El Hedonista El original y único desde 2011

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson

Menu abrir sidebar

Hoteles

Visitamos la exclusiva isla gallega y nos alojamos en el Eurostars Gran Hotel La Toja La Toja, vida de balneario

Gracias a su balneario, la pequeña isla gallega registró un pasado de celebrities y glamur, aunque su exclusividad sigue viva en torno al Eurostars Gran Hotel.

Entre mis primeras memorias de vida está un viaje a La Toja. Una excusión de un día que debí hacer muy pequeña porque son recuerdos casi oníricos, pero la sensación vivida no era la de seguir en la provincia de Pontevedra (una es de Tui) sino la de haber llegado a un país tropical, con palmeras, casi desierto, donde unas señoras vendían unos collares elaborados con conchas.

Creo que fue Torrente Ballester quien dijo que, en el fondo, todos los gallegos quieren ser cubanos y, a veces, el paisaje se suma a esta nostalgia endémica, en un lugar en el que las temperaturas tropicales ya no son tan celebradas puesto que vienen de la mano del sombrío cambio climático.

Las islas siempre van a su aire y la de La Toja, a pesar de estar tan cerca de la tierra que un pequeño puente la une al continente, eligió esa añoranza del trópico presente en el emigrante que iba y en el que volvía. Pero, además, se revistió del glamur que acompañó a los balnearios europeos de principios del siglo XX, gracias a la construcción del Gran Hotel en 1907. Por este pequeñísimo trozo de la geografía gallega pasaron visitantes de la talla de David Rockefeller, Henry Kissinger, el rey Gustavo Adolfo de Suecia; los reyes de Bélgica, Balduino y Fabiola, Gabriel García Márquez, Raúl Alfonsín o la condesa Emilia Pardo Bazán.

Ésta última fue la que propagó la leyenda del descubrimiento de estas aguas minero-medicinales y sus beneficios para la salud, gracias a un burro enfermo de tiña, al que su dueño se negó a sacrificar por pena y abandonó en la, entonces, desierta isla de La Toja. Tras varios meses, el campesino volvió al lugar y, en vez de encontrarse con el esqueleto del asno, lo vio sano y con el pelaje reluciente, debido a que se había revolcado en los terapéuticos lodos. La veracidad de esta historia no importa demasiado en un lugar donde la gente ve procesiones de almas en pena (a Santa Compaña) y donde se han registrado casos de muertos que votaban en las elecciones.

El suntuoso edificio del Gran Hotel, que incluía el balneario y que se había inspirado en varios centros termales europeos, como el de Vichy (Francia) o el Marienbad (Alemania), sufrió una reforma en 1945 que, desgraciadamente, lo privó de la ornamentación original de la fachada y acabó con las dos grandes torres, los frescos y las esculturas. Todo en aras del aumento del número de turistas. Elevando tres plantas se pasaba de 70 a 200 habitaciones y la cara se modernizaba para “estar más a tono con los gustos de hoy”, como se comentaba en el proyecto de reforma.

A pesar de esa democratización del edificio, La Toja sigue siendo un destino exclusivo (la Formentera gallega) donde tienen casa Amancio Ortega y la familia Adolfo Domínguez, y donde las viviendas recientemente construidas en el último suelo urbanizable de la isla se venden como “el lugar más exclusivo y cautivador de las Rías Baixas”.

Además de ponerse en manos de la talasoterapia en el Eurostars Gran Hotel La Toja  poca cosa más hay que hacer aquí a parte de rendir culto a la gastronomía gallega, bañarse en la única playa de la isla (junto al puente) o practicar deportes de ricos como el golf, el tiro al plato o el casino. Vida de balneario, un anhelado aburrimiento terapéutico en un mundo lleno de estímulos sin beneficios, como no sea para el comercio.

El Eurostars Gran Hotel, que comprende también el balneario, es un edificio blanco con toldos amarillos, donde se rodaron escenas de la serie Fariña y cuyas barandillas blancas con enormes macetas nos remiten a un pasado más entusiasta, al igual que las partes antiguas que sobrevivieron a la reforma como algo del hall, el delicioso bar inglés, una escalera de la anterior entrada principal y el mobiliario original de muchas habitaciones.

Las aguas de su balneario son excelentes para la piel, aparato locomotor, vías respiratorias y sistema nervioso y entre los muchos tratamientos de su spa, que también cuenta con una suite, La Excellence, destaca el ‘pack de cava y oro’, que incluye circuito reservado y tratamiento para dos de peeling corporal, baño de hidromasaje con cromoterapia y aromaterapia y masaje corporal revitalizante y antioxidante.

La terraza del hotel, su piscina de agua dulce climatizada (a 26-28ºC todo el año), su jardín lleno de palmeras, camelias y magnolios donde se encuentra la Capilla de las Conchas, cubierta de vieiras, nos remiten a esa exclusividad casera, que los gallegos cocinan a la perfección. ¿Dónde se puede estar, en los actuales veranos asfixiantes, mejor que en La Toja?

 

 

 

 

Hoteles

Hoteles

La Toja, vida de balneario

Miguel de Santos

Gracias a su balneario, la pequeña isla gallega registró un pasado de celebrities y glamur, aunque su exclusividad sigue viva en torno al Eurostars Gran Hotel.

leer

Hoteles

Una escapada a todo color en Molino de Alcuneza

Miguel de Santos

El Relais & Châteaux Molino de Alcuneza, ubicado en un antiguo molino de piedra en Sigüenza (Guadalajara), ha diseñado dos paquetes de alojamiento para disfrutar de la belleza de los cercanos campos de lavanda de Brihuega, en plena floración. leer

Hoteles

Hotel Montebelo, en el Complejo fabril Vista Alegre

Miguel de Santos

Hoy en día la casa principal de los antiguos propietarios forma parte del nuevo edificio del hotel Montebelo, que con 75 habitaciones se integra perfectamente en el Complejo y recrea el tema de la producción de la fábrica con sabiduría y delicadeza extremas.
leer

Hoteles

Bless Hotel Madrid, una apertura de altura

Miguel de Santos

El grupo Palladium elige Madrid para lanzar una cadena de hoteles, la BLESS Collection Hotels, que desarrollará hoteles tanto urbanos como vacacionales de alta gama para un público amante de los placeres hedonistas. leer

Todo esto
y mucho más
en Hoteles
+