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La transformación está hecho en su pequeño taller de Oporto.Yamaha Dissident CS-06, el expreso portugués

Los chicos de it roCkS!bikes nos presentan un kit para transformar la Yamaha XJR1300 en un autentico y elegante café racer del siglo XXI.

Los chicos de it roCkS!bikes nos presentan un kit para transformar la Yamaha XJR1300 en un autentico y elegante café racer del siglo XXI. Como celebración del 20 aniversario de la XJR y aprovechando el Yard Built, Osvaldo Coutinho y Alexandre Santos han creado, en su pequeño taller de Oporto, una de las transformaciones más exquisitas realizadas sobre esta moto japonesa.

A mediados de los noventa Yamaha decidió diversificar su oferta de motos naked incluyendo en su catálogo la XJR1200, una moto de aspecto clásico, con un chasis doble cuna, que acogía un motor potente, pero civilizado, arropado de una parte ciclo que permitía un uso polivalente y divertido, tanto solo como acompañado. Un modelo que fue evolucionado con los tiempos, adoptando sucesivas mejoras que incluyeron un aumento de su cilindrada de 1.188 a 1.251cc, un proceso que culminó veinte años después en la actual XJR 1300.

Para la creación de la Dissident CS-06, en it roCks!bikes se ha optado por hacer una transformación 100% reversible de la XJR1300, donde no se ha realizado ningún corte o transformación drástica en su chasis, manteniendo además el propulsor sin apenas cambios. Esta no es la primera vez que estos dos ingenieros de obras públicas del Ayuntamiento de Oporto aprovechan su tiempo libre para trabajar sobre una XJR. Las “Stealth” y “Sunburn” fueron sus anteriores aportaciones, unas motos limpias y elegantes, que enamoraron en su momento a Shun Miyazawa (Responsable de producto de Yamaha Motor Europe) lo que sin duda ha pesado a la hora de volver a invitarles a crear un nuevo modelo para el Yard Built, el espacio creativo ideado por la marca de los diapasones para que los propietarios de Yamaha vean, a través de las transformaciones realizadas por los mejores talleres del mundo, lo que se puede hacer con sus motos.

Volviendo a la Dissident, la aportación más importante de esta transformación es sin duda su carrocería, su elemento principal es el conjunto depósito/colín, se trata de un monocasco creado a mano en metal sobre el que se han incluido detalles como el tapón de gasolina Monza; los intermitentes, integrados en el colín; su artesanal asiento monoplaza, fabricado en piel de primera calidad; y el escueto soporte de matrícula, que incluye el piloto trasero LED. También es destacable el trabajo realizado en los guardabarros, de marcado aspecto retro; y como no, en su impresionante “cupolino” al estilo de las deportivas de los años setenta, década que ha inspirado la decoración de la moto, en negro, dorado y blanco, una interpretación de la que llevaban las Yamaha de Jarno Saarinen y Kenny Roberts en los circuitos americanos.

Acompañando el trabajo realizado en la carrocería se han instalado varias piezas de Motogadget, como son los puños de aluminio; los intermitentes delanteros, modelo M-Blaze, que van montados en el extremo de los semi-manillares; y la compacta instrumentación digital Motoscope, que necesitó de un soporte específico fabricado en aluminio mediante CNC.

Su motor, un robusto cuatro cilindros en línea DOHC con refrigeración por aire, que entrega 98 caballos de potencia y un par/motor de 85 Nm, se ha mantenido prácticamente intacto, solo se han sustituido un par de tapas metálicas por otras transparentes, que dejan ver parte de la mecánica; se ha montado un radiador de aceite de alto rendimiento, que mejora su refrigeración; y se han instalado dos escapes artesanales con salida 4 en 2, uno por cada lado, que aligeran el aspecto general de la moto.

Como buen café racer, se ha revisado la parte ciclo para mejorar las cualidades dinámicas del conjunto. Se ha instalado una horquilla invertida, totalmente regulable, proveniente de una Yamaha R1, para lo que se ha tenido que realizar un importante trabajo de adaptación en las tijas. Las llantas de origen han sido sustituidas por unas espectaculares Kineo de 17 pulgadas de radios, que permiten la instalación de neumáticos sin cámara, en este caso unos Pirelli Angel GT. Los frenos son de ISR, incluyen dos discos delanteros de 340mm, para pinzas radiales de 6 pistones, y un disco de 267mm detrás. Este especialista sueco también provee las bombas radiales de freno y embrague, ambas con los interruptores y los depósitos de líquido incluidos, que van instaladas sobre unos semi-manillares LSL, fabricante también de los reposapiés atrasados, de claro carácter deportivo… Resumiendo, una equipación de primer orden, a la altura de este intenso y aromático expreso portugués ¡Enhorabuena!

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