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Fitur 2015: 15 destinos cercanos

Recorremos el territorio donde reinaba la Pax Romana, en busca de experiencias felices.

Hay un hilo conductor que une estos 15 destinos que hemos elegido para viajar en el 2015. Destinos que quizá ni estén de moda ni sean los más populares. De hecho, muchos turistas pusilánimes, que no viajeros experimentados, han decidido obviar algunos de ellos. Ese hilo conductor es nuestro deseo de vivir una experiencia feliz y tranquila, de alcanzar un determinado estado de ánimo: queremos regresar a lo auténtico, a lo que sentimos como muy nuestro y cercano. A aquellos pueblos que nos reciben con los brazos abiertos y cuyo ritmo y forma de vida nos conectan con la realidad. Con paisajes que forman parte de nuestra memoria y han conformado nuestra personalidad. Lugares donde los olores, los sabores y las costumbres nos son familiares. Todos están en Fitur 2015.

Destinos que recorremos disfrutando del presente y en algunos casos añorando tiempos pasados: el largo periodo de relativa paz que impuso el Imperio Romano a toda su área de influencia, desde Hispania hasta Egipto, pasando por la Galia, Italia, la antigua Macedonia, y todo el Norte de África, hasta llegar a Mesopotamia, hoy Siria e Irak. El periodo conocido como Pax Romana, que se extendió a lo largo de más de dos siglos, al comienzo de nuestra era, y fue considerado un “milagro” en medio de tantas luchas, guerras y batallas que han caracterizado la Historia de la Humanidad.

Una paz, la Pax Romana, impuesta por el Emperador Augusto, deseoso de hacer de ella un modelo de vida aceptable para los dominadores romanos, acostumbrados a estar permanentemente en conflicto con sus vecinos. La idea y el objetivo de Augusto, que consiguió fuese calando en las mentes de sus contemporáneos a través de lo que hoy sería una buena campaña de marketing y comunicación, era persuadir a los más beligerantes de que la prosperidad conseguida gracias a la ausencia de guerra es más interesante y rentable que cualquier honor y riquezas logradas en el campo de batalla.

Dentro de este vasto imperio, hoy nos acercamos a 15 lugares donde la vida discurre plácidamente, alejada de las prisas y las muchedumbres. En la antigua Hispania, a las regiones del Alentejo y el Centro de Portugal. Y a las provincias de Soria y Teruel, junto con La Rioja. Porque todos estos destinos tienen el encanto de lo pequeño y lo cercano, y en estos tiempos turbulentos, de crisis y malas caras, aquí somos muy bien recibidos. Estos destinos nos sientan tan bien que volvemos mejor de lo que fuimos.

Cuando los días se alargan y la temperatura del mar comienza a subir, no hay nada comparable a la costa y las islas del Mediterráneo: en ningún otro lugar del mundo coinciden juntas tanta belleza, cultura, arquitectura, historia, la mejor gastronomía, y la saludable costumbre de disfrutar de la buena vida sencilla. Desde las calas más tranquilas de Baleares, hasta las islas griegas y Malta, pasando por Cerdeña, La Puglia, en el tacón más desconocido y auténtico de Italia, Sicilia y la escarpada costa de Croacia y su infinitud de islas e islotes. Nuestro sueño: navegar desde mayo hasta octubre por esas aguas y fondear en Cala Xarraca en Ibiza, en Sa Foradada en la costa mallorquina de Tramuntana o en Cala Turqueta, en Menorca. Entrar en el impresionante puerto natural de San Bonifacio en Córcega y de ahí cruzar a Cerdeña, para bañarnos en las calas más deslumbrantes de la Costa Esmeralda. Dar la vuelta completa a la isla de Capri y fondear frente a la casa de Curzio Malaparte. Recorrer las Islas Eolias en Sicilia y ascender hasta la cima de Strómboli, y seguir navegando hacia el oeste, hasta divisar las islas griegas frente a la costa turca. Es muy probable que para entonces se nos haya echado encima el otoño…

En la orilla sur del Mediterráneo, volveremos a nuestro querido Túnez, al barrio de La Marsa y a la blanquísima isla de Djerba. Y regresaremos a Egipto para navegar en faluca bajo el atardecer tranquilo del Nilo, frente al imponente Templo de Karnak, el momento de nuestro viaje donde realmente el tiempo se detiene. Y seguiremos disfrutando de la hospitalidad de las gentes del desierto en Jordania.

Faltan en esta lista dos destinos de lo que fue el territorio bendecido por la Pax Romana a los que nos entristece no poder viajar: Libia, donde se encuentran quizá las más espectaculares ruinas romanas al borde del mar, en Leptis Magna, Sabratha y Cirene, y falta Siria: Damasco, una de las diez ciudades más importantes de la Decápolis romana y el oasis de Palmira, la antigua Palmyra Hadriana, bautizada así en homenaje al Emperador Adriano.

Traemos dos testimonios de amigos viajeros que nos relatan cómo, en los años 60 y 70, también aquí y por un lapso de tiempo muy breve, uno podía viajar sin problemas por la región.

Fernando González nos habla de Libia, “el paraíso terrenal de mi infancia, antes del golpe de estado de Muammar el Gadafi en septiembre de 1969. Leptis Magna estaba tan magníficamente conservada que parecía como si los romanos se hubiesen ido precipitadamente del lugar, casi sin tiempo de recoger sus cosas”. En los 60, el viaje familiar a Madrid por vacaciones, cada comienzo de verano, era un periplo imposible de repetir hoy: “Nos juntábamos dos o tres familias españolas residentes en Libia, y cruzábamos en coche Túnez, Argelia, Marruecos y media España hasta llegar a casa. Carreteras polvorientas, caminos mal asfaltados, paradas sobre la marcha en pensiones y fondas para pasar la noche…” Fronteras abiertas y paz a lo largo de todo el recorrido. El sueño de todo viajero.

Nuestra amiga Lola Prados recuerdael mejor viaje de mi vida, en coche desde Madrid a Beirut, donde trabajaba en el Centro Cultural Hispánico. Fue en el mes de septiembre de 1979, con 26 años, acompañada por una amiga. Atravesamos la antigua Yugoslavia, donde nos desviamos para entrar en Sarajevo, cruzamos Bulgaria a toda prisa, pues sólo nos habían concedido un visado de 24 horas, y después Turquía y Siria. No tuvimos el menor problema durante todo el viaje. De la antigua Yugoslavia me llamó la atención su carácter mediterráneo, la gente  sentada en terrazas y tabernas, en un ambiente que hacía olvidar que te encontrabas en un país comunista. De Bulgaria recuerdo que se volvieron locos con nuestro coche, un Renault 18 recién salido al mercado. En Plovdiv, una bonita ciudad con las fachadas de las casas decoradas con alegres colores, nos dijeron muy orgullosos en un merendero sobre el río que ¡tenían Coca-Cola! Atravesamos Turquía y llegamos a Éfeso, y de allí enseguida alcanzamos Siria, donde visitamos la maravillosa ciudad de Alepo, nos alojamos en el inolvidable hotel Baron, que tanto le gustaba a Agatha Christie, atravesamos después la ciudad de Homs, y finalmente hicimos nuestra entrada en Líbano por Trípoli. Tras 14 días de viaje, llegamos al anochecer a Beirut. Recuerdo que había francotiradores en el puente del Museo, el que dividía la ciudad en dos bandos enfrentados por la guerra: los cristianos, y los musulmanes y palestinos.”

Más información en Fitur 2015.

Nuestro agradecimiento a las oficinas de turismo de los destinos citados, y muy especialmente a Maurizio Cristofolini por las imágenes cedidas de La Puglia y Grecia.

Una respuesta a Fitur 2015: 15 destinos cercanos

  1. Ignacio dijo:

    Enhorabuena por este magnífico artículo cuya lectura invita de inmediato a repetir aquellos lentos viajes en coche, en mi caso, no desde Libia, pero sí desde Túnez hasta España. En realidad eran un paseíllo de nada, comparados con los viaje míticos que en los años sesenta hacía aquel embajador español desde Dehli a Madrid en un viejo Rolls conducido por su chófer hindú. Ojalá vuelvan algún día aquellos tiempos.

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