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De crossover a berlinaConducimos el Citroën C4 Cactus: reinventado

De crossover a berlina. Así ha transformado Citroën al C4 Cactus que hemos tenido la oportunidad de conocer. Un modelo que enfatiza su diseño, mejora la calidad de su interior y se vuelve mucho más confortable.

Ha sido el encargado de iniciar la revolución estética que ahora mismo impera en Citroën para ahora, auto-revolucionarse a sí mismo. En efecto, cuando Citroën puso en el mercado el C4 Cactus, pocos pensaban que sus datos de ventas iban a ser tan prometedores, pero lo cierto es que tras cuatro años de vida, el crossover madrileño (se fabrica en la planta que PSA tiene instalada en el barrio de Villaverde) ha conseguido superarse a sí mismo.

Tal es así que la firma del doble chevrón ha decidido que, de momento, se convierta en el sucesor del otrora exitoso C4. Una decisión que ha tomado una vez ha variado por completo la filosofía del modelo. Sí, porque el nuevo C4 Cactus ya no es un crossover al uso sino que se transforma por completo para convertirse en un compacto del segmento C. Pero un compacto que sigue guardando esos aires de aventura.

Cambio de diseño

Así lo demuestra el hecho de haber mantenido los característicos Airbumps, es decir, las protecciones a lo largo de la carrocería que dieron ese toque tan especial y llamativo a su predecesor. Ahora bien, como la idea de los dibujantes galos ha sido la de engendrar un modelo “más serio”, estos Airbumps dejan de ocupar toda la parte central del lateral para situarse en su zona inferior, con unas dimensiones más reducidas, a modo de embellecedor. También desaparecen del morro y de la zaga.

Un conjunto externo que presenta nuevas líneas más elegantes, con unos trazos que siguen siendo voluptuosos pero más fluidos. El morro mantiene esa triple mirada, con los LED diurnos situados en la zona superior, los antiniebla en la inferior y los faros principales, con una superficie mayor, en el centro. Detrás, recuerda ligeramente al C4 Picasso, con unos grupos ópticos LED con efecto 3D más estrechos y un portón rediseñado.

Cambios que han provocado que sus dimensiones hayan variado ligeramente, alcanzado ahora los 4,17 metros de largo, el 1,71 metros de ancho y el 1,48 de alto. Es decir, que frente a su predecesor es un centímetros más largo, dos más estrecho y cinco más bajo. Cotas que, eso sí, si las comparamos con el C4 al que pretende sustituir se quedan muy atrás, ya que entonces es 16 cm más corto, ocho más estrecho y uno más bajo, por lo que podríamos decir que se encuentra justo a medio camino entre un segmento B y un C.

Mejorando lo presente

De puertas para adentro, la primera sensación que se tiene es la de calidad. Aquí, Citroën no ha querido dejar nada al azar con el nuevo C4 Cactus y parece haber escuchado muchas de los comentarios de sus clientes, quienes pese a querer un coche de perfil medio, sí preferían que el habitáculo tuviera algo más de presencia.

Dicho y hecho, porque como decimos nada más entrar en el habitáculo uno percibe un ambiente diferente. En este sentido, gran parte de culpa la tienen los nuevos asientos Advanced Confort, primicia mundial en el modelo y el segmento que mejora la comodidad de todos los ocupantes. Para lograrlo, se ha añadido más espuma viscolástica en el interior de las butacas, para que el mullido sea casi como el del sillón de casa.

En concreto hablamos de 15 mm de espuma, cuando lo normal son 1,5 mm. El confort postural también es excelente, con banquetas y respaldos anchos, una sujeción reforzada, un reglaje en altura para la persona que conduce y el/la acompañante, y un reglaje lumbar para quien conduce con el fin de lograr una sujeción ideal de las lumbares.

También se ha trabajado a conciencia en el aislamiento acústico y el nuevo C4 Cactus añade cristales más gruesos, encapsulado de los cristales traseros, juntas de estanqueidad a lo largo de todas las piezas que se abren, parabrisas acústico, más material a nivel del salpicadero del habitáculo y del suelo.

Si nos ceñimos al diseño, el salpicadero mantiene la configuración de dos pantallas digitales, una central de 7 pulgadas desde la que se pueden manejar todas las funciones del vehículo y otra situada tras el volante que hace las veces de cuadro de instrumentos. Se mantienen tanto la guantera al estilo maletín (que obliga a colocar el airbag en el techo), y los tiradores de las puertas en forma de asa.

Se estrenan tres ambientes distintos Metropolitan Red, Wild Grey, Hype Red que, se suman a los dos ya existentes y que podrán combinarse con los cuatro paquetes de color para los Airbumps y con los 9 colores de carrocería, generando así hasta 31 posibilidades de personalización. Porque pese al cambio de filosofía, Citroën quiere que cada cliente del C4 Cactus sea único, adaptándolo a sus gustos y necesidades.

Por último, en cuanto a la habitabilidad, cabe destacar que, pese a ser 16 cm más corto que un C4, ofrece la misma distancia entre ejes que éste, 2,60 metros. De esta forma, goza de un espacio interno amplísimo, con una zona trasera apta para ser ocupada por adultos de hasta 1,85 metros (dos irán mejor que tres) y con un maletero que cubica 358 litros. Es la misma capacidad que su predecesor y aunque suponen 50 litros menos frente al C4, dicha cifra se mueve justo en la mitad de sus principales rivales.

Equipado y seguro

Una mayor calidad percibida que también se observa en su equipamiento. Porque además de incluir elementos de confort y entretenimiento como el navegador, la sincronización móvil con Apple CarPlay y Android Auto, el acceso y arranque sin llave o la llamada de emergencia, también suma una amplia dotaciones de funciones de seguridad que harán incrementar su valor añadido.

En total, el nuevo C4 Cactus ofrece hasta 12 asistentes a la conducción como son la frenada de emergencia automática en ciudad, el lector de señales, la alerta por cambio involuntario de carril, la recomendación de parada, la alerta por cansancio del conductor, el detector de objetos en el ángulo muerto, el sistema de aparcamiento automático, la cámara de visión trasera, el asistente al arranque en pendientes o la iluminación activa en los cruces.

Alfombra mágica

Bajo el capó, se amplía la oferta mecánica con la llegad del motor de gasolina PureTech 130 CV, dando así muestra de su ‘crecimiento’. Bloque que también estará disponible con otros dos escalones de potencia, 82 y 110 CV (el primero de ellos atmosférico) y de otros dos diésel, el 1.6 BlueHDI de 100 y 120 CV. Más adelante se espera que dicho motor de gasóleo se sustituya por el nuevo 1.5 BlueHDI. Las cajas de cambio disponibles serán las manuales de cinco y seis relaciones, así como la automática EAT6 de seis, disponible tanto para el PureTech 110 como para el BlueHDI 120. En ningún caso habrá variantes de tracción total pero sí seguirá contando con el control de motricidad Grip Control con cuatro programas.

Ahora bien, dinámicamente lo más destacado del nuevo C4 Cactus se centra en la nueva suspensión con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos. Su principal características es el montaje de dos topes hidráulicos a cada lado (uno de extensión y otro de compresión) trabajando en dos tiempos y adaptándose a las circunstancias de la carretera. Una muestra más de que el confort está inscrito en el ADN de Citroën.

Durante la toma de contacto realizada por los alrededores de Madrid, yendo impulsados con el PureTech 130 CV con cambio manual, notamos cómo este trabajo para con el confort ha dado sus frutos. Si bien no es tan efectiva como una amortiguación neumática, el confort de rodadura es uno de los más altos que recordamos en este segmento. De esta forma, Citroën consigue lo que pretende, tener un modelo dedicado en gran parte a devorar kilómetros. Como vaya por carretera secundaria o en circulación algo más dinámica nos lo tendremos que guardar para la prueba en profundidad.

Disponible en tres acabados, Live, Feel y Shine, a los que se suma una edición especial y limitada denominada Cool&Comfort (solo para los motores de 110 y 100 CV) con un mayor número de elementos de equipamiento, el nuevo Citroën C4 Cactus ya está disponible en la red comercial de la marca por un precio que parte de los 14.900 € para los gasolina y de los 16.800 € para los diésel.

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