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“Creo que moriré de poesía”.Nicanor Parra

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10 novelas que pedir a los Reyes Magos

Una novela siempre es un buen regalo. Para nosotros, éstas son las mejores publicadas este año.

Cada año se publican miles de libros y no es fácil elegir entre todos ellos los que nos hagan disfrutar de verdad. Iniciar una nueva lectura supone una de las pocas aventuras fascinantes que puede llevarnos por mundos insospechados sin movernos del sofá. Como refugio, como proyecto, como plan del final de cada día, los libros llegan en nuestra ayuda para entretenernos y para vivir en palabras de otros las vidas que jamás viviremos. Un libro siempre, siempre, es un buen regalo.

1. Mi abuela rusa y su aspiradora americana, de Meir Shalev.
Una historia encantadora sobre vínculos familiares, disparatadas limpiezas caseras y el arte de contar historias.
En Nahalal, el pueblo donde nació Shalev, conocemos a su asombrosa abuela Tonia, que llegó a Palestina en barco desde Rusia y pasó toda su vida luchando contra el peor enemigo de su familia en aquellas nuevas tierras: la suciedad.
Mezclando magistralmente realidad y ficción, Shalev crea personajes inolvidables y traza un retrato emotivo de su familia y de toda una época. Porque todas las abuelas son especiales, pero algunas más que otras.

2. El balcón en invierno, de Luis Landero.
Asomado al balcón, debatiéndose entre la vida que bulle en la calle y la novela que ha empezado a escribir pero que no le satisface, el escritor se ve asaltado por el recuerdo de una conversación que tuvo lugar cincuenta años antes, en otro balcón, con su madre. «Yo tenía dieciséis años, y mi madre cuarenta y siete. Mi padre, con cincuenta, había muerto en mayo, y ahora se abría ante nosotros un futuro incierto pero también prometedor.». Este libro es la narración emocionante de una infancia en una familia de labradores en Alburquerque (Extremadura), y una adolescencia en el madrileño barrio de la Prosperidad. Es también el relato, a veces de una implacable sinceridad, otras chusco y humorístico, de por qué oscuros designios del azar un chico de una familia donde apenas había un libro logra encontrarse con la literatura y ser escritor.
Un libro sincero y hermoso.

3. La vida sin armadura, de Allan Sillitoe.
Una de las autobiografías más sinceras e impactantes escritas por un novelista en el siglo XX. Un retrato del artista obrero en la durísima Inglaterra industrial.
Descatalogada desde hace años, y recientemente rescatada en una nueva edición, estamos ante una de las autobiografías más impactantes escritas por un novelista en el siglo XX. Alan Sillitoe, considerado un autor clave de la generación más brillante de la literatura inglesa de posguerra, narra aquí su formación como escritor: sus años de infancia y de penurias en una casa de protección oficial en la ciudad industrial de Nottingham, la evacuación durante la guerra y sus años en el ejército, en Malasia, la tuberculosis y su renacimiento como polémico miembro del movimiento de los Jóvenes Airados; la publicación de sus primeros libros y su éxito como autor generacional. Un libro que evoca, en toda su crudeza, el alma de una época, y constituye un relato vívido de la escena cultural y social de la Inglaterra, entre sórdida y triunfalista, que alumbró a Graham Greene, Muriel Spark, Kingsley Amis o Philip Larkin.

4. Los siete años de abundancia, de Etgar Keret.
Durante siete años Etgar Keret ha llevado registro de su vida personal, desde el nacimiento de su hijo hasta la muerte de su padre. El resultado son estas crónicas tragicómicas que van mucho más allá de la historia de su familia y de su carrera. Y es que con una hermana ultraortodoxa que tiene once hijos y ocho nietos, un hermano pacifista a favor de la legalización de la marihuana y unos padres supervivientes del Holocausto, su historia personal parece contener la historia de toda la sociedad israelí. Y cuando su llegada al hospital para el inminente nacimiento de su hijo coincide con la de las víctimas de un atentado suicida; cuando sus conversaciones con otros padres de niños de tres años implican preguntas como «¿Se unirá tu hijo al ejército cuando tenga dieciocho años?», y el mayor temor de su viejo amigo del colegio es que su maqueta de la torre Eiffel hecha de cerillas sea destruida por misiles Scud, lo personal y lo nacional son difíciles de distinguir.

5. Los extraños, de Vicente Valero.
Todas las familias tienen sus extraños: aquellos individuos de quienes tal vez sólo se conserva un puñado de noticias dispersas y a los que, sin embargo, se alude con cierta frecuencia por algún enigmático suceso, por su peculiar oficio o por la fuerza misma de su singular personalidad, que los obligó a permanecer alejados del devenir corriente de la familia. Rostros, por tanto, huidizos, muchas veces en la frontera del olvido definitivo.
Para rescatarlos de esta frontera última y para saciar una antigua curiosidad, el narrador reúne en este extraordinario libro a cuatro de sus extraños para intentar reconstruir, sirviéndose de los pocos recuerdos heredados pero también aventurándose en investigaciones personales (viajes, documentos, etcétera), la trayectoria vital de cada uno de ellos, sus ambiciones y fracasos, así como para determinar cuál fue el motivo principal de su extrañeza y, por tanto, de su alejamiento.
Una historia de militares africanistas, comandantes de la Segunda República, ajedrecistas profesionales y bailarines. Y como telón de fondo el África colonial, la guerra civil española, el exilio en Francia, la Ibiza de los años setenta.

6. Canciones de amor a quemarropa, de Nickolas Butler.
Henry, Lee, Kip y Ronny crecieron juntos en el mismo pueblo de Wisconsin, Little Wing. Amigos desde niños, sus vidas comenzaron de manera similar, pero han tomado caminos distintos. Henry se quedó en el pueblo y se casó con su primera novia, mientras que el resto lo abandonó en busca de algo más: Ronny se convirtió en un famoso cowboy de rodeo, Kip en exitoso agente de bolsa y Lee en una estrella de rock de fama mundial.
Cuando se vuelven a reunir en una boda, todos tratan de recuperar su vieja amistad pese a lo mucho que han cambiado. Entre la alegría del encuentro las antiguas rivalidades renacen y los viejos secretos amenazan con destrozar amistad y amor.
Una novela sobre las cosas que importan: el amor y la lealtad, el poder de la música y la belleza de la naturaleza. Un relato maravilloso, emotivo y profundo que trata de un viejo tema: ¿podemos sentirnos alguna vez realmente en casa?

7. Cartas memorables, de Shaun Usher.
Desde la desgarradora carta que escribe Virginia Woolf antes de suicidarse hasta la receta de los scones de la reina Isabel II, que envía al presidente Eisenhower; del primer uso del acrónimo O.M.G. del que se tiene constancia en una carta a Winston Churchill al llamamiento a mantener la paz que Gandhi dirige a Hitler; y de la bonita carta en la que Iggy Pop da consejos a una atribulada y joven admiradora a la extraordinaria misiva en la que Leonardo da Vinci solicita empleo, Cartas memorables es una celebración del poder de la correspondencia escrita que capta el humor, la seriedad, la tristeza y la genialidad que forman parte de nuestra vida.

8. Sidra con Rosie, de Laurie Lee.
 «Los últimos días de mi infancia fueron también los últimos días de la aldea. Yo pertenecía a aquella generación que vio, por casualidad, el final de una vida milenaria. […] Yo, mi familia, mi generación, nacimos en un mundo de silencio; en un mundo de trabajo duro y necesaria paciencia, un mundo de espaldas dobladas hacia la tierra, cuidado manual de los cultivos, dependencia de la meteorología y de la cosecha; un mundo en que las aldeas eran naves en paisajes vacíos y las distancias entre ellas largas; un mundo de caminos marcados por cascos y ruedas de carretas, no hollados por la gasolina y el petróleo, apenas transitados por las personas y casi nunca por placer, por los que lo que más rápido se movía eran los caballos.»
Laurie Lee revive en esta novela, una de las más queridas y leídas por sus compatriotas, su infancia en una aldea de la campiña inglesa. Pese a nacer en 1914, un mes antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, sus recuerdos son amables y llenos de cariño hacia un mundo que iba a desaparecer.

9. Galveston, de Nic Pizzolatto.
El brillante debut como novelista de Nic Pizzolatto —creador de la exitosa serie «True Detective»— es un relato sórdido y poético, violento y lírico, salvaje y conmovedor. Al mismo tiempo canónica y heterodoxa, Galveston supone un salto adelante que rompe los moldes de lo establecido con una historia trepidante, ambientada en paisajes desolados y protagonizada por personajes que huyen pese a saberse condenados, antihéroes que lo han perdido todo excepto la dignidad. Sencillamente, una novela magistral que trasciende el género policíaco para situarse como una obra narrativa de excelencia.

10. Colegiala, de Osamu Dazai.
Una chica joven, de familia pobre, se ve obligada a cometer un robo por amor. Una mujer mayor confiesa que una noche, muchos años atrás, se sintió fuertemente atraída por un hombre al que apenas conocía. Un ama de casa narra su sufrimiento al descubrir que su marido tiene una amante. Una muchacha narra cómo empeoró su vida tras recibir un premio literario… Los relatos incluidos en Colegiala abordan con tremenda delicadeza y exquisitez el universo femenino y sus contradicciones: la vergüenza, el amor no correspondido, la incomprensión ante la muerte de un ser querido, la felicidad extrema o, simplemente, los pensamientos que pasan por la cabeza de una adolescente japonesa de posguerra.

 

Una respuesta a 10 novelas que pedir a los Reyes Magos

  1. Jesús dijo:

    No os olvidéis de la más apropiada de todas: “Regalo de Reyes”, de Jesús Zamora Bonilla
    http://regalodereyeslanovela.blogspot.com
    Aunque, para regalarla en papel, los Reyes tendrán que esperar un poco más

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