El Hedonista El original y único desde 2011

“Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo.”. Julio Cortázar

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El hedonista elige

Es DJ residente de Beso Beach, el mejor restaurante beach club de FormenteraJordi Ruz, DJ

Empresario y experto en marketing, nos descubre un sector que mueve miles de millones de dólares.

La industria del ocio nocturno mueve miles de millones de dólares. Un buen pellizco se lo llevan los grandes templos de la música como Space, Ushuaïa, Amnesia y Pachá en Ibiza, Hakkasan y Markee en Las Vegas o el Ministry of Sound de Londres. Un dato: en Hakkasan se ha vendido el servicio de botella de champagne más caro de la historia por la obscena cifra de 620.000$. Las discotecas nocturnas se metamorfosean en beach and pool parties, open air clubs y raves, macrofiestas donde se baila música electrónica non stop. En torno a la fiesta ha surgido un personaje de nuevo cuño: el DJ, una auténtica celebrity. Ese señor que hace cuarenta años pasaba desapercibido pinchando discos en una garita, al fondo del local, ha mutado en David Guetta, en Calvin Harris, en la inefable Paris Hilton. Elevados a la categoría de sumos sacerdotes, ofician desde su altar en el centro del escenario. El público les idolatra y sigue ciegamente sus consignas. Calvin Harris, ex de Taylor Swift, es hoy por hoy el DJ más cotizado. Puede llegar a facturar por contrato más que Messi y Cristiano Ronaldo juntos. En torno a estos nuevos ídolos de masas trabajan miles de personas y sectores: arquitectos y diseñadores, proveedores de food&beverage, merchandising, luz y sonido, efectos especiales, marketing y relaciones públicas, creativos… El sector del lujo no se pierde una fiesta.

En las antípodas de tanto bling bling está nuestro beach club favorito: Beso Beach. En una de nuestras islas favoritas: Formentera. Relajado, de ambiente neo-hippy, a orillas de las aguas turquesas más deslumbrantes del planeta, rodeado de gente guapísima y agradable, con “la música electrónica que gusta hasta a los que nos les va la música electrónica”, Beso Beach es la reencarnación del verano más feliz de nuestra vida. Y Jordi Ruz, DJ residente de Beso, la persona idónea para acercarnos a una nueva estirpe de empresario de la música que se rifan los mejores clubs y los eventos privados más exclusivos.

Es temporada baja en Formentera y Jordi está en casa, en Barcelona, a punto de salir para Austria y recién llegado de un viaje de trabajo a la India: hasta allí se fue a poner música en una fiesta de cumpleaños a lo grande. En la lista de regalos para la homenajeada, todo, pero t-o-d-o, lo que más gustó a la chica a lo largo del ultimo año. Por la fiesta desfilaron desde una pastelera londinense hasta un barman experto en cocktails de un hotelazo sudafricano…, pasando por Jordi Ruz, encargado de poner la música para el evento. La familia había estado en Beso el verano anterior y les había encantado.

Jordi Ruz (Barcelona, 1985) es una rara avis en este mundillo. Es un hombre formado, educadísimo, prudente en sus observaciones, simpático y accesible. Con una doble licenciatura –ADE y publicidad-, trabajó en una agencia publicitaria en Estados Unidos y a los 26 años creó su propia empresa en Barcelona –un restaurante con discoteca y 40 empleados en nómina. Trabajó duro, aprendió mucho y también se estresó bastante. Así que un día decidió rentabilizar sus conocimientos musicales y su gigantesca inversión en CD’s y se lanzó a producir su propia música. Menciona a su padre con frecuencia a lo largo de la entrevista: sus vinilos le inspiraron desde chico. La música de Jordi Ruz bebe de los 70, los 80 y los 90. Ahí conectamos. “En Beso, siempre te vas a encontrar con esa canción que igual no escuchabas desde hace veinte años.

Y de empresario estresado a vivir y trabajar en una de las islas más tranquilas del Mediterráneo…
Eran cuarenta sueldos cada mes, pagas dobles, altibajos… ¡más bajos que altis!… Un verano, hace cuatro años, pinchando en un beach club al norte de Barcelona, los socios de Beso Beach me ficharon. De la misma tomé la decisión: dejé mi negocio y me fui a vivir a Formentera cinco meses, lo que dura la temporada. Fue un cambio total. Imagínate: de pronto me encuentro en la isla, haciendo lo que me gusta, que es poner música…., y con un horario de tres de la tarde hasta la puesta de sol. Beso me dio la oportunidad de rentabilizar mis conocimientos y a partir de ahí el crecimiento ha sido exponencial”.

Y lo que empezó como un juego se convierte en una profesión seria…
“Ahora estoy al principio del boom: pongo música en USA, en Mexico, en Tailandia, por Europa, acabo de volver de India, y he estado en Tokyo por otro tema también relacionado con la música. Mis clientes son gente de alto poder adquisitivo, de cualquier lugar planeta, que van a Ibiza y a Formentera, conocen Beso y les gusta. Y me contratan para algún evento privado o de empresa. Ahora voy a profesionalizar todo esto, quiero crear una especie de “bufete” de DJs. Con partners profesionales, proveedores estables de música y espectáculo…”

Jordi Ruz no da la imagen del típico DJ histriónico, fiestero, un punto escandaloso.
“Yo soy un empresario que me dedico a hacer música. No es que sea DJ porque me vaya la fiesta. Me gusta la música y tengo la suerte de estar en un entorno donde se valora lo que hago. Intento vender calidad personal, buen trato con el cliente”.

Su música la definió alguien como “buenrrollera”.
“Hago desde chillout hasta música con reminiscencias de los 70, 80 y 90 y versiones de disco y funk que funcionan muy bien en Beso y en eventos privados, donde el target es gente de cuarenta para arriba. Es música que me ha gustado siempre, de la época de mis padres. Claro, yo la llevo a mi terreno. Puedo hacer versiones de rock – Guns N’ Roses, los Rolling-, mezcladas con los Bee Gees o George Benson. En mi web tengo colgadas las sesiones”.

Un trabajo, el de DJ, que tiene un fuerte componente psicológico…
“La música es un estado de ánimo. Hago sesiones melódicas y vocales que te transportan a Formentera, que es donde ha surgido esta música. Creo una conexión sentimental. La gente que me conoce, de pronto me llama para que pinche en su cumpleaños, en su boda, en un evento de su empresa. En el directo, según qué canción, en qué momento la pones, ante qué tipo de gente…, el efecto varía. Hace poco pinché en Kapital, en Madrid, ante dos mil personas. Un público distinto al de Beso, más joven. Y tienes que conectar igualmente. Yo me adapto dentro de mis gustos, de mi abanico musical. Pero está claro que igual que no hablas de la misma manera a una niña de seis años que a un adulto de sesenta, tampoco les pones la misma música”.

La vinculación con Beso es clave.
“Beso te convierte en parte de la familia, saben crear equipo, buscan no solo un buen profesional, sino a la persona. Verás que en Beso trabajan chicos super guapos que podrían ser modelos, y en fin…, eso también forma parte del negocio…, pero es que además de guapos son buena gente, cercanos. Porque la gente que va a Beso no solo va a comer bien, o a escuchar buena música, es que va a ver a Angie, a Rafa, a Miguel (los socios de Beso)… Beso es un aliado super potente, ellos crecen y yo crezco con ellos. Luego yo tengo mi parte de eventos privados, pero esa actividad está ligada al éxito de Beso. La gente nos asocia. En Beso pueden ocurrir cosas increíbles. Hace algún tiempo estaba pinchando y de pronto Seal se puso a cantar conmigo. También tuve la suerte de conocer en persona a Erick Morillo. Estuve en su casa en Los Angeles. Para mí, Morillo es uno de los mejores.”

Cuelgas tu música en tu web, a disposición de todo el mundo…
“Sí, no soy tan exclusivo como para no poner mi música online. Luego alguien, con muy buena fe, me dice que ha puesto mis sesiones en su boda y que fue genial. Bueno, preferiría que me hubiese dado la oportunidad de estar en persona, al fin y al cabo es mi negocio. Pero mi valor añadido es que cada sesión mía en directo es única, intento buscar versiones que no suenan ni en la radio ni en Spotify”.

Algunos DJ son auténticas estrellas del rock, auténticos divos, con exigencias a veces bastante peregrinas…
“Yo marco mi caché para los eventos privados y luego los vuelos y hoteles van a cargo del cliente. Ahí veo cómo se me valora. No me gusta exigir condiciones, pero analizo cómo me tratan. Para trabajar en India un día, por ejemplo, me llevaron en Emirates, me alojaron en un cinco estrellas, llegué con un día de antelación para hacer las pruebas de sonido y me quedé un par de días más. Hasta me organizaron una visita con un chofer para que pudiese ir a conocer el Taj Mahal. No tengo queja”.

¿Y en dónde le gustaría pinchar a Jordi Ruz?
“Gran pregunta…., pues aunque no he estado nunca y por los videos veo que no es mi estilo, creo que en Tomorrowland. Aunque se vende como una fiesta loca, va gente de todas las edades”.

Aparte de Eric Morillo, ¿qué otro DJ estaría en la lista de favoritos de Jordi Ruz?
“Ahora mismo un DJ-productor que me gusta mucho es Claptone. En realidad es un personaje anónimo, muy teatral, que se esconde detrás de esa máscara veneciana dorada con la que actúa, totalmente vestido de negro, con sombrero de copa y guantes. Su música es espectacular, elegante. Y también buenrrollista”.

¿Podemos hablar de números?
“Podemos hablar de números, sí. El DJ que más gana ahora mismo es Calvin Harris (imagen de Armani en la campaña de ropa interior). Factura unos 66 millones de dólares al año sólo con sus eventos. Se dice rápido pero es que es más que Messi y Cristiano Ronaldo juntos. Con los futbolistas es complicado calcular, porque luego están los derechos de imagen, pero por contrato Messi gana “solo” poco más de veinte millones. Los top en Ushuaïa, que es la referencia en Ibiza, pueden cobrar entre 80.000 y 140.000€ por sesión, dependiendo del caché de cada uno. David Guetta, aparte de un porcentaje de las entradas, se lleva entre 110.000 y 120.000€ por pinchar en “F*** me I’m Famous” en Pacha. Paris Hilton, por cada sesión en Amnesia, se dice que cobra unos 250.000€ por sesión. En fin, una chica sin referencias musicales…, se podría hablar largo y tendido…”

¿Y podemos hablar del nivel de ‘colocón’ que lleva la gente en esas fiestas?
“Cuando la gente en Ibiza me cuenta que ha estado en un evento, y que menudo musicón y tal…, yo escucho, investigo…, y llego a la conclusión de que si para besar a una chica te tienes que emborrachar, es que ella no te gusta realmente. Con la música pasa lo mismo. Si te montas un viaje con ese sonido que no es música, que más bien parece el ruido de una fábrica, bum, bum, bum, es que algo no funciona. Bueno, no quiero hablar mal de determinado tipo de música…”

Terminamos. Tu vida me parece un lujazo. Vives casi medio año en Formentera dedicándote a lo que te gusta, poniendo música de tres de la tarde hasta el anochecer. Igual tienes luego un evento privado o te vas a cenar con tus amigos…, viajas por el mundo, conoces gente… ¿Se puede compatibilizar ese tipo de vida, ese trabajo, con una pareja, una vida familiar?
“Yo siempre digo que no sé si podría ser mi novia. Intento ser una persona con los pies en el suelo. Pero cada día viene gente a saludarte, a hacerse fotos contigo, surgen planes, cenas…, es complicado. Pero tengo 32 años y de momento el tema no me preocupa”.

LA AGENDA SECRETA DE JORDI RUZ

– Museo y un pintor/escultor/fotógrafo/artista
Museo Dalí y Dalí.

– Película
Jurassic Park (la primera y la mejor!)

– Libro
Aprendiendo de los mejores de Francisco Alcaide.

– Canción, un disco
Angels de Robbie Williams.

– El plan perfecto
Ver mi serie favorita en pijama en un día frío y lluvioso.

– En tu frigorífico/despensa siempre hay…
Queso y vino tinto.

– El restaurante que no falla
S’Avaradero en Formentera.

– La bebida
Ginger Beer.

– Un cóctel (y con qué ingredientes)
Christmas Cookie (Bourbon, sirope de chocolate, cookie, ginger beer y extracto de naranja).

– Una ciudad
Tokyo.

– Un hotel
Le Marquis en Ibiza.

– Un rincón (secreto) para desconectar
Ladywell House en Falkland, Escocia.

– El viaje pendiente
Nueva Zelanda.

– Un perfume
Bleu de Chanel.

– El cosmético de tratamiento
Crema antiarrugas… por si acaso.

– Una rutina de cuidados
Beber caldo depurativo en ayunas.

– Un truco que nunca falla
Enrollar las camisetas al hacer la maleta, ahorras espacio!

– ¿Cómo defines tu estilo?
Cercano y elegante.

– Última adquisición para tu armario
Una camisa blanca, nunca sobra!

– Un complemento imprescindible
El gorro, con mi mata de pelo hace falta en invierno.

– La marca a la que eres fiel
Nike.

– Último regalo recibido
Un pastel casero hecho con mucho amor.

– Último regalo que has hecho
Unos pendientes traídos de la India.

– ¿Qué locura(s) te permites?
Viajar sin planificar de antemano.

– Un capricho reciente
Viajar a Japón, me encantó!!

– ¿Algo más que desees añadir?
Venid a verme este verano a Beso Beach Formentera, no hay excusa que valga!!

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