El Hedonista El original y único desde 2011

“Creo que moriré de poesía”.Nicanor Parra

Menu abrir sidebar

Hoteles

Portrait Firenze y Portrait Roma by Ferragamo

Dos hoteles de alta costura en Roma y Florencia con la firma de Ferragamo.

¿Qué podíamos esperar de dos hoteles, Portrait Roma y Portrait Firenze, concebidos y gestionados por una familia toscana, los Ferragamo, que ha dedicado su vida a crear belleza en el mundo de la moda con mayúsculas, respetando al máximo la herencia de sus mayores? Leonardo Ferragamo, hijo de Salvatore, el patriarca de la familia, preside Lungarno Collection, un pequeño imperio de hoteles exclusivos, villas y un Swan con el soñamos navegar algún día.

Portrait Firenze y Portrait Roma están pensados hasta el mínimo detalle: el hotel de Florencia, inspirado en los maestros artesanos del Renacimiento y en la alta costura de los años 50, y el de Roma, en el espíritu del gran cine italiano y La Dolce Vita.

Hablamos con Leonardo Ferragamo:
Florencia es fuente de innovación y de belleza. Su peculiar energía la extrae de su pasado renacentista, de su elegancia natural y la tradición artesana. Florencia es también la herencia que hemos recibido. Mi padre llegó a la capital toscana en 1927, después de haber alcanzado el éxito en América. En 1938 abrió su primera tienda en el histórico Palazzo Spini Feroni, sobre el río Arno, junto al Ponte Vecchio y la Via Tornabuoni. Aquí es donde recibía a las estrellas de Hollywood, a la aristocracia y a la diplomacia internacionales. Como tributo a la Toscana, nuestro primer hotel nació a orillas del Arno. El arquitecto florentino Michele Bönan ha compartido nuestra visión.
En Roma, en el corazón de la Via Condotti, nuestro sueño de crear algo especial en el edificio que alberga la tienda Ferragamo se hizo realidad: una colección de suites que rinden homenaje al gran cine italiano, rodeado de la luz y la belleza de La Dolce Vita.

Portrait Roma
En una discreta bocacalle de la via Condotti, en via Bocca di Leone, un portal antiguo de caoba con un precioso tirador de cobre pasa casi desapercibido. Una cabeza de Medusa, curiosamente el emblema de la casa Versace, y un búho nos dan la bienvenida al Portrait Roma, un pequeño, íntimo y privado hotel de sólo 14 suites y estudios.
La recepción no sigue los cánones habituales: no hay conserje, ni personal detrás de un mostrador. La persona encargada de recibirnos lo hace como si fuésemos sus invitados en su propia casa: nos saluda a la entrada y nos acompaña a un pequeño salón con butacones, una mesa baja, un mueble-bar listo para servir un aperitivo o una copa… y hacemos el check-in.
Nuestra llegada ya ha sido preparada con antelación. El equipo del Portrait Roma hace días que nos envió un mensaje para informarse de nuestros gustos personales y tener todo listo a nuestra llegada: saben cuál es nuestra fruta favorita, el periódico que leemos por la mañana, lo que tomamos para desayunar, nuestra marca de agua preferida (¡no sin mi Ferrarelle!), el tipo de almohada y ropa de cama que nos ayuda a dormir bien…
Encontramos un programa cultural y de ocio hecho a medida, sugerencias de visitas culturales guiadas para asombrarnos ante las maravillas que ofrece la Ciudad Eterna sin necesidad de hacer largas colas y evitando muchedumbres, propuestas de visitas a mercados, rutas del vino, shopping con atención VIP…
El antiguo edificio ha sido rehabilitado con esmero, manteniendo la preciosa escalera original decorada con magníficas fotografías de la colección privada de Salvatore Ferragamo: actrices y actores famosos, personajes de la moda, vistas de la ciudad y detalles de arquitectura urbana. Todo lo que vemos y tocamos: tejidos de lino, lana virgen y cashmere, madera y cuero, lámparas, apliques, espejos, piezas de mármol…., han sido especialmente diseñados y producidos para Ferragamo en talleres artesanos de la Toscana. Si alguien se encapricha de algún detalle (a nosotros nos ha enamorado especialmente la sencillez del espejo del baño), es posible que pueda solicitarlo por encargo.
En la habitación, amplia y decorada en tonos suaves, no falta absolutamente de nada: un iPad con tarjeta SIM, que podemos llevar con nosotros en nuestros paseos por Roma para consultar cualquier cosa en todo momento, un equipo de música y dvd con altavoces maravillosos Bose, un juego de pesas para hacer ejercicio, alisador de pelo, amenities Tuscan Soul by Salvatore Ferragamo, una pequeña cocina perfectamente equipada, con excelente máquina de café….

Lo mejor se reserva para el final: subimos a la azotea y nos quedamos literalmente boquiabiertos ante tanta belleza. Ante nosotros, en un radio de 360º, se extiende todo el centro de Roma, en colores ocres y terracotas, bajo la maravillosa luz del atardecer cálido de finales de verano. La escalinata de la Piazza Spagna, la Iglesia Trinitá dei Monti (estos días en restauración), los jardines de Villa Borghese, la cúpula de la iglesia de San Carlo al Corso, las mil y un terrazas rebosantes de vegetación de los privilegiados que habitan en las alturas de esta ciudad imponente.
Mañana por la mañana merecerá la pena madrugar y ver amanecer mientras desayunamos.
Aquí nos quedamos, inmersos en la serenidad, suspendidos en uno de los puntos más elevados de la via Condotti, junto a una romántica chimenea, sin necesidad de ir a ningún otro sitio. Con la única compañía de una joven pareja de recién casados y de un camarero encantador, que nos sirve un aperitivo y luego nos deja a nuestro aire, con el ‘honor bar’ abierto a nuestra disposición. Por unos días y mientras dure nuestra estancia, el Portrait Roma será nuestra casa.

Hoteles

Todo esto
y mucho más
en Hoteles
+