El Hedonista El original y único desde 2011

“Te llaman porvenir porque no vienes nunca”. Ángel González

Menu abrir sidebar

L de Libros

De Don Delillo se dice que es uno de los más grandes autores vivosLo inefable

Punto Omega, de de Don Delillo, una obra de 2010 que nos sigue cautivando.

Hay una obra del artista Japonés Isao Hashimoto que podemos encontrar en Youtube en la que, a modo de performance en un vídeo, observamos una representación animada de todas las explosiones nucleares en el planeta desde el año 1945 al año 1998. Es la seductora propuesta de un autor del que diríamos es posmodernista –sea lo que sea lo que eso signifique a estas alturas de 2015-. Quizás es un vídeo que Don Delillo haya visto en alguna ocasión.

Dicen de Don Delillo, escritor estadounidense, que es uno de los autores más grandes vivos. Entre la gran variedad de sus textos, novelas, obras de teatro, Delillo publicó Punto Omega en 2010. (Punto omega es un término acuñado por el jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin para describir el punto más alto de la evolución de la consciencia, considerándolo como el fin último de la misma).

En Punto Omega, la obra se abre y se cierra con un hombre observando una performance en el MoMa de Nueva York. En este caso se trata de un vídeo, fotograma a fotograma, de Psicosis de Hitchcock. Esta imagen cautiva desde el primer momento al igual que lo hace la imagen de la portada del propio libro editado por Seix Barral: la imagen de un cactus estallando en el desierto.

Todo es posmodernidad en este libro de un autor que esculpe las palabras; que las talla a mano sin importarle demasiado el convertirse en un best seller sino en hacer de orfebre. Podemos imaginarnos al autor extrayendo palabras de un bloque de mármol. Este tipo, Don Delillo, tiene algo. Un magnetismo mesmerizante.

La obra nos cuenta la historia de un hombre retirado como asesor de guerra del Pentágono, Richard Elster, que se aísla o “refugia” en el desierto Californiano, en compañía de su hija y un joven director de cine que quiere grabar un documental tratando de sacarle a Elster su experiencia en la guerra de Irak. Y he ahí la historia. Y he ahí la grandeza de la trama. Todo parece vacío, aséptico; todo parece un montón de arena dicho de esta forma. Es cierto. Parece. Pero como sabemos las apariencias siguen engañando pese a estar en 2015 y eso no ha cambiado desde que el hombre es hombre.

El desierto es una imagen poderosa dentro del libro, una ubicación que nos recuerda a un wenstern sin cowboys ni indios pero que nos habla de un mundo lleno de forajidos (con todas sus referencias a la estrategia militar y política). Elster relata su manera de ver las guerras cuando estaba en el Pentágono (él organizaba la logística y las estrategias de guerra por ejemplo la guerra de Irak). Toda la trama discurre a través de conversaciones trascendentes, filosóficas, poderosamente evocadoras como cuando Richard Elster habla de las Guerras haiku: “(…) Un haiku no significa nada más allá de lo que es. Un estanque en verano, una hoja al viento. Es la conciencia humana ubicada en la naturaleza. Es la respuesta a todo en un número determinado de versos, un recuento silábico preestablecido. Yo quería una guerra haiku -dijo-. Quería una guerra en tres versos. No era una cuestión de niveles de potencia o de logística. Lo que quería era un conjunto de ideas vinculadas con elementos transitorios. Esta es la esencia del haiku. Exponer las cosas a la vista. Vemos lo que hay. En la guerra todo es transitorio. Vemos lo que hay y debemos estar preparados para verlo desaparecer”.

Perderse en este desierto con los tres personajes de la novela –breve, no llega a las 160 páginas- es un goce intelectual, un divertimento que roza lo poético. Hay pocos libros que haya disfrutado tanto y leído de un tirón. Es además una novela que bien podría atraer a cualquier amante de la nueva hornada de series de la productora HBO tipo House Of Cards o Homeland.

Hay adrenalina, emoción, sustancia y fascinación en estas ciento cincuenta y siete páginas. Hay un escritor aquí que sabe surcar el mar sin que se entere el cielo y dejar boquiabiertos a los lectores. Hay algo inefable en Delillo y ya sabemos que la palabra inefable es una contradicción en sí misma. Una palabra que trata de expresar lo que no tiene explicación. Un libro de culto desde el momento en que lo sacas de la estantería de tu librería favorita y vas camino de la caja registradora a hacer el pago.

 ___________________________________________________________________

Xabier Suarez Lema es psicólogo en ejercicio, es escritor, dramaturgo y poeta. Ha sido prime finalista del II Premio de Teatro del Circo Price de Madrid por la obra “La carta interceptada” y  Primer premio del Certamen de Nuevos Dramaturgos de Lanau Espacio escénico de Madrid por la obra “Caballo Negro sobre fondo negro”.

Una respuesta a Lo inefable

  1. Javier Navarrete dijo:

    Magnífico comentario de X Suárez Lema. Apetece leer la novela de Delillo el cual, por otra parte, es uno de los grandes dramaturgos contemporáneos.

L de Libros

L de Libros

Toda una vida

Ana Cañizal

Salamandra publica en España la quinta novela del escritor, guionista y actor austriaco Robert Seethaler leer

Todo esto
y mucho más
en L de Libros
+