El Hedonista El original y único desde 2011

“Creo que moriré de poesía”.Nicanor Parra

Menu abrir sidebar

Cromosoma L

Ser un diamante

El cuerpo humano tiene las características del diamante: duro y frágil al tiempo.

Un diamante. Único. Ordenado. Simétrico. Frágil y duro al mismo tiempo. Quizá parezca paradójico pero lo cierto es que no son propiedades siquiera similares. Este codiciado mineral es el más duro de los que existen, esto es, opone la mayor resistencia a ser rayado. A un tiempo, es extremadamente frágil y un minúsculo golpe bastará para fragmentarlo en minúsculos pedazos.

La fragilidad y la resistencia no son propiedades que se den solo en el terreno inerte. Sucede algo similar en nuestro mundo, el de la vida. Más allá de la física, estas características representan en nosotros el afán de vivir y la delicadeza del ser humano. Veamos algunos ejemplos y concluya conmigo al término de algunos párrafos que cabe entusiasmarse con nuestra naturaleza.

Las enfermedades neurodegenerativas son aquellas que afectan a la correcta estructura y
función del cerebro. Existen múltiples variedades en función de la región que amenazan y del cuadro clínico que presentan. El parkinson es una de las más frecuentes y su principal factor de riesgo es la edad. Quienes la padecen sufren fundamentalmente -si bien también afecta a otras regiones- la degeneración de la sustancia nigra de los ganglios basales. Aquí residen las neuronas dopaminérgicas, aquellas que producen su sinapsis -su conexión, su manera de comunicación- gracias al neurotransmisor dopamina.

Pudiéramos pensar que un simple fallo en la transmisión de esta dopamina provoca la
enfermedad. Error. Nuestro cerebro es nuestro Blas de Lezo particular, la Numancia misma, la resistencia hecha órgano. Hace falta que se pierda el 70%, ¡el 70%!, de toda la dopamina que estimula a las neuronas y que degenere más del 50% de toda nuestra sustancia nigra para que se manifieste la enfermedad. Tan solo con un 30% de dopamina en las sinapsis, el cerebro es capaz de ingeniárselas para que no manifestemos ningún síntoma. Es por ello que el factor determinante es la edad: hace falta mucho tiempo para que se produzca tal degeneración.

Al tiempo que no faltan ejemplos de resistencia, tampoco escasean los que ilustran nuestra fragilidad. La hemoglobina es esa proteína fundamental que transporta el oxígeno por la sangre. El gen que codifica para una de sus partes puede sufrir mutaciones lo que implicará una estructura defectuosa. Tanto es así que en la proteína completa (formada por ¡860 aminoácidos!) la variación de únicamente el sexto aminoácido -un glutámico en lugar de una valina- provoca una clase muy severa -mortal, incluso- de anemia. Un pequeño golpe, una minúscula mutación, acaba con la proteína.

Frágiles y resistentes. Unos átomos mal escogidos descubren nuestras debilidades al tiempo que nuestros órganos se cuadran cual legión para enfrentar cualquier enfermedad. Nadie dijo que ser humano fuera fácil.

Cromosoma L

Todo esto
y mucho más
en Cromosoma L
+