El Hedonista El original y único desde 2011

“Creo que moriré de poesía”.Nicanor Parra

Menu abrir sidebar

Estreno

Blue Ruin: un pequeño milagro

El acierto de esta película es el complicado equilibrio entre el thriller existencialista y el humor socarrón.

Conviene estar al tanto de la accidentada producción de Blue Ruin para apreciar como se debe esta película, segundo largometraje del cineasta estadounidense , que llega a los cines en España más de un año después de que ganara el premio FIPRESCI en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes.

En una de las muchas entrevistas que concedió tras el triunfo en Cannes, Saulnier contaba cómo se las tuvo que ingeniar para limitar los costes de producción. Buscó localizaciones para la película en lugares de acceso gratuito, incluida la casa de sus padres en Virginia; pidió prestado el destartalado Pontiac Bonneville azul al que hace referencia el título; y, en una inteligentísima decisión de reparto, concedió el personaje central de Dwight a su amigo de la infancia Macon Blair, con el que ya había rodado un par de cortos y su primer largometraje, la comedia de terror Murder Party. Aun así, Saulnier y su esposa se arruinaron y tuvieron que recurrir al dinero de amigos y al micromecenazgo para completar la financiación de la película. Obrado el milagro de la producción, Saulnier presentó Blue Ruin a Sundance, plataforma natural de una película independiente de género, pero fue rechazada por los organizadores. Al final, en un acto casi desesperado, Saulnier la envió a Cannes, donde encontró un hueco en la Quincena de Realizadores. Dos horas después del pase en el festival, Blue Ruin se había vendido y el destino de la película y el de todos los que habían participado en su realización había cambiado para siempre.

 A pesar de que la cinta tiene una factura impecable para un proyecto de tan bajo presupuesto, la austeridad impuesta por las circunstancias en las que se produjo el rodaje es perceptible en muchas de las decisiones formales y de guión. El truculento tema central y la desorientación del protagonista contrastan con la propia ejecución de un film en el que todo parece pensado y mesurado al detalle, como si la precariedad de recursos disponibles exigiera justificación a cada plano. La brevedad del metraje es quizá el síntoma más manifiesto del rigor de esta película, parca en palabras y liviana en personajes y subtramas superfluas. La primera secuencia es ya toda una declaración de principios de economía narrativa. Tras un par de planos breves que nos sitúan en el interior de un hogar, la cámara avanza por un pasillo y nos muestra a un hombre tomando un baño. El sonido de una llave en la cerradura, señal de la llegada inminente de alguien, provoca el pánico en el rostro del personaje. En un primer momento, el espectador cree que un extraño está invadiendo el espacio doméstico de ese hombre, pero cuando éste huye desnudo por la ventana del cuarto de baño entendemos que él es el intruso. Es una forma admirable de presentarnos a Dwight, un personaje que a lo largo de toda la historia irá dando tumbos entre la transgresión y la cobardía, la determinación en la planificación de fechorías, justificadas o no, y la ineptitud a la hora de llevarlas a cabo.

Blue Ruin es la historia de una venganza. Tras la secuencia inicial, y mediante una presentación de los hechos que exige paciencia y cierta capacidad de deducción por parte del espectador, descubrimos que Dwight lleva años vagabundeando, incapaz de superar el asesinato de sus padres. El autor del doble crimen va a salir en libertad tras cumplir parte de la condena en prisión y Dwight decide tomarse la justicia por su mano, sin que nunca llegue a estar del todo claro si la principal motivación de sus acciones es el ajuste de cuentas o el desasosiego. Cuando ha transcurrido sólo un tercio de la película, y tras haber escuchado apenas una docena de líneas de diálogo, Saulnier orquesta en una escena brutal lo que sería el clímax de cualquier relato de venganza al uso, y quebranta las normas del género no sólo en la cronología de los hechos sino en la puesta en escena de la apoteosis narrativa, caracterizada aquí por la intervención de Dwight, minuciosa y metódica pero desesperadamente chapucera. El gran acierto de la película es precisamente ese complicado equilibrio entre el thriller existencialista y el humor socarrón en los momentos de mayor tensión dramática y violencia explícita.

Macon Blair hace un trabajo extraordinario como Dwight, un personaje que, en una película de mayor presupuesto, podría haber interpretado Paul Giamatti. Esa apariencia más propia de vendedor de seguros que de ángel vengador es crucial para que nunca se pierda la empatía por un personaje que bordea la parodia sin llegar a caer en ella. Acompañan a Blair un grupo de excelentes actores secundarios, entre los que destacan Amy Hargreaves (la hermana de Claire Danes en la serie televisiva Homeland), con la que Blair comparte una estupenda escena en una cafetería, y Devin Ratray (el hermano mayor de Macaulay Culkin en Solo en casa), que aquí se convierte en el cómplice perfecto de Dwight. Técnicamente, el relato se beneficia del pulso y buen tino con el que Julia Bloch, montadora de la película, entrelaza las imágenes, y de la inquietante banda sonora a base de sintetizador. Blue Ruin es una película admirable que se devora con asombro por la forma con la que rompe las convenciones del género al que pertenece, y que uno disfruta con especial deleite al conocer las adversidades de su producción y al darse cuenta de que el hecho mismo de su existencia es un pequeño milagro.

Más sobre cine en: Cine al desnudo, blog de Alberto Ramos-Lorente.

Una respuesta a Blue Ruin: un pequeño milagro

  1. Pablo dijo:

    Con esta reseña no quedará más remedio que verla.

Estreno

Estreno

Blade Runner 2049 (2017): las secuelas de ‘la Secuela’

Gabriel Domenech

La tan esperada como temida continuación de ‘Blade Runner’, la mítica película de Ridley Scott, ha aterrizado en nuestras pantallas. Las críticas y alabanzas al trabajo de su director, Denis Villeneuve, probablemente soslayen lo verdaderamente interesante del producto, su carácter de ‘secuela con pedigrí’. leer

Todo esto
y mucho más
en Estreno
+