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De Don Delillo se dice que es uno de los m√°s grandes autores vivosLo inefable

Punto Omega, de de Don Delillo, una obra de 2010 que nos sigue cautivando.

Hay una obra del artista Japon√©s Isao Hashimoto que podemos encontrar en Youtube en la que, a modo de performance en un v√≠deo, observamos una representaci√≥n animada de todas las explosiones nucleares en el planeta desde el a√Īo 1945 al a√Īo 1998. Es la seductora propuesta de un autor del que dir√≠amos es posmodernista ‚Äďsea lo que sea lo que eso signifique a estas alturas de 2015-. Quiz√°s es un v√≠deo que Don Delillo haya visto en alguna ocasi√≥n.

Dicen de Don Delillo, escritor estadounidense, que es uno de los autores m√°s grandes vivos. Entre la gran variedad de sus textos, novelas, obras de teatro, Delillo public√≥ Punto Omega en 2010. (Punto omega¬†es un t√©rmino acu√Īado por el¬†jesuita¬†franc√©s¬†Pierre Teilhard de Chardin¬†para describir el punto m√°s alto de la evoluci√≥n de la¬†consciencia, consider√°ndolo como el fin √ļltimo¬†de la misma).

En Punto Omega, la obra se abre y se cierra con un hombre observando una performance en el MoMa de Nueva York. En este caso se trata de un vídeo, fotograma a fotograma, de Psicosis de Hitchcock. Esta imagen cautiva desde el primer momento al igual que lo hace la imagen de la portada del propio libro editado por Seix Barral: la imagen de un cactus estallando en el desierto.

Todo es posmodernidad en este libro de un autor que esculpe las palabras; que las talla a mano sin importarle demasiado el convertirse en un best seller sino en hacer de orfebre. Podemos imaginarnos al autor extrayendo palabras de un bloque de m√°rmol. Este tipo, Don Delillo, tiene algo. Un magnetismo mesmerizante.

La obra nos cuenta la historia de un hombre retirado como asesor de guerra del Pent√°gono, Richard Elster, que se a√≠sla o ‚Äúrefugia‚ÄĚ en el desierto Californiano, en compa√Ī√≠a de su hija y un joven director de cine que quiere grabar un documental tratando de sacarle a Elster su experiencia en la guerra de Irak. Y he ah√≠ la historia. Y he ah√≠ la grandeza de la trama. Todo parece vac√≠o, as√©ptico; todo parece un mont√≥n de arena dicho de esta forma. Es cierto. Parece. Pero como sabemos las apariencias siguen enga√Īando pese a estar en 2015 y eso no ha cambiado desde que el hombre es hombre.

El desierto es una imagen poderosa dentro del libro, una ubicaci√≥n que nos recuerda a un wenstern sin cowboys ni indios pero que nos habla de un mundo lleno de forajidos (con todas sus referencias a la estrategia militar y pol√≠tica). Elster relata su manera de ver las guerras cuando estaba en el Pent√°gono (√©l organizaba la log√≠stica y las estrategias de guerra por ejemplo la guerra de Irak). Toda la trama discurre a trav√©s de conversaciones trascendentes, filos√≥ficas, poderosamente evocadoras como cuando Richard Elster habla de las Guerras haiku: ‚Äú(‚Ķ) Un haiku no significa nada m√°s all√° de lo que es. Un estanque en verano, una hoja al viento. Es la conciencia humana ubicada en la naturaleza. Es la respuesta a todo en un n√ļmero determinado de versos, un recuento sil√°bico preestablecido. Yo quer√≠a una guerra haiku -dijo-. Quer√≠a una guerra en tres versos. No era una cuesti√≥n de niveles de potencia o de log√≠stica. Lo que quer√≠a era un conjunto de ideas vinculadas con elementos transitorios. Esta es la esencia del haiku. Exponer las cosas a la vista. Vemos lo que hay. En la guerra todo es transitorio. Vemos lo que hay y debemos estar preparados para verlo desaparecer‚ÄĚ.

Perderse en este desierto con los tres personajes de la novela ‚Äďbreve, no llega a las 160 p√°ginas- es un goce intelectual, un divertimento que roza lo po√©tico. Hay pocos libros que haya disfrutado tanto y le√≠do de un tir√≥n. Es adem√°s una novela que bien podr√≠a atraer a cualquier amante de la nueva hornada de series de la productora HBO tipo House Of Cards o Homeland.

Hay adrenalina, emoción, sustancia y fascinación en estas ciento cincuenta y siete páginas. Hay un escritor aquí que sabe surcar el mar sin que se entere el cielo y dejar boquiabiertos a los lectores. Hay algo inefable en Delillo y ya sabemos que la palabra inefable es una contradicción en sí misma. Una palabra que trata de expresar lo que no tiene explicación. Un libro de culto desde el momento en que lo sacas de la estantería de tu librería favorita y vas camino de la caja registradora a hacer el pago.

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Xabier Suarez Lema es psic√≥logo en ejercicio, es escritor, dramaturgo y poeta. Ha sido prime finalista del II Premio de Teatro del Circo Price de Madrid por la obra “La carta interceptada” y¬† Primer premio del Certamen de Nuevos Dramaturgos de Lanau Espacio esc√©nico de Madrid por la obra ‚ÄúCaballo Negro sobre fondo negro‚ÄĚ.

Una respuesta a Lo inefable

  1. Javier Navarrete dijo:

    Magnífico comentario de X Suárez Lema. Apetece leer la novela de Delillo el cual, por otra parte, es uno de los grandes dramaturgos contemporáneos.

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