El Hedonista El original y único desde 2011

“Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces, sí”. Oscar Wilde

Menu abrir sidebar

Escapadas

A bordo del Andean Explorer solo van turistas y trabajadores locales.En tren por el altiplano andino

Un viaje en tren por Perú en el Andean Explorer, contemplando la belleza del altiplano andino a más de 4.000 m de altura.

Hay otras formas de viajar desde Cusco hasta Puno, junto al lago Titicaca, pero no existe ninguna tan hedonista como el tren. El viajero suele encarar con desconfianza las diez horas por el altiplano peruano, pero cuando llega a su destino siempre pregunta sorprendido: «¿Ya?».

Se hace corto. Apenas arranca el tren, el pasajero entra en modo viaje y siente que podría continuar así indefinidamente. No hay palabras para describir los paisajes vistos a través de esa atmósfera tan cercana al cielo que limpia todo lo que toca. La mirada salta de las montañas con neveros deslumbrantes a los sembrados amarillos y verdes y rojos, al agua que lanza destellos aquí y allá, al más azul imposible del cielo, a los rebaños de llamas y alpacas, a los campesinos vestidos con provocativos colores.

De puertas adentro
La vida interior de este tren suntuoso podría bastar para aplacar al viajero más impaciente. En el Andean Explorer hay desayuno, tentempié de media mañana, comida y merienda servidos por una legión de camareros uniformados, que parecen recién salidos de la más exquisita escuela de hostelería.

En el vagón de cola se suceden las actuaciones, grupos floclóricos y animadores expertos en divertir a turistas de cualquier lugar del planeta. Sorprenden las bailarinas que dibujan arriesgadas piruetas, ajenas a traqueteos y curvas.

Hay un médico a bordo a quien nadie necesita, porque la  felicidad es enemiga de dolores y enfermedades. Ni siquiera en la única parada, a 4.319 m de altitud, los pasajeros notan desmayo alguno: divertidos, se lanzan a posar amigables con esponjosas llamas que no conocen de nada.

En el vagón panorámico hay sitio de sobra para los turistas aficionados al reportaje fotográfico; y en el elegante bar, con banquetas tapizadas en terciopelo rojo, se sirven pisco sours a diestro y siniestro de la mañana a la noche.

Tempo lento
El Andean Explorer circula a 35 kilómetros por hora (sí, no es una errata), una velocidad que está en sintonía con la decoración años veinte de su interior: maderas nobles, lamparitas con pantalla, sillas tapizadas. Hasta los cuartos de baño son como viajar a la época de nuestras abuelas –de las abuelas de clase alta, conviene aclarar–.The Society of International Railway Travelers tiene este viaje entre los 25 mejores del mundo.

El punto más surrealista de este recorrido por Perú es cuando el tren azul atraviesa de parte a parte un polvoriento mercadillo. Los vendedores de la ciudad de Juliaca, una urbe de 250.000 habitantes, destartalada y con malos vientos, extienden sus tenderetes no solo pegadísimos a la vía, sino también en ella misma. Ahora sí que el tren reduce aún más su velocidad y camina como un rendido gusano, entre pitidos y exhalaciones de humo, por entre los mercaderes indolentes que retiran despacito sus productos de las traviesas o los dejan ahí, si son lo suficientemente insignificantes como para que las tripas del Andean Explorer no los arrasen.

Sorprende que por donde pasa el tren cada día haya tanta gente dispuesta a saludar al viajero. Algunos campesinos deshacen su ángulo recto para levantar una mano amistosa; muchos niños corren riendo tras el último vagón. Entre todos hay miradas prolongadas que la distancia acaba por disolver.

A bordo del Andean Explorer solo van turistas y trabajadores locales. Los peruanos que necesitan trasladarse de Cusco a Puno, junto al lago Titicaca, van por carretera: en la mitad de tiempo salvan los menos de 400 km que separan las dos ciudades y no les cuesta ni la décima parte. Eso sí, no hay comparación. La experiencia de recorrer en tren el altiplano peruano es de las que no se olvidan.

3 respuestas a En tren por el altiplano andino

  1. Mepiro De Toledo García dijo:

    Bien es cierto que hasta que el teletransporte no esté disponible y gratuíto, yo no conoceré Perú; ni cercanías…
    Pero, cómo se agradece poder sentir sus maravillas por medio de este post (que parece el principio de una novela que no debiera terminar¡) tan sutilmente expuesto.
    MIL GRACIAS por tanta sutileza.

  2. GABRIELA dijo:

    Qué relato tan cinematográfico! Sólo una gran viajera con sensibilidad como Ana Cañizal es capaz de narrar así de bien esta experiencia. Gracias!

Escapadas

Escapadas

Rincones de Formentera

Gabriela Domingo

Si no le queda más remedio que visitar la isla pitiusa en pleno verano, intente encontrar un hueco en uno de estos rincones espectaculares. leer

Escapadas

Wadi Rum, planeta rojo

Gabriela Domingo

Si puedes prescindir tres días de una ducha en condiciones, adéntrate en el desierto. La recompensa: paisajes alucinantes solo para tus ojos. leer

Todo esto
y mucho más
en Escapadas
+