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Oporto. La guía definitiva (II)

Recorrido por las bodegas y los nuevos iconos arquitectónicos de Álvaro Siza y Rem Koolhaas.

Dejamos atrás el casco histórico de Oporto para visitar tres lugares imprescindibles: el barrio de Boavista (donde no nos importaría nada vivir), con el Museo Fundación Serralves y la flamante Casa da Música, Vilanova de Gaia y sus famosísimas bodegas de vino de Oporto, y el centro de start-ups La Lionesa, en Matosinhos.

Boavista
Con su exuberante vegetación de palmeras y magnolios, amplias avenidas y chalecitos con jardín, en otros tiempos casas de veraneo que llegan hasta el mar, Boavista es hoy un barrio moderno, residencial, comercial y de oficinas. Aquí está la famosa Escuela de Arquitectura de Oporto, de donde han salido los Premios Pritzker Álvaro Siza y Eduardo Soto de Moura. Es un placer pasear por esta zona tranquila: visitar el mercado de Bom Suceso, un ejemplo de la arquitectura racionalista de Oporto, que fue mercado popular y hoy se ha transformado en un espacio de encuentro, con música, copas, tiendas gourmet y puestos de comida rica. Dentro del mismo mercado hay un hotel y en los alrededores encontramos pequeños shopping centers con buenas marcas: Porto Shopping, Peninsula, Shopping Cidade Oporto.

El auditorio Casa da Musica, obra de Rem Koolhaas, tiene como leitmotiv la transparencia, la apertura a todos con un objetivo claro: educar en la música. La sala grande de conciertos está construida con paneles de vidrio transparentes, lo que ha obligado a realizar un trabajo exhaustivo y de investigación en la acústica; las salas de ensayos de los músicos están también a la vista y la entrada al edificio es punto de encuentro de skaters. Nos encanta este concepto totalmente abierto la público, con guiños a los azulejos tradicionales, terrazas con vistas y un bar que se llena de portuenses los fines de semana.

La Fundación Serralves requiere al menos medio día de visita para disfrutar de sus fantásticos jardines y parques, y conocer la Casa de Serralves y el Museo Serralves, obra del arquitecto Álvaro Siza, inaugurado en 1999 y que alberga el Museo de Arte Contemporáneo. Aunque le dedicaremos un artículo en otro momento, queremos recomendar un largo paseo, precisamente ahora en primavera, por las 18 hectáreas de parques y arboledas de esta antigua finca privada de finales del XIX. Un dato a tener muy en cuenta: durante dos noches al año, el último fin de semana de mayo, los jardines permanecen abiertos 48 horas seguidas durante las que se celebran conciertos, actos culturales y performances. Los domingos por la mañana la entrada es gratuita y muchas familias con niños aprovechan para pasear por el recinto.

Los jardines son realmente espectaculares, en cualquier época del año. La entrada está señalada por la obra pop colorista de Oldenburg, su famosa pala de jardinero. A partir de ahí, nos adentramos por la Alameda dos Liquidambres hasta llegar, atravesando setos de camelias, a la casa original, Casa Serralves, un precioso edificio art decó rosa, de los años 30’, que merece una visita por sí mismo. En los terrenos se conserva, en un recodo escondido, el pabellón de verano, donde ahora hay un salón de té junto a una pista de tenis de tierra batida y celosías rebosantes de glicinias malvas y lilas que florecen entre abril y mayo. La mayor rosaleda de Portugal también está en esta finca, junto a otra zona de olivos milenarios y más allá un jardín inglés con un pequeño lago. La armonía es total. Donde antaño se encontraba la huerta, y para no alterar los jardines ni dañar ningún árbol, se construyó el Museo Serralves, de dimensiones discretas en relación a la superficie de la finca. Al salir de la Fundación Serralves tuvimos una sorpresa del todo inesperada: nos topamos con el gran Manoel de Oliveira, tristemente fallecido pocos días después.

Gaia
En Gaia podemos recomendar varios rituales. Dependiendo de la hora del día, en el hotel Yeatman podemos optar por tomar un high tea (más clásico que aquí, difícilmente), un oporto o un porto tonic. Desde sus salones y terrazas se contemplan las mejores vistas de la ciudad, sin lugar a dudas. También es imprescindible realizar una cata de vinos de Oporto: elegimos Porto Cruz, donde aprovechamos también para picotear de manera informal a mediodía (muy rico todo lo que preparan aquí, desde ensaladas, peixinhos da horta o vainas en tempura, huevos revueltos con jamón y croutons, y una tarta de chocolate sin harina, deliciosa). Y visitamos dos famosas bodegas: la menos intervenida, Ferreira, y la que ha experimentado una transformación más vanguardista, Graham’s.

La bodega Ferreira conserva sus pasillos de tierra como antaño y nos recibe con el característico olor a madera húmeda en una sala con un pequeño museo. Es una de las bodegas más antiguas y bonitas de Oporto, data del sXVIII y rinde homenaje a una mujer excepcional y adelantada a su tiempo, Doña Antonia Ferreira, heredera de la dinastía en 4ª generación, viuda a los 33 años y que, en contra de las costumbres de la época, se puso al frente de la bodega familiar en el sXIX, introduciendo no pocas mejoras en la elaboración de los vinos. Atravesamos las cubas que contienen el ruby y las barricas que alojan el tawny. Aprendemos un asunto nada baladí: los Porto blancos se toman de aperitivo, los ruby son excelentes para acompañar postres a base de frutos del bosque, chocolates o frutos secos y los tawny requieren calma para apreciar todos sus complejos matices de sabor y aroma.

Como contrapunto a la bodega Ferreira, visitamos también Graham’s, perteneciente al grupo de la familia Symington y que ha sido objeto de una renovación extraordinaria. Graham’s ha inventado y patentado el ingenio que reproduce perfectamente la presión que ejerce el pie sobre las uvas, extrayendo el mosto sin dañar la pepita. La visita a esta bodega es extremadamente ilustrativa y finaliza con una cata en una preciosa sala estilo club inglés. La tienda de las bodegas es lujosísima y el restaurante exterior, en la veranda, tiene unas vistas panorámicas maravillosas de la ciudad de Oporto. Justo debajo del restaurante queda un vestigio de los caseríos con huerta que debían poblar antaño esta colina de Gaia. Por suerte, tanta buena comida y bebida se compensan con largos paseos por el interior de las bodegas y las callejuelas ascendentes y descendentes de Gaia.

Nos vamos hasta Matosinhos para conocer ese Oporto joven, emprendedor y estimulante del que hablábamos. La Lionesa es un complejo que funcionó como fábrica textil entre 1944 y 1991 y echó el cierre por culpa de la externalización. Hasta aquí llegaba la seda natural de China, aquí se teñía y se confeccionaban los tejidos. Hoy, La Lionesa es la casa de unas 120 start-ups, 120 jóvenes empresas de servicios, de nuevos creadores, empresas de comercio electrónico como la web de moda y distribución Farfetch, el equivalente portugués de net-a-porter, o de decoración y hogar como Li&Fung, estudios de arquitectura y diseño gráfico, talleres donde se montan las gafas Ocport y obradores con tienda abierta al público como los chocolates Equador, que se elaboran aquí mismo, y un largo etcétera de conceptos de negocio. Que el proyecto funciona lo demuestra el hecho de que los espacios están ocupados al 97%. Un pasillo central abierto se utiliza para pequeñas ferias y mercados y existe una zona con espacio de juegos para los niños y furgonetas de street food que van rotando cada semana y que alimentan a los que trabajan por el barrio y a los visitantes. Enfrente de La Lionesa está la fábrica de cervezas Unicer, dueños también del agua mineral más famosa de Portugal, separados ambos complejos por una pared de graffitis que se ha convertido en uno de los símbolos del nuevo Oporto, innovador y vibrante.

Sólo nos ha quedado pendiente una cosa: probar una francesinha, toda una institución en Oporto, una bomba calórica a base de pan, jamón, queso, filete, salsa de tomate y varios ingredientes más. Nadie se pone de acuerdo sobre dónde sirven la mejor. Como dicen los portuenses: si preguntas a diez personas cuál es su local preferido para tomar una francesinha, es muy probable que te den diez respuestas diferentes. En Oporto, éste siempre es un tema de discusión.

Para estar al día de las novedades  recomendamos consultar la excelente web oportocool.

Hemos volado de Madrid a Oporto con Portugalia Airlines, filial de Tap, en un flamante Embraer ERJ 145 Private (lo más parecido a volar en jet privado). Nos encantan estos aparatos pequeños con capacidad tan sólo para 45 pasajeros, donde el embarque se realiza sin aglomeraciones. En la escalerilla del avión depositas tu maleta y la recoges directamente nada más bajar del avión. A bordo, toda la comodidad y atenciones de esta aerolínea portuguesa, incluso en clase turista: sillones comodísimos de cuero, espacio más que suficiente para las piernas, servicio a bordo cortesía de la casa. Una advertencia: no existen compartimentos para equipaje de mano sobre los asientos de la fila individual, así que recomendamos subir al avión sólo con lo imprescindible. El vuelo de Madrid a Oporto dura tan sólo 50 minutos.

Más información sobre Oporto: Oficina de turismo de Oporto y Turismo de Oporto y Norte de Portugal, facebook y twitter.

Imágenes de Maurizio Cristofolini.

6 respuestas a Oporto. La guía definitiva (II)

  1. Mª luisa dijo:

    Como turista desconocedora, no solo de lo que hay que visitar, si no de los rincones donde poder descansar y sentirte “como en casa”, este maravilloso artículo hay que llevarlo encima si quieres conocer un Oporto diferente.

  2. Ana dijo:

    El mercado de la Lionesa está en la localidad de Leça do Balio que pertenece a Motosinhos, no en la ciudad de Oporto y se inauguró el 11 de abril. Solo añadir eso para que el turista no se agobie buscando esa calle en la ciudad de Oporto.
    Por lo demás, me ha gustado mucho el artículo, muy interesante. Muchas gracias!!!!

  3. María Rosa dijo:

    Enhorabuena por la parte II, y para puntualizar , los vidrios acústicos curvados en la Casa de la Música son de una empresa española de Barcelona, innovadora en el vidrio curvo, que inició su andadura en 1928, son excelentes, se llaman Cricursa.

    • Maribel Vives dijo:

      Exactamente, eso nos comentó el maravilloso guía que nos la enseñó que como tú era arquitecto, además de músico. Gracias.
      Maribel

  4. miguel azevedo dijo:

    Quase me sinto tentado a voltar a casa

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