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“Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.”. Montesquieu

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Escapadas

El destino turístico ideal para darse un festín de naturalezaIslandia es rara

Vuelta completa a la isla en donde todo resulta sorprendente

Esta tierra de hielo es un c√ļmulo de rarezas. Y eso que no hablamos de Bj√∂rk.

Cuando el avi√≥n aterriza en Keflavik, es normal pensar que Islandia est√° sobrevalorada. Hay que recorrer 50 km por un extra√Īo secarral hasta alcanzar Reikiavik, una capital a simple vista bastante pueblerina. El viajero puede llegar a pensar que se ha equivocado de destino. Aunque se encuentre con uno de los 22 d√≠as soleados que se dan cada a√Īo, cuesta entender por qu√© John Carlin cree que Islandia es El mejor pa√≠s del mundo.

Pero la primera impresión dura poco. Enseguida habrá que echar mano de nuestros mejores calificativos porque los vamos va a necesitar todos. Quien viaja a Islandia no puede parar de repetir maravilloso, increíble, grandioso, alucinante…

Los islandeses son pocos: 330.000. As√≠ que toda esa gente con la que nos cruzamos probablemente sean turistas como nosotros. Islandia se ha puesto de moda y una cosa est√° clara: a nadie le gusta sufrir, por lo que el turismo se concentra en los meses de junio, julio y agosto. ¬ŅC√≥mo distinguir a un island√©s? No es verdad que todos sean rubio platino, de ojos clar√≠simos y piel transparente. Solo son as√≠ el 50 por ciento de la poblaci√≥n, m√°s o menos. Los islandeses son esos que van en mangas de camisa cuando el resto llevamos anorak y gorro. Ellos ni siquiera temen por la vida de sus abundantes beb√©s, a los que pasean mucho m√°s ligeros de ropa de lo que una abuela espa√Īola tolerar√≠a.

Se dice que en este pa√≠s no hace demasiado fr√≠o. Es una frase sin terminar. Quieren decir que no hace tanto como cabr√≠a esperar para su latitud. Gracias a que confluyen corrientes oce√°nicas c√°lidas, a las monta√Īas que forman barreras, a los vientos procedentes de Europa‚Ķ, el term√≥metro se mantiene en una media anual razonable, que es 7 ¬ļC de m√°xima y 1 ¬ļC de m√≠nima. En ocasiones, aunque la temperatura no sea excesivamente baja, la famosa sensaci√≥n t√©rmica lo arruina todo.

Lo que se consigue con este tiempo endemoniado es que el verano estalle con ganas. Apenas se asoma, los islandeses se lanzan a la calle para que los acaricie, por fin, el sol; las flores crecen por todas partes, en el campo y en las macetas; la capa de nieve se disuelve en estampados irregulares; y el agua se tira de cabeza desde las cumbres y baja haciendo eses por los prados.

Un paisaje raro
Por comparar, Islandia tiene una superficie equivalente a Andaluc√≠a m√°s la Comunidad Valenciana, aproximadamente, pero parece inabarcable porque es muy monta√Īosa y su litoral de 5.000 km con puntillas resulta lento de recorrer.

El 14 por ciento de la isla está ocupado por glaciares, entre ellos el más grande de Europa, el Vatnajökull, de 150 km de ancho por unos 100 km de largo (mirándolo de sur a norte). Un glaciar es algo que algunos no vemos todos los días, espectacular.

Solo el 23 por ciento de Islandia tiene vegetación. Esto hace que, a primera vista, parezca un lugar desolado si no se tienen en cuenta las praderas verdes con muchas ovejas, bastantes caballos y algunas vacas. Al parecer, hubo un tiempo en el que abundaron los árboles, ¡pero con algo había que calentarse!, así que a día de hoy no se ven muchos, solo algunos abedules enanos, enebros… y parcelas con repoblación apretada de abetos.

Una vez aceptado que la belleza no solo est√° en los bosques, es f√°cil no echarlos de menos porque todo es prodigioso en esta isla volc√°nica: cada monta√Īa, valle, campo de lava, acantilado, fiordo, playa‚Ķ y tambi√©n esas cascadas¬†que nunca se acaban.

Pero lo más raro del paisaje islandés son sus más de 130 volcanes y lo que los rodea. Unos se ven y otros duermen bajo glaciares, los hay que se hacen famosos por paralizar el espacio aéreo europeo, y los hay que triunfan por tener los ríos de lava con más visualizaciones en YouTube. Y luego está ese cráter que le pareció a Julio Verne una puerta verosímil para empezar el Viaje al centro de la Tierra. Y sí, todos tienen nombres rarísimos.

Este país de hielo tiene fuego a poco que se rasque, y a veces ni eso hace falta, así que se le sale el magma en cuanto se descuida. Los géiseres se llaman así por su Geysir, el primero conocido en el mundo y el que escupía con más fuerza, y hay uno del que anuncian que va a encabritarse cada cinco minutos; increíblemente, así es. En numerosos lugares se ven aguas hirviendo, lodos que hacen chupchup, fumarolas, vapores y olores que todo el mundo compara con el de los huevos podridos, aunque la mayoría no hayamos olido nunca un huevo en ese estado.

Hay lagos, lagunas y r√≠os de aguas termales. De manera que mientras unos se escaldan a 40¬ļ C en ba√Īador, otros pasean a su lado embutidos en el anorak con un fr√≠o que pela.

Las playas son espectaculares, con arenas fin√≠simas de todos los colores. No existen hoteles en primera l√≠nea, ni chiringuitos, ni sombrillas. Son lugares v√≠rgenes que invitar√≠an a lanzarse al mar si no fuera porque la temperatura del agua en verano no supera los 10¬ļC. En estas playas solo se ba√Īa la mirada.

Una gente rara
Los romanos no llegaron aqu√≠, pero por alguna extra√Īa raz√≥n, los islandeses heredaron su mismo proceder en los ba√Īos. El lugar favorito de reuni√≥n son las aguas termales. En las piscinas se conversa, se hacen negocios, se establecen alianzas, se resuelven conflictos, se discuten temas de pol√≠tica, se queda con los amigos‚Ķ Las normas de uso son estrictas: hay que ducharse antes de entrar, enjabon√°ndose todo el cuerpo y especialmente las zonas que pueden contagiar bacterias y virus. A continuaci√≥n, uno se coloca el ba√Īador y se va a la piscina a socializarse, con servicio acu√°tico de bebidas incluido. Por cierto, todos los estudiantes islandeses deben superar una prueba de nataci√≥n obligatoria antes de graduarse.

A los islandeses les encanta ser raros. Lo cuenta su compatriota Alda Sigmundsd√≥ttir en El peque√Īo libro de los islandeses, y se corrobora en la Xenophobe‚Äôs Guide to the Icelanders. Puede que tener una media de una erupci√≥n volc√°nica cada cinco a√Īos, provoque un gran sentimiento de unidad, de familia nacional. Aqu√≠ funciona el ¬Ņy t√ļ de qui√©n eres? porque muchos est√°n emparentados, hasta el punto de que han¬†dise√Īado una app para saber si existe alg√ļn grado de consanguinidad a la hora de pensar en perpetuar la especie.

En esto de las relaciones, y en casi todo, son las mujeres quienes toman la iniciativa.¬†Tienen ni√Īos a edades muy tempranas, incluso antes de ir a la universidad, y pocas se casan. No existen reparos a la hora de separarse y formar nuevas familias. Como son muy civilizados, los cr√≠os est√°n plenamente integrados en la sociedad, y celebran los cumplea√Īos y las navidades, con todos los padres y abuelos de todos los hijos sucesivos.

En este pa√≠s no se vende alcohol en los supermercados. Las tiendas Vinbudin son las √ļnicas autorizadas, no hay muchas y tienen un horario reducido. Aparte est√°n los bares, donde la bebida es cara. La cerveza, prohibida hasta 1989, tiene hoy un precio m√≠nimo de unos 8 ‚ā¨. Eso no disuade a los islandeses que salen de fiesta por encima de todo, a veces ya bebidos de casa para rematar en los locales de moda.

Aqu√≠ los mileuristas son dosmileruristas.¬†El nivel de vida es elevado, se pagan muchos impuestos y nadie defrauda, pero los salarios son altos y hay trabajo para todos, especialmente si es cualificado. El cien por cien de la poblaci√≥n est√° alfabetizada. Toda la ense√Īanza, al igual que la sanidad, es gratuita.

Los islandeses nos sacan 30 puestos de ventaja en la clasificaci√≥n de pa√≠ses felices. No est√° bien¬†generalizar, pero son optimistas por naturaleza y su frase favorita ante cualquier contratiempo es √ěetta reddast, algo as√≠ como todo va a salir bien.

Una capital rara
Tres de cada cinco islandeses viven en Reikiavik, pero as√≠ todo, tiene la misma poblaci√≥n que Parla. Por supuesto, sus edificios¬†no son anodinos, sino coloridas construcciones¬†bajas, fachadas art√≠sticamente grafiteadas y edificios p√ļblicos dise√Īados por afamados arquitectos. Es un lugar peque√Īo, con todo a mano. Hay una calle principal por la que salir a mirar y a dejarse ver, llena de animados bares y restaurantes, donde cobijarse en invierno, y de terrazas, donde disfrutar del sol de medianoche en verano. En las plazas, a menudo hay pantallas gigantescas para ver los partidos de f√ļtbol entre vecinos.

La residencia del presidente est√° en medio de la ciudad, se parece m√°s a una granja que a un palacio, no tiene vigilancia ni rejas.

En la abarcable Reikiavik existe una intensa vida cultural, con numerosos museos que no hay que perderse y conciertos magníficos en Harpa, su centro premiado con el Mies van der Rohe de Arquitectura Contemporánea.

En la mayor parte de Islandia hace fr√≠o hasta cuando hace calor. Las estad√≠sticas dicen que en Reikiavik, que es de lo mejorcito en clima, hiela unos 115 d√≠as al a√Īo y nieva de mediados de octubre a finales de abril. En verano tienen 13 o 14¬ļ durante el d√≠a, aunque una vez llegaron a 30,5 ¬ļC, fue en 1939. Por eso esta ciudad tiene calles calefactadas, para pasear sin que se te enfr√≠en los pies.

La otra opci√≥n en invierno es quedarse en casa a pasar calor. Este es el √ļnico pa√≠s del mundo donde ning√ļn¬†padre dice a sus hijos¬†que terminen ya de ducharse. El agua abunda, y el agua caliente todav√≠a m√°s. Mana de la tierra y hay que enfriarla un poco para poder transportarla y llevarla pr√°cticamente gratis a todos los hogares. La energ√≠a geot√©rmica, limpia y barata, permite a los islandeses disfrutar del clima del tr√≥pico de puertas adentro aunque tengan el¬†polar puertas afuera.

Una luz rara
Despedirse con un buenas noches a plena luz del día es posible en Islandia. Pero la luz que en verano dura 21 horas al día en el sur y 24 en el norte, se acortará a 4 o menos en cuanto llegue el invierno. La ventaja es que de septiembre a mediados de abril se pueden ver las auroras boreales. La oficina meteorológica de Islandia tiene una página de predicción de este fenómeno que se actualiza constantemente en tiempo real.

Esta gente tiene mucho tiempo libre en los meses m√°s fr√≠os, cuando en sus trabajos establecen horarios reducidos para ayudarlos a sobrellevar el clima despiadado. En casa se est√° bien. No hay island√©s que no cuente con un jacuzzi para relajarse y una cama el√°stica para dar salida a su energ√≠a. Por otra parte, el aburrimiento resulta muy creativo. La mayor√≠a escriben, pintan, dise√Īan, componen. Son grandes artistas. Los menos inspirados hacen trabajos artesanales supuestamente decorativos, como fundas de ganchillo¬†para los cantos rodados.

Aqu√≠ abundan las aves. A ellas no les importa que no se haga de noche en verano, cuando llega su hora, se acurrucan y hasta ma√Īana.

Una ventaja de estos días eternos es conducir por sus paisajes sin temor a que se haga de noche, siempre con luz de atardecer, ideal para disfrutar de la capa de miel que cae sobre los campos y perfecta para hincharse a hacer fotos. Islandia es muy agradecida.

Y un museo del pene
No discutimos que el pene sea algo prodigioso, de hecho es medio responsable de la existencia de todas las especies animales. Pero un museo dedicado a √©l solo tiene inter√©s por ser el √ļnico que existe en el mundo.

El museo falológico de Reikiavik es una colección de 217 penes de especies animales de tierra y mar, 60 de ellos pertenecen a diferentes tipos de ballenas, y en la sección folclórica, hay uno de elfo islandés. Los hay gigantescos, ridículos, estándar… También exhibe certificados legales de tres candidatos humanos que van a donar su apéndice cuando ya no lo necesiten.

En este museo, aparte del af√°n a lo Lorena Bobbitt, hay utensilios con formas f√°licas, unos con valor hist√≥rico y otros m√°s propios de mes√≥n espa√Īol. Cuentan tambi√©n con reproducciones¬†de los atributos de la selecci√≥n nacional de balonmano que gan√≥ la medalla de plata en Pek√≠n en 2008.

Es una rareza, pero si el turista no tiene tiempo de sobra, no lo dude, cambie esta visita por ir al magnífico Museo Nacional y disfrute de su extraordinaria colección de la historia de Islandia.

Tal vez haya escuchado historias increíbles sobre Islandia, como que no hay hormigas, que carece de ejército, que tiene el parlamento más antiguo del mundo y que casi ganan la Eurocopa 2016. Créaselo todo. Islandia es rara.


Para el viaje

‚ÄĘ Los islandeses no solo hablan su idioma inextricable, sino que todos dominan el ingl√©s; muchos, tambi√©n¬†el dan√©s¬†y¬†el alem√°n. Es f√°cil hacerse entender.

‚ÄĘ Los mejores meses para viajar son desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre, cuando las horas de luz son eternas y las temperaturas suaves. Para ver auroras boreales, hay que esperar a septiembre, se necesita oscuridad y cielos despejados.

‚ÄĘ Una semana sabe a poco y no da para hacerse una idea de la variedad de Islandia. Dos es el m√≠nimo.

‚ÄĘ Hay internet en todas partes.

‚ÄĘ Existen muchos tipos de alojamiento. Aparte de los tradicionales, se ofrecen caba√Īas, refugios de monta√Īa, granjas y abundantes zonas para acampar, pero con cuidado, porque la naturaleza es fr√°gil y tiene pocos meses para crecer. Tambi√©n hay autocaravanas de todo precio y condici√≥n. La demanda creciente est√° superando la oferta. Es importante reservar con tiempo.

‚ÄĘ Numerosas agencias ofrecen circuitos completos, algunos a muy buen precio si se duerme con saco en alojamientos bien acondicionados.

‚ÄĘ Este pa√≠s es el tercero del mundo en¬†tasa autom√≥viles per c√°pita, pero no existen los atascos ni las aglomeraciones. La carretera principal, la N1 que circunvala la isla, deja bastante que desear, por lo que se conduce despacio, a una velocidad m√°xima de 90 km/h, ideal para apreciar el paisaje. Hay carreteras peores que habr√° que recorrer para llegar a los fiordos y a otros puntos de inter√©s. El carn√© de conducir espa√Īol es v√°lido.

‚ÄĘ Islandia es un pa√≠s caro y con un buen nivel de vida. Pr√°cticamente todo es importado. Una comida normalita puede costar unos 40 ‚ā¨; hay buen pescado y carne de cordero, la agricultura es inexistente, pero se encuentran buenas frutas, verduras y hortalizas en cualquier restaurante y en todos los supermercados. Casi siempre se tiene en cuenta a los vegetarianos.

‚ÄĘ Quiz√° quiera probar la carne de ballena, porque aqu√≠ es legal su captura. Nuestro consejo es que no lo haga, no es necesario. Cuantos m√°s turistas renuncien, m√°s tiempo podremos disfrutar del m√°gico placer de observar cet√°ceos nadando en el mar, algo muy sencillo en Islandia y sus impactantes fiordos.

‚ÄĘ Se puede pagar con tarjeta hasta un caf√© o los 50 c√©ntimos que cuestan algunos ba√Īos, no hace falta llevar dinero en efectivo ni cambiar a coronas islandesas, pero s√≠ es necesaria una saneada cuenta bancaria.

‚ÄĘ En verano, en un mismo d√≠a, la temperatura puede variar de 5 a 25 ¬ļ C, por lo que hay que llevar ropa que se pueda sumar o restar f√°cilmente. Si no llueve, visitar cascadas, empapa; es imprescindible tener ropa y calzado para el agua.

‚ÄĘ No se requiere visado. Islandia est√° en el espacio Schengen.

‚ÄĘ Este es un pa√≠s muy seguro, las casas est√°n abiertas, no hay rejas, los coches tienen las llaves puestas; si le roban, es probable que sea otro turista.

2 respuestas a Islandia es rara

  1. GABRIELA DOMINGO dijo:

    Una delicia de relato, y las fotos, espectaculares sin necesidad de photoshop! He disfrutado muchísimo.

  2. Mefugo de la Moral dijo:

    Con art√≠culos como este es irremediable necesitar ir d√≥nde nunca quisiste…
    PRECIOSO TODO ¬°

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