El Hedonista El original y único desde 2011

“Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces, sí”. Oscar Wilde

Menu abrir sidebar

Escapadas

En Francia.‘Hedo-pistas’ en Carcassonne

Una breve escapada a la ciudad para descubrir su otra cara.

Seguramente haya escuchado sobre la belleza e interés de la ciudad medieval de Carcassonne, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Pero quizá cree que está lejos para una breve escapada y que siempre, siempre, se encuentra hasta la bandera de turistas. 

Ante la primera cuestión, sepa que Renfe-SNCF le permite llegar desde Barcelona en poco más de tres horas. Y el tren, sin duda, siempre resulta un medio de transporte cómodo. De centro a centro, y sin largas esperas para tomar asiento.

En relación al elevado número de personas que visitan este coqueto municipio francés, recuerde que usted también desea ser uno de ellos y que depende de la óptica de cada uno ver el lado positivo. Como ayuda, nuestras ‘hedo-pistas’ (en parte) se alejan del bullicio y recalan en espacios con sumo atractivo.

Un hotel. Existen alojamientos para diferentes presupuestos, pero si dispone de un amplio margen, elija sí o sí, el cinco estrellas ubicado dentro de la ciudad amurallada.

Nos referimos a Hotel de la Cité. Le encantará su estilo clásico y le maravillará su jardín. En él, semi-escondida, se encuentra la piscina, y la terraza que brinda unas excepcionales vistas de las murallas y de las incontables torres. Siéntese, pida un buen vino (francés, por supuesto) y disfrute del arte del buen vivir.

Tres restaurantes. Sin salir del hotel, puede reservar mesa en La Barbacane, que ostenta una estrella Michelin. El chef es Jérôme Ryon, que escoge buenos productos de la región y elabora sugerentes platos.

Si decide cumplir con la tradición y probar una de las recetas más típicas, esto es, el cassoulet, entonces se puede acercar hasta Brasserie du Donjon. Visualmente esta receta a base de judías blancas, salchicha y pato, entre otros ingredientes, no es muy atractiva, pero merece la pena degustarla y repetir, hasta no dejar nada. Si le apasiona el foie, en este establecimiento lo bordan.

En cuestión de trufa, el maestro local se llama Philippe Barrière. En la barra de su pequeño establecimiento, L’Atelier de la Truffe, se puede apreciar el aroma y sabor de este diamante negro.

Comprar vino. Los franceses suelen aprovechar el fin de semana para programar una visita a una bodega de la zona y adquirir el vino al mejor precio. Muchas de ellas, además, cuentan con restaurante y así, el plan es redondo. Apenas a unos 40 minutos en coche, por ejemplo, Château L’Hospitalet permite introducirse en la producción ecológica y biodinámica. Etiquetas como L’Aigle 2014 o L’Hospitalitas son altamente recomendables.

Si alquilar un coche no entra en sus planes y no quiere alejarse de Carcassonne, visite Le verre d’unCoté Ferme. Podrá probar buenas referencias, acompañarlas de ricos bocados y aquellas que le gusten, adquirirlas.

Una librería. En cuestión de souvenirs… Hay quien de sus viajes vuelve con un nuevo imán para la nevera; con una taza -aunque sea tan horrible como las anteriores y ya no quepa en la cocina-; y hay quien se inclina por los libros. Sí, incluso cuando no entiende ni una sola palabra de la lengua en la que fueron escritos. Si pertenece a esta nómina o ha recordado que hubo un tiempo en el que habló francés y desea refrescarlo, piérdase un ratito en Breithaupt.

Esta librería se encuentra en la parte nueva de la ciudad. Una zona, por cierto, que merece un largo paseo. Recuerde que la parte histórica y monumental, cuando es tan bella como la de Carcassonne, puede eclipsar el resto de la geografía urbana.

Una boutique y más. Precisamente en esa área, hallará interesantes tiendas para concederse un capricho e intentar captar algo del estilo de las francesas. Si bien, de vuelta a la zona del castillo, Charlotte C reúne firmas como Maxmara, BB, Codello, Les Tropézienne y La bagagerie Lacoste, entre otras.

En cuestión de ropa y detalles aromáticos para el hogar, Maison du Sud es una buena pista. Y muy cerca, Graine de Pastel propone cosmética creada a partir de pastel, una planta medicinal local. De sus hojas se extrae el pigmento azul que identifica a la tienda. También en la parte medieval, Charlotte & Moi le sorprenderá por los juguetes y objetos para los más pequeños fabricados en madera.

Un artista local y un coro ruso. Asómese al estudio del conocido pintor Patrick Robart porque sus lienzos le cautivarán. Representa paisajes y escenas locales, y domina la paleta cromática que caracteriza a la región francesa.

Con toda seguridad, y como la mayoría de los turistas, querrá visitar la basílica de Saint Nazaire et Celse. Procure hacerlo a media tarde, en torno a las 17.00 horas, y quizá tenga la suerte de verse sorprendido por las voces del coro ruso Doros de Moscou. Posiblemente le emocione hasta las lágrimas. No deje de mirar hacia las vidrieras que, dada su belleza, también le causarán una fortísima impresión.

Canal du Midi. Alquile un barco (incluso podrá conducirlo) o una bicicleta y descúbralo. O justo cuando amanece un nuevo día, cálcese las zapatillas y corra a lo largo de este canal que fue clave en el desarrollo industrial y la prosperidad de la ciudad.

Abadías. Carcassonne también es un buen punto de partida para conocer bellas abadías. En dirección norte, a tan solo 25 minutos, por ejemplo, se encuentra Caunes Minervois y, a 45 minutos, Fontfroide.

Un spa. Con frecuencia se nos olvida pulsar el botón de OFF y parar. Si decide seguir nuestras recomendaciones, se habrá ganado un momento de relax. Reservar cita en un spa suele funcionar. El del Hotel de la Cité pertenece a Cinq Mondes y el del Hotel du Château, a Carita. Ambos son una buena opción.

Escapadas

Escapadas

Rincones de Formentera

Gabriela Domingo

Si no le queda más remedio que visitar la isla pitiusa en pleno verano, intente encontrar un hueco en uno de estos rincones espectaculares. leer

Escapadas

Wadi Rum, planeta rojo

Gabriela Domingo

Si puedes prescindir tres días de una ducha en condiciones, adéntrate en el desierto. La recompensa: paisajes alucinantes solo para tus ojos. leer

Todo esto
y mucho más
en Escapadas
+