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Visitas turísticas y algo másCosas raras que hacer en Varsovia

La capital polaca es un lugar sorprendente con una rica vida cultural

Si usted tiene un hermano guapo, entender√° r√°pidamente la injusticia que se comete con Varsovia, una capital condenada a que todo el mundo le diga a la cara que Cracovia es m√°s bonita. Puede que su belleza no salte a la vista, pero enseguida el viajero descubre que no tiene nada que envidiar a la ciudad con la que todo el mundo la compara.

Varsovia tiene una historia desgraciadísima, pero quedar hecha una escombrera tras las Segunda Guerra Mundial no le ha impedido levantarse como si no hubiera pasado nada. La reconstrucción ha sido tan prodigiosa que ha quedado como nueva, mejor dicho, como vieja. Nadie diría que sus monumentos están casi recién fabricados o que son fruto de un puzle encajado ladrillo a ladrillo. Por eso en 1980 la Unesco declaró el centro histórico de Varsovia Patrimonio de la Humanidad, porque les había quedado igualito que antes de que la Luftwaffe les pasara por encima.

Esta ciudad es una ensalada mezclum de estilos neog√≥ticos, palaciegos y comunistas, pero eso le a√Īade mucho encanto y diversidad. Podr√≠amos definirla como la hermana inteligente de Cracovia.

Un fin de semana no es suficiente para conocerla, pero cuatro d√≠as s√≠ permitir√°n hacerse una idea de la Ciudad Vieja, el Castillo, la Plaza del Mercado, los palacios barrocos… ¬†y, a la vuelta de la esquina, los edificios¬†funcionales del realismo socialista.

Caminar por Varsovia es una delicia, incluso cuando la nieve est√° apilada en montoncitos sobre las aceras. A ratos habr√° que recurrir a su eficaz transporte p√ļblico y pasear¬†la mirada desde el tranv√≠a. Otras veces tendremos que refugiarnos en sus acogedores caf√©s, de los que nos costar√° salir.

Recorrer la ciudad resulta f√°cil. Free Walking Tour muestra a todo turista que lo desee los encantos de Varsovia. J√≥venes universitarios polacos, que hablan un perfecto espa√Īol, cuentan la historia de su pa√≠s con envidiable orgullo. Esta organizaci√≥n, cuyos objetivos altruistas nos matan de envidia (visiten su web, por favor), tiene varias rutas diarias por el centro hist√≥rico, la Varsovia jud√≠a, la comunista‚Ķ Y si usted quiere, y esperemos que s√≠, basta con la voluntad¬†como pago.

Aparte de apoyar esta iniciativa, hay otras cosas raras que hacer en la capital de Polonia.

1. Tomar un ascensor con ascensorista

El edificio m√°s alto de Varsovia no gusta a nadie, unos quieren tirarlo y otros no quieren ni verlo. Fue un regalo de Stalin a la ciudad, construido en los a√Īos cincuenta. Pero los varsovianos nunca apreciaron el aparatoso obsequio, sino que lo entendieron m√°s bien como un s√≠mbolo de la dominaci√≥n rusa que tanto detestan.

Por fuera es una de las muchas giraldas que hay por el mundo, aunque la inspiración inicial degeneró en un mamotreto gris de 231 m de altura al más puro estilo del realismo socialista. En sus bajos tiene varios teatros, multicines, museos, oficinas, tiendas y un centro de convenciones. Todo desmedido.

Pero los turistas no tienen por qu√© ser susceptibles a las dobles intenciones de Stalin y har√°n bien en subir a esta torre para disfrutar de las vistas de la ciudad y compartir el viaje en ascensor ultrarr√°pido con una especie que cre√≠amos extinguida: la ascensorista. Una se√Īora que no dice ni mu y cuya jornada laboral consiste en apretar el bot√≥n de subir o el de bajar, seg√ļn.

El Palacio de la Cultura y la Ciencia tiene su gracia, y es una rareza que no hay que perderse.

2. Ir a Praga sin salir de Varsovia

El barrio que est√° al otro lado del V√≠stula se llama Praga, aunque no tenga nada que ver con la capital checa. Durante a√Īos fue una zona deprimida y poco segura, pero hoy, cuando en vez de¬†perseguir a los grafiteros se los ensalza, es¬†un lugar alternativo, el sitio de residencia favorito de artistas, bohemios y modernos.

Hay que visitar el mercado de R√≥Ňľycki, no porque sus productos tengan inter√©s, sino por la gente que acude a comprar y vender, y por el conjunto de edificios hist√≥ricos que lo rodean. Aqu√≠ las casas del siglo XIX s√≠ son del XIX. Roman Polanski rod√≥ El pianista¬†en la calle de al lado, porque no existe un decorado m√°s aut√©ntico.

Y luego están las iglesias, muchas en Praga también, como en toda Polonia, donde crecen como setas las esculturas de santos y de Karol Wojtyla.

3. Bajar y subir por una escalera mec√°nica

Es algo que hacemos cada d√≠a, pero en Varsovia tiene m√°s gracia porque se mantiene en funcionamiento la primera escalera mec√°nica que hubo en todo el pa√≠s, un regalo de los ¬ęhermanos rusos¬Ľ. El acontecimiento hist√≥rico fue en 1949 y constituy√≥ una atracci√≥n √ļnica. Todos quer√≠an subir y bajar por este gran invento. Fue¬†el s√≠mbolo de la amistad entre polacos y sovi√©ticos que se conmemora con una placa en bajorrelieve subtitulada ¬ęJuntos en la construcci√≥n¬Ľ.

Para ir a Praga desde la Plaza del Castillo lo mejor es bajar por esta escalera y cruzar caminando el hermoso r√≠o. Su apariencia es la de una vieja escalera, sin m√°s, con sus pelda√Īos gordotes y su pasamanos pegajoso. Pero funciona con agilidad porque su coraz√≥n ha sido transplantado. El mecanismo original se exhibe en una sala lateral, siempre custodiado, y es una joya.

4. Visitar la casa de Maria Sklodowska

Calle Freta, 16. Emociona entrar en la casa donde vivió la que el mundo conocería después como Marie Curie por casarse con Pierre Curie. El primer científico en recibir dos premios nobel uno de Física y otro de Química fue esta mujer nacida en Varsovia en 1867, en una época en la que Polonia estaba ocupada por esa Rusia que quería imponerse a toda costa.

Maria, la menor de cinco hermanos, hu√©rfana de madre a los 10 a√Īos, estudiaba clandestinamente, primero porque la cultura polaca estaba proscrita por los rusos y despu√©s porque las mujeres no pod√≠an acceder a la educaci√≥n superior. Como todo el mundo sabe, se las apa√Ī√≥ para que el planeta entero se enterara de su val√≠a.

En Varsovia contin√ļa el que fuera su hogar y, en el n√ļmero 5, el espacio dedicado a ella exclusivamente. No es el museo de Par√≠s; este es un peque√Īo lugar con objetos personales, fotos, libros, un tintero, un vestido, una cartera‚Ķ, cosas¬†emocionantes que solo hay en la capital polaca.

5. Comer en un bar de leche

Ya existían estos bares de leche en el siglo XIX, locales que servían sobre todo productos lácteos y verduras. Al comunismo le encantó la idea de dar de comer a sus trabajadores en abundancia y a precios populares, así que expandió el sistema. Hoy perviven unos cuantos comedores de este tipo. Podían haberlos cerrado, pero mucha gente se resistió a que desaparecieran, a la vez que muchos otros los necesitaban cada día más.

Los bares de leche tienen el aire de comedor de colegio, pero sin ni√Īos. Sirven buena cocina casera, en raciones polacas y a precios aptos para estudiantes, gente sin recursos, jubilados y turistas poco exigentes. En ocasiones¬†se comparte mesa. Uno pide (lo que sea, porque no suelen hablar m√°s que polaco), le llenan la bandeja en forma de monta√Īa, paga por adelantado, come y se va.

Varsovia tiene mucho que ver, y todo más excepcional que raro, porque una ciudad donde han nacido Marie Curie, Frédéric Chopin o Nicolás Copérnico no puede ser normal.

Algunas direcciones:
Es un destino facilísimo.

En la web¬†Turismo de Varsovia¬†se encuentra una gu√≠a completa en espa√Īol.

Hay vuelos a Varsovia de todo tipo, tambi√©n low cost. Ryanair vuela varias veces por semana. Cuenta con¬†dos aeropuertos y¬†buen transporte p√ļblico hasta el centro. Los taxistas y la inmensa mayor√≠a de los polacos son¬†de fiar.

El mejor cambio de euros a eslotis, la divisa polaca, est√° en la Oficina de Turismo de la plaza de la Ciudad Vieja.

Para comer:
Zapiecek
Buena comida polaca y magnífica cerveza. Sirven sobre todo los pierogi, especie de empanadillas fritas o al vapor.
Piwna, 34/36

BYCMoze
Para tomar café o un tentempié de camino al monumento a Chopin.
Bagatela, 14

SpecjaŇāy Regionalne
Restaurante típico de comida polaca.
Nowy Ňöwiat, 44

Imprescindibles:
Museo Chopin
Hay que ir con tiempo.
Okólnik, 1

Museo Maria Sklodowska-Curie
Se ve r√°pido.
Freta, 16 (temporalmente, Freta, 5)

Centro de las Ciencias de Copérnico
Para experimentar.
WybrzeŇľe KoŇõciuszkowskie, 20

 

4 respuestas a Cosas raras que hacer en Varsovia

  1. PROPIO dijo:

    Habr√° pronto un “Varsovia II” ?. Pues deber√≠a …
    Y si no, publica un “Alcorc√≥n”; que tendremos las mismas ganas de conocerlo metro a metro, como Varsovia.
    Da gusto leer tus artículos¡

    • Ana Ca√Īizal dijo:

      Tus comentarios son muy importantes para las personas que, como yo, no hemos tenido abuela. Gracias.

  2. GABRIELA DOMINGO dijo:

    Absolutamente genial. Me ha encantado tu art√≠culo, Ana, como siempre con ese fino sentido del humor brit√°nico…

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