, la gente se reúne en bares y restaurantes para saborear el cangrejo a la parrilla con limón y sal. Los amantes del ecoturismo también cuentan con distintas opciones en esta región: senderos, estancias hidrominerales y cascadas. También se pueden visitar los ingenios azucareros que convirtieron a esta región Nordeste en la más rica del país durante el período colonial. El fuerte viento en el litoral propicia la práctica del windsurf y el kitesurf. El Beach Park es uno de los mayores parques acuáticos de América del Sur y se ubica en la ciudad de Fortaleza en la playa Porto das Dunas. Cuenta con uno de los toboganes más altos del mundo, de 41 metros de altura, equivalente a un edificio de 14 pisos y que brinda un descenso muy rápido de unos 5 segundos. El parque ofrece también la mayor piscina con olas de América del Sur.

MINAS GERAIS

Con su gran diversidad cultural y uno de los más relevantes conjuntos arquitectónicos del arte barroco brasileño, Minas alberga ciudades históricas del periodo colonial, cuando el estado era el corazón económico del país gracias a la minería. Ouro Preto fue la primera capital de Minas y sus minas riquísimas minas fueron explotadas hasta el agotamiento por Portugal. Con la decadencia de la minería, las villas y poblados fueron decreciendo. Más tarde, la cultura cafetera ayudó a crear un segundo boom económico en Minas.

El barroco de Minas fue una de las primeras manifestaciones artísticas brasileñas. Importado de Portugal y adaptado a la realidad de la colonia por artesanos, pintores y artistas locales, nació en medio de la efervescencia del descubrimiento del oro en Minas. Las edificaciones religiosas fueron las principales manifestaciones barrocas en el país: techos y pinturas en oro, riqueza de detalles y profusión de rococó.

Belo Horizonte está enmarcado por las montañas de la Serra do Curra. Conocida como la “capital dos botecos” por tener el mayor promedio de bares entre las ciudades brasileñas, Belo Horizonte celebra un concurso anual para elegir los mejores bares. Son más de 14.000 establecimientos que garantizan una animada vida nocturna.

El entorno de la laguna de la Pampulha reúne un famoso conjunto arquitectónico, con tres obras proyectadas en la década de los 40 y firmadas por Oscar Niemeyer: el Museo de Arte de la Pampulha, la Casa do Baile, construcción de formas sinuosas que parece una continuidad de la laguna, y la iglesia de São Francisco de Assis, con 14 paneles de mosaicos que retratan la Vía Sacra. Todo el espacio tiene jardines creados por Burle Marx.

El Centro de Arte Contemporáneo Inhotim es una de las mayores atracciones culturales y naturales del país. A 60 km de Belo Horizonte, Inhotim combina museo de arte contemporáneo y jardín botánico. Las obras se pueden visitar a cielo abierto o en galerías mientras se recorren jardines, paisajes de selvas y ambientes rurales entre senderos, montañas y valles.

Ouro Preto es el mayor conjunto barroco en el mundo. Fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1980. Su acervo arquitectónico y artístico del período colonial de Brasil está situado en medio de un valle rodeado de las montañas, un lugar de una belleza única.

PERNAMBUCO

Son menos de 200 km de litoral, pero para Pernambuco esa extensión es más que suficiente para albergar algunos de los escenarios más paradisíacos de Brasil. Puede ser al norte, donde un poco alejado de la costa se sitúa el santuario de los delfines, en las aguas azules y tibias de Fernando de Noronha. Puede ser también cerca de Recife, la capital, donde se ubica Boa Viagem, uno de los destinos más tradicionales entre brasileros y extranjeros. Puede ser incluso caminando por las arenas blancas de bellas y concurridas playas como Porto de Galinhas.

Olinda es ciudad patrimonio histórico de la humanidad y tiene el aspecto de una ciudad escenográfica, tal es la perfección y el estado de conservación de sus caserones alineados en las laderas estrechas de piedra.

De Pernambuco es el frevo, uno de los ritmos más contagiosos y que exige una buena preparación física. También el maracatu, el caboclinho, el coco de rueda y la ciranda son otros ritmos tradicionales heredados de los indios, de los negros y de los europeos.

Recife es conocida por las fiestas de Carnaval y São João y por el famoso espectáculo teatral de la Pasión de Cristo durante Semana Santa. Apodada “la Venecia brasilera”, este municipio está cortado por ríos y puentes, formando islas. Una buena manera de conocer la ciudad es a través de paseos en catamarán por el río. El litoral recifense es la más bella postal de este municipio. Sus playas son conocidas por sus aguas tranquilas, tibias y limpias.

De origen volcánico, el archipiélago Fernando de Noronha está compuesto por 21 islas y rocas; sólo una de ellas está habitada. Sus playas fueron divididas entre el “mar-de-dentro”, donde sus aguas miran hacia el continente, y el “mar-de-fuera”, en el Océano Atlántico. Mucho antes de convertirse en paraíso ecológico, Fernando de Noronha era una colonia penitenciaria. Actualmente, la Isla posee una fauna y flora únicas, protegidas por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio). Es común encontrar lugares en donde el baño está prohibido o restringido o con horarios que hay que respetar.

RIO GRANDE DO NORTE

El mayor productor de sal de Brasil presenta uno de los litorales más famosos del país, con pequeñas bahías, accidentes geográficos y paisajes deslumbrantes bañadas por agua claras y tibias. Durante los períodos de marea baja el agua del mar forma bellas piscinas naturales entre dunas altas y blancas que contrastan de forma espectacularmar con el azul del cielo y el verde del mar. Su postal más conocida es Genipabu, un aglomerado de dunas bañadas por lagunas de agua dulce. A sólo 30 km de Natal, la capital del Estado, aquí se puede pasear en calesa o en dromedario tras el buceo en las aguas cálidas y limpias de las lagunas. A unos 40 km encontramos otro lugar espectacular: la Bahía Formosa con su formación de acantilados y dunas blancas. Este lugar no ha sido todavía completamente descubierto y preserva lugares casi intactos.

Natal ofrece bellísimas playas, dunas, rica cultura y un alto índice de desarrollo. La Playa de Ponta Negra, a 12 km de la ciudad, es una de las más conocidas de Natal. Ahí queda el Morro do Careca, una duna con 100 metros de altura. La playa está muy animada durante el fin de semana.

La playa de Pipa, una tranquila villa de pescadores, fue descubierta primero por los surfistas a fines de los años 90. Después, Pipa pasó a recibir miles de turistas atraídos por sus playas que alternan la tranquilidad de las piscinas naturales con las grandes olas.

RIO DE JANEIRO

Es una de las imágenes más famosas de Brasil gracias al tirón de su capital, Río, con un estilo de vida inconfundible y conocida en todo el mundo por sus bellísimas playas, la naturaleza que las rodea y referencias mundiales como el Maracaná, la samba, la Garota de Ipanema y el Carnaval más famoso de Brasil. En Rio, gran parte de la vida social ocurre en las playas, lugar donde habitantes, turistas y clases sociales se mezclan. A los cariocas les gusta caminar, leer y jugar con la pelota en la playa: al fútbol, al vóley playa o a lo que se tercie. Amantes de la vida activa, los cariocas pasean en bicicleta, dan caminatas y hacen carreras a la orilla del mar y almuerzan en pequeños y encantadores restaurantes junto a la playa. El espectáculo de la puesta de sol en el Arpoador, uno de los puntos más queridos por los habitantes, es toda una tradición.

Corcovado, la famosa montaña de 706 metros de altura, alberga una de las siete maravillas del mundo moderno: el Cristo Redentor. Símbolo más reconocido de Brasil, la estatua tiene 30 metros de altura. Otra de las postales más famosas del mundo es el Pão de Açúcar, que ofrece paseos en el tradicional tranvía, escaladas en las rocas de 400 metros de altura, caminatas rodeadas de naturaleza, vuelos de helicóptero, bares y cafés, con vistas de 360 grados a una de las ciudades más bellas del planeta.

Si la samba nació en Bahia, fue en Rio de Janeiro donde creció. En cada barrio de la ciudad se encuentran ruedas de samba, shows y los famosos pagodes en el fondo del patio. Durante el Carnaval la samba se desmelena con el desfile de las escuelas de samba – un megaevento anual que ocurre en el sambódromo y es considerado el mayor espectáculo popular del mundo. El Carnaval y las escuelas de samba forman parte de la vida cotidiana del carioca. Durante el año entero, la ciudad se prepara, ensaya, invierte y apoya a una de las 25 escuelas de samba que compiten por el título de campeona. En cuanto un Carnaval acaba, los integrantes y simpatizantes de las escuelas comienzan a pensar en el próximo año.

Hasta la década de 1960, la colonia de pescadores de Armação dos Búzios era un lugar discreto y vacío. Pero un día, alguien famoso eligió este lugar para pasar sus vacaciones y la ciudad no volvió a ser la misma: el paso de la actriz francesa Brigitte Bardot cambió profundamente el rumbo de la ciudad.

Arraial do Cabo es sinónimo de naturaleza, aventura e historia. La ciudad es, históricamente, punto de parada de piratas, corsarios y navegantes. El más famoso de ellos fue Américo Vespucio, que pasó por allí en 1502. Son varios los puntos de buceo distribuidos a lo largo de la costa, con aguas cristalinas, rica vida marina y más de treinta pecios donde bucear.

A 68 km de la capital del Estado de Rio de Janeiro, subiendo por la Sierra de la Estrela, Petrópolis es conocida como “Ciudad Imperial”. Fue residencia de emperadores, presidentes, diplomáticos, intelectuales y artistas y su historia está fuertemente marcada por la figura del Emperador Don Pedro II, su fundador y más ilustre habitante. De 1843 a 1889, el emperador y toda su corte se mudaron a la ciudad, transformándola en capital del Imperio Brasileño durante todo el verano.

FOZ DO IGUAÇU

Foz do Iguaçu es un espectáculo monumental con sus 275 caídas de agua que forman las Cataratas del Iguazú, distribuidas a lo largo de 2,7 km en la frontera entre Brasil y Argentina. De las 19 denominadas “grandes caídas”, tres (Floriano, Deodoro y Benjamin Constant) están del lado brasileño. Conservado como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, es el hábitat de múltiples especies de peces, aves, mamíferos y mariposas. La mejor época para apreciar las Cataratas es en verano (de diciembre a febrero), cuando las lluvias son abundantes y el volumen de agua es mayor. La aventura en Foz do Iguaçu incluye actividades emocionantes como rápel, escalada y rafting en el río Iguaçu, además de opciones de diversión en sus playas artificiales, fondeaderos, marinas y parques, y de deporte en sus campos de golf.

Ante tanta maravilla, no es extraño que estemos deseando visitar Brasil con motivo de las Olimpiadas.

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