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El hedonista elige

Miembro de la alianza Oneworld, Cathay Pacific vuela desde Hong Kong a 200 destinos de los cinco continentes.Cathay Pacific. La ruta hacia Hong Kong

Cómo un vuelo de casi trece horas se nos antoja corto en la cabina Business de Cathay Pacific.

Confirmado: debo acudir a una conferencia internacional en Chengdu, China. De entrada, consulto googlemaps porque el nombre de la ciudad no me dice nada. Ah, ya veo, se trata de la capital de la provincia de Sichuan. Sichuan me suena de haber leído la obra de Bertolt Brecht, “Der gute Mensch von Sezuan”, ambientada en China. También tengo entendido que la cocina de Sichuan es una de las más sabrosas del país, y eso ya es decir mucho. Y sé que la provincia es el hogar de los pandas, esos ositos blancos enternecedores, como de peluche, con su gracioso antifaz, sus orejitas redondeadas y su nariz de color negro. Mis conocimientos no dan para mucho más, pero por algo se empieza.

Mis anfitriones chinos, organizadores de la conferencia, me dan carta blanca para elegir el itinerario de mi vuelo. Se agradece el detalle de no imponerme una de sus compañías aéreas semi-estatales. Además, como es usual en este tipo de vuelos largos intercontinentales, me ofrecen gentilmente volar en clase ejecutiva. Lo agradezco doblemente. Y ya sé con quién quiero volar: con Cathay Pacific.

Porque en cuanto he oído “Chengdu, China”, se me ha encendido una lucecita: ¡qué ganas de volver a visitar Hong Kong! La excusa de la conferencia (dedicada al turismo) es perfecta para hacer un stop-over y darme un garbeo por la ex-colonia británica.

Estoy de suerte: la compañía Cathay Pacific cubre la ruta directa entre Madrid y Hong Kong. Y desde Hong Kong, su filial Cathay Dragon me llevará después a Chengdu en dos horas y media.

Para quien se traslada constantemente de una punta a otra del globo por motivos de trabajo, el destino es importante, sí, pero el cómo viajamos y con quién viajamos es determinante. Lo digo por experiencia: un vuelo intercontinental puede ser una tortura interminable o una vivencia deliciosa que no desearemos que acabe nunca.

Una vez tomada la decisión de volar hasta Chengdu con Cathay Pacific, la perspectiva del vuelo de doce horas largas desde Madrid hasta Hong Kong en clase Business me resulta estimulante. ¡Doce, trece horas para mí solita! Y dejarme llevar, desconectar, que me cuiden…

Mi prioridad es aterrizar en Hong Kong fresca como una lechuga, lista para disfrutar a tope de las 48 horas que me he concedido antes de volar a mi destino final, Chengdu. Así que cuando embarco en el vuelo de Cathay Pacific en el satélite de la T4 de Madrid Barajas, ya estoy en modo “horario de Hong Kong”. Mi vuelo aterrizará a las 7 de la mañana del día siguiente, de modo que aprovecharé el vuelo para dormir.

En cuanto entro en el avión confirmo que no podía haber elegido mejor: hasta en clase business hay clases. Y la clase ejecutiva de Cathay Pacific, y también lo digo por experiencia, es una de las mejores del mundo.

La configuración de la cabina Business de Cathay Pacific en mi Boeing 777-300ER es 1-2-1. Es decir, mi asiento favorito de ventanilla es a la vez asiento de pasillo. ¡No tengo vecino! Los asientos están configurados de tal manera que cada uno forma un espacio amplio, individual, muy privado y relajante donde ni siquiera tengo contacto visual con el pasajero más cercano. Dirán que son manías, pero ¡menuda diferencia! Si el vecino tiene la lamparilla encendida toda la noche, no lo noto. Si se dedica a ver un capítulo tras otro de su serie favorita, no me entero. Y desde mi asiento de ventanilla tengo acceso directo al pasillo. Me siento libre, a mis anchas.

Cuando estoy lista para irme a dormir, transformo mi asiento, en un solo clic, en una verdadera cama totalmente plana de 208 centímetros de longitud, la más larga del mercado. ¿Alguien ofrece más? Lo dicho, a dormir. ¡Qué a gusto estoy, arrebujadita en mi edredón suave!

Me despierto como nueva. El vuelo se me ha hecho corto. Lo único que lamento es haber facturado una maleta grande que tendré que recoger en la cinta de equipajes a mi llegada. De no ser así, habría pasado por el lounge VIP Premium The Arrival a darme una ducha antes de tomar un taxi hasta mi hotel. Pero la tentación de las compras en China es demasiado grande como para volar únicamente con equipaje de mano y calculo que mi maleta facturada regresará llena a mi vuelta (como efectivamente así ha sido).

Dos días después, tras 48 horas intensas y estimulantes en Hong Kong, regreso al aeropuerto para tomar mi vuelo de Cathay Dragon hacia mi destino final: Chengdu. Esta vez no me salto por nada del mundo la experiencia del lounge The Pier de Cathay Pacific. ¿Cómo explicarlo…? Podría pasar horas en este espacio. Es lo más parecido a hacer un paréntesis en la vida, es como entrar en un limbo armonioso donde la realidad y los problemas cotidianos, las preocupaciones y el estrés se quedan fuera.

El lounge es un espacio de serenidad y exquisitez. Todo: desde la decoración suave y el silencio, la luz natural, los muebles hechos a mano, los delicados cuencos de cerámica, las mesas de madera maciza ensambladas mediante un machihembrado artesanal “cola de milano”, la maravillosa “casa de té” donde el diminuto reloj de arena nos señala pacientemente el momento perfecto para llevarnos nuestro té a los labios, los sofás tapizados en lana natural, el Noodle Bar, mi espacio gastro favorito con deliciosos dim sum, el bollito char siu, los dumplings chinos recién hechos al vapor en sus recipientes de bambú, la sopa de wonton de gambas…, la colección de arte y fotografía junto a preciosas lámparas de listones de madera curvados, el carrito del café…, el servicio impecable, la limpieza inmaculada, los maravillosos productos de Aesop en el baño…, todo, todo, es perfecto. Sí, uno querría vivir permanentemente en este limbo pasajero, dejándose mimar.

Toca embarcar. Aún me quedan dos horas y media de vuelo antes de que Cathay Pacific, la aerolínea declarada más segura en 2016 por segundo año consecutivo, me deposite suavemente en el suelo y me devuelva a la realidad.

Y me digo a mí misma: Excellent choice!

Sobre Cathay Pacific y su clase Business

Cathay Pacific Airways es una aerolínea con sede en Hong Kong que ofrece un servicio regular para pasajeros y cargo a cerca de 200 destinos en Asia, Norteamérica, Australia, Europa y África, con una flota de más de 140 aviones de fuselaje ancho. La compañía es miembro fundador de la alianza global Oneworld.

La flota de aviones de Cathay Pacific en España está compuesta por un Boeing 777-300ER, que opera cuatro vuelos directos entre Madrid y Hong Kong (la quinta frecuencia se sumará el 3 de noviembre) y cuenta con 40 asientos en clase Business, 21 en Premium Economy y 268 en Economy. Además, la nueva ruta estacional de verano entre Barcelona y Hong Kong está operada por un Airbus A350-900 con servicios de ida y vuelta cuatro veces por semana hasta el 27 de octubre y con capacidad para 38 pasajeros en Business, 28 en Premium Economy y 214 en Economy.

Los galardonados asientos en clase Business están diseñados para mejorar la experiencia a bordo. Ofrecen compartimentos privados, mesas extensibles, toma eléctrica e iluminación ajustable para trabajar con comodidad y sin interrupciones. Todos los asientos tienen acceso independiente al pasillo.

La clase Business de Cathay Pacific ofrece una experiencia de viaje superior, más cómoda y productiva, con mostradores de check-in exclusivos y embarque y desembarque prioritarios. El pasajero de Business tiene derecho a franquicia mayor de equipaje, pudiendo facturar hasta 40 kilos. También puede llevar un bulto de mano a bordo del avión de 10 kilos de peso.

Los menús que ofrece a bordo la clase Business de Cathay Pacific cuentan con excelentes platos elaborados por prestigiosos chefs con los mejores ingredientes de temporada y una amplia variedad de platos de todo el mundo, acompañados de una cuidada selección de vinos.

En su cabina Business, Cathay Pacific ofrece un amplio servicio de entretenimiento a través de StudioCX®, que a través de una pantalla táctil de 15 pulgadas ofrece una selección de más de 100 películas, 500 programas de televisión, 70 videojuegos, 888 títulos de música y 22 canales de radio diferentes que son actualizados con frecuencia.

El asiento dispone de un conector multipuerto individual que permite al pasajero disfrutar del contenido de sus dispositivos móviles en su pantalla de televisión personal y a su vez cargar la batería de los terminales.

Los pasajeros que vuelan en esta categoría reciben un kit personal de aseo con productos de la marca Jurlique para el cuidado de la piel, un antifaz especial para dormir y artículos de aseo.

En tierra, la clase Business ofrece al pasajero acceso a las salas VIP Premium de Cathay Pacific en todo el mundo. Todas las salas VIP de Cathay Pacific están diseñadas pensando en el confort del pasajero. Así, las áreas cuentan con zonas de restauración con profesionales que atienden las necesidades de los viajeros, lugares exclusivos de trabajo con conexión a internet de alta velocidad para aquellos que quieran trabajar durante las horas de espera e incluso acceso a una zona de duchas con todas las comodidades y equipadas con productos de baño de alta calidad y toallas suaves para poder refrescarse antes del vuelo, en un espacio tranquilo, íntimo y relajante.

The Pier, la exclusiva Sala VIP de Cathay Pacific en el aeropuerto de Hong Kong recientemente renovada, está inspirada en las influyentes experiencias que se pueden vivir en Hong Kong, un lugar donde disfrutar los sabores de la ciudad y en un ambiente tan cómodo como el propio hogar del pasajero.

Información y reservas en la web de Cathay Pacific.

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