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3 hoteles a la altura de Chicago

En Public, Trump y Thompson se respira la energía de esta ciudad única y uno se siente dueño del universo.

Chicago y su imponente arquitectura simbolizan el poder y la fuerza creadora del hombre. En la controvertida novela de Ayn Rand “The Fountainhead” (El Manantial), el arquitecto Howard Roark tiene un único objetivo en su vida: construir. La idea provocativa que gira en torno a la novela es muy simple: el ego es el manantial del que brota el progreso humano. Esta teoría nos horroriza si el arquitecto o el constructor son un “pocero” cualquiera capaz de crear engendros como los que salpican nuestra geografía. Pero si hablamos de Frank Lloyd Wright, de Mies van der Rohe y de otros genios de la Escuela de Chicago, entonces no tenemos ningún inconveniente en que sean ellos quienes nos marquen el camino.

Chicago merece que nos hospedemos en hoteles a la altura de esta magnífica ciudad. Hoteles que por su diseño, personalidad y ambiente encarnan el espíritu individualista, atractivo y pujante de esta gran urbe americana. Y hemos elegido tres por su impresionante arquitectura, por la energía contagiosa que destilan y por los magnates que los han impulsado: Public de Ian Schrager, Trump del inefable Donald Trump y Thompson, del icono del mundo hotelero John Pritzker.

Public
Public es una nueva marca de hoteles concebida por el rompedor y visionario empresario Ian Schrager, el inventor del mítico Studio 54, de Palladium y del concepto “design hotel” o “boutique hotel”, que luego han imitado tantos otros. Sin Schrager, los hoteles seguirían siendo un sitio anodino donde dormir cuando uno está fuera de casa, no existirían los lobbies con ambiente donde socializar, ni los bares de hotel como punto de encuentro de la gente guapa y dinámica, donde se mezclan los que están de paso con los que residen en la ciudad, ni tampoco el personal de hotel sería tan joven, profesional y a la vez desenfadado, ni existirían los locales nocturnos tan cool. A su edad, forrado de dinero, casado de nuevo, con un hijo pequeño y un penthouse de tres pisos en Nueva York diseñado por John Pawson, uno pensaría que Schrager ya lo tiene todo y que bien podría retirarse a disfrutar de la vida. Pues no, ocurre todo lo contrario. Schrager, artífice del Morgans, del Royalton y del Paramount en Nueva York, del Delano en Miami, el Clift de San Francisco, el Mondrian de Los Angeles y del St Martins Lane y el Sanderson de Londres, sigue al pie del cañón, pendiente de cada detalle del Public, retocando los planetas que decoran el famoso restaurante Pump Room, del antaño Ambassador East Hotel, en la orilla del Lago Michigan. Y ahora da un paso más allá en busca de la simplicidad: el nuevo lujo. Public es un nuevo concepto de hotel, con una idea del lujo reinventada y reconstruida.

Del Public nos gusta sobre todo el restaurante The Pump Room dirigido por Jean-Georges Vongerichten, al que adoramos desde hace ya muchos años. Nos encanta The Library and Coffee Bar a cualquier hora, para tomar un café y picar algo mientras trabajamos sentados a la mesa enorme que compartimos con otros, o para tomar un vino, una cerveza o un cocktail al atardecer. El ambiente del Living Room en el lobby, con su gigantesco reloj, es sensacional: con sitios para trabajar y compartir equipados con iMacs de 21,5”, un gran business centre moderno y activo, una zona de encuentro genial para charlar, hacer negocios y tomar algo. El Public Chicago también dispone de una sala de cine para ver películas, eventos deportivos, instalaciones de vídeo y otras manifestaciones artísticas. Aquí nadie se siente fuera de casa, todo invita a socializar. Nos encantan también las bicis a disposición del cliente, ideales para explorar la ciudad. Y por supuesto la decoración, en tonos discretos y suaves, con fotos de Jean-Baptiste Mondino en blanco y negro y de grandes músicos de jazz de la escena de Chicago.

Trump
Ya lo dice la gente: “You’re either staying at a Trump, or in the shadow of one”, tal es el afán del Donald Trump por construir más alto que nadie. Pero quien asocie la marca Trump con oropeles y brillos, se llevará aquí una grata sorpresa (nosotros nos la hemos llevado). Este hotel de lujo, de lujazo, es una auténtica maravilla. El edificio es una altísima torre de cristal de 92 pisos que se asoma directamente al Chicago River. La decoración, sobria y contemporánea, de líneas limpias y depuradas, a base de maderas pulidas, matices de blancos, malvas y morados suaves, con ventanales desde el suelo hasta el techo, es sumamente elegante. La quintaesencia del lujo, sin una sola nota estridente. Las vistas desde el Trump valen millones, así que no hay nada que distraiga o llame la atención, aparte de ellas.

El Trump tiene una ubicación perfecta, en la parte sur de River North, el barrio conocido por sus galerías de arte, su animada vida nocturna y sus buenos restaurantes, a tan sólo 9 minutos a pie de la famosa Magnificent Mile y a 11 del Millennium Park. Destaca su restaurante Sixteen, con dos estrellas Michelin, la enorme piscina interior, el spa y la estupenda terraza, una delicia en pleno verano. Y por supuesto, destaca el servicio, absolutamente impecable, capaz de conseguir lo imposible: esta sí que es la marca de la casa.

Entre otras virguerías, las habitaciones incluyen HDTV de 42”, sistema de sonido Bose y televisor encastrado en el espejo del baño para seguir minuto a minuto la evolución de la bolsa.

Thompson
Thompson Hotels es la joya de la corona del grupo hotelero dirigido por John Pritzker, un icono del sector, miembro de la familia propietaria de los hoteles Hyatt. La diseñadora británica Tara Bernerd ha sido la encargada de crear el interior del Thompson Chicago, un lugar que quizá no sea como “estar en casa”, sino de alguna manera lo que uno querría que fuese su propio hogar. El Thompson Chicago invita de inmediato a quedarse, a instalarse en el lobby junto a la chimenea o en la biblioteca. Aquí se fusionan perfectamente la modernidad y sofisticación de esta gran ciudad con su pasado industrial. La mano de la diseñadora británica se deja ver en los tejidos: franelas, tweeds, terciopelos, cuero envejecido, que conviven perfectamente con paredes de ladrillo visto, suelos cerámicos y escaleras de acero. El hotel Thompson Chicago cuenta con el reconocido restaurante italiano Nico Osteria, a cargo del chef Paul Kahan. El hotel está asociado a Lexus; eso significa que cualquier huésped puede disfrutar gratuitamente y durante 4 horas de un IS 350 descapotable o un LX 570 SUV. Y además, el Thompson ofrece lo más de lo más en tecnología punta: dirección IP propia en cada habitación, puertos USB junto a la cama, Internet TV. El Thompson está situado en el barrio de The Gold Coast, el destino de compras más exclusivo de Chicago.

Más información en Chicago y restaurantes de Chicago.

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