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Música

100 años de Billie Holiday, en más de 35 anécdotas

Repasamos la intensa vida de Billie Holiday, en el 100º aniversario de su nacimiento, a través de las anécdotas más desconocidas de la artista.

El 7 de abril de 1915, en Philadelphia, nacía hace un siglo una de las grandes voces del mundo, Billie Holiday, aunque por esas fechas se hiciera llamar Eleanora Fagan. Creció en Baltimore, Maryland, y su vida fue como una de esas novelas de Dickens, donde las desgracias se acumulan y la protagonista no levanta cabeza, aunque la suya siempre fue muy erguida. Luchadora sin tregua, su increíble intuición al cantar, su sensibilidad, la manera en la que conseguía transformar cada tema como si hubiese sido escrito solo para ella, la encumbraron al Olimpo de los dioses, de donde nadie ha podido bajarla nunca más.

Repasamos la vida de la única mujer comparable con Louis Armstrong y Frank Sinatra, a través de sus anécdotas menos conocidas. Un animal escénico con un alma para la música, al que nunca le siguió la fortuna.

SU NIÑEZ Y JUVENTUD
1- Revelador es cómo la propia Billie comenzaba su biografía: “Mamá y papá eran un par de críos cuando se casaron. Él tenía 18 años; ella, 16, y yo, tres”. Algunos expertos aseguran que no es del todo cierto que sus padres pasaran por el altar.
2- Su bisabuela murió mientras dormía junto a Billie. La tenía agarrada por el cuello y fue necesario romperle el brazo para deshacer el abrazo mortal.
3- Luchadora sí, pero también tenía un carácter con tendencia al pesimismo, razón no le faltaría, aquí un ejemplo: “Papá siempre quiso tocar la trompeta. Pero tuvo la mala suerte de que, cuando fue al Ejército, fue uno de los que respiraron gases tóxicos. Sospecho que si hubiera tocado el piano le habrían dado en las manos”.
4- Cuando su madre y ella se trasladaron a Nueva York, a finales de los años 20, alquilaron una habitación en Harlem, a la señorita Florence Williams, según la propia Billie, su progenitora no supo en su momento que se trataba de una madame, la cual le ofreció un trabajo de prostituta que cogió inmediatamante, a los 14 años: “Tuve la oportunidad de convertirme en una fulana de 20 dólares el polvo y acepté”.  Lo que le supuso pasar cuatro meses por la cárcel en Welfare Island.
5- Otro lamentable episodio de su vida fue la violación que sufrió de niña: “Una puta puede echarse 1.500 polvos al día, pero no le gusta que nadie la viole. Es lo peor que puede ocurrirle a una mujer. Y a mí me estaba ocurriendo a los 10 años”. Esta violencia le supuso el internamiento en una institución católica, en la que debía permanecer hasta los 21 años, pero salió dos años después. Dick, el hombre que intentó forzarla, fue condenado a cinco años. Su madre logró sacarla de allí con grandes esfuerzos y ayuda de blancos ricos para los que trabajaba.
6- Cambiaba una buena limpieza de las habitaciones por un rato de deleite escuchando a Louise Armstrong y Bessie Smith en la victrola de Alice Dean, quien regentaba un burdel. Del primero siempre le fascinó su capacidad de improvisación y de la segunda su gran voz, aunque ella a lo largo de su vida solo admitiera estas dos influencias musicales directas en sus años más jóvenes, Ethel Waters (gran estrella negra del vaudeville y de Broadway) también fue un muy un claro referente para la joven cantante. Sin embargo nunca lo admitió debido a la malísima relación que había entre ellas, después de que Billie cantara uno de los temas de Waters en frente de la mismísima diva, a la cual no le gustaba en demasía que versionearan su repertorio.
7- Si alguna vez se le adjudicó un alma gemela musical fue el saxo tenor Lester Young.
8- Fue precisamente Lester Young quien le adjudicó el sobrenombre de Lady Day, en los círculos jazzísticos. En recompensa, Billie le otorgó el suyo ‘Pres’, de President.
9- Su primer dinero ganado como cantante fueron 2 dólares, cantando Trav’lin All Alone y Body and Soul, en Log Cabin, night club de Jerry Preston, al que la cantante acudió como bailarina y tras demostrar que lo suyo no era contonearse, el pianista le animó a probar a cantar, el resultado fueron varias bocas abiertas y un trabajo 6 noches a la semana.

SU RELACIÓN CON LOS HOMBRES
10- Los hombres fueron, sin duda su mayor perdición, así lo aseguraba un amigo suyo pianista: “Ella se cruzó todo el zoo hasta que se dio de bruces con el leopardo”. Fue precisamente con los peores con los que siempre se quedaba. Su éxito con los hombres fue legendario, no se le resistía ni uno.
11- Los tres hombres que marcarían su vida, aunque hubo muchos, fueron el trompetista Jimmy Monroe con quien se casó el 25 de agosto de 1941. Mientras aún estaba casada con Monroe, tuvo una relación con el trompetista Joe Guy. Finalmente, se divorció de Monroe en 1947 mientras también se separaba de Guy. El 28 de marzo de 1952, Billie se casó con Louis Mckay, quizá el peor de todos.
12- Según tan solo una de sus biografías, un aborto practicado en su adolescencia le impidió poder tener hijos.
13- Según Arthur Herzog Jr, Billie escribió la canción Don’t Explain, después de que su marido Jimmy Monroe llegara casa una noche con marca de pintalabios en su cuello. “Mentirme fue mucho pero que lo que hubiera hecho con ninguna puta. Le eché de mi lado diciéndole: date un baño y no me expliques”. Lanzada en 1945, la canción fue uno de los temas que más fama alcanzó.
14- Fue precisamente con su primer marido, Jimmy Monroe, con el que comenzaría a drogarse, el hermano de este, Clark, tenía un garito Monroe’s Uptown House donde se pasaba de todo, así es como lo narraba Holiday en uno de sus libros: “Pasé el resto de los años de guerra en la la calle 52. Tenía vestidos blancos, zapatos a juego y cada noche me traían gardenias también blancas y caballo”.
15- Holiday declaró abiertamente su bisexualidad y se dieron rumores de su aventura con la actriz Tallulah Bankhead. Bankhead desmintió los rumores.
17- Otro novio curioso fue  John Levy, que ejerció de manager suyo. Él intentó realizar el proyecto Lady Day’s Orchestra, que fue todo un despropósito. Primero, porque todo lo que sabía de negocios había sido como proxeneta, después estaba en el ajo Dewey Shewey, un ladrón de poca monta que quería conseguir que Levy terminara en la cárcel. Tercero, las monumentales broncas que tenían Levy y Holiday, hicieron que ésta le rompiera una botella de Coca Cola en la cabeza y él la acuchillara, lo que significó el fin de la gira sin que nadie se llevara un dólar al bolsillo.
18- Sin duda el peor de todos fue Louis McKay, sus palabras, grabadas en 1958 sin que él lo supiera dejan claro el fondo de este tipejo, cuyas palizas dejaban baldada a la artista: “No voy a permitir que nadie me tome el pelo, con lo bien que me he portado con ella… si tengo una puta, tendré que cogerla el dinero, sino para qué me sirve tener una”. Cuando Sidney Furie realizó la película de Lady Sings The Blues, este personaje se suavizó hasta convertirlo en caramelo, el propio McKay estuvo como asesor de la película.
19- En 1959, no mucho antes de que muriera Billie, un joven casi adolescente, Frankie Freedon se mudó a su apartamento con ella, le cocinaba, la peinaba y la llevó al hospital cuando ya estuvo muy grave. Nadie supo nunca más de este muchacho, que hizo de los últimos días de la gran dama del jazz un remanso de paz.

SU RELACIÓN CON LOS PERROS
20- Sus animales fueron en realidad sus únicos amigos, al menos en los únicos en los que pudo confiar. Tuvo un caniche al que adoró y enterró con su mejor abrigo de piel de visón.
21- A su querido Chihuahua lo alimentaba como un bebé, con su biberón y todo en su apartamento de New York.
22- Pero el que siempre estuvo a su lado, acompañando a Lady Day a todos sus conciertos en los clubs de Harlem, fue su boxer Mister, un privilegiado can que podría entrar allí donde otros perros lo tenían prohibido.

SU RELACIÓN CON EL RACISMO
23- “Puedes ir vestida de raso, con gardenias en los cabellos, y no ver una caña de azúcar en kilómetros a la redonda y aun así seguir trabajando en una plantación”. Nunca olvidaba ni le dejaban olvidar a la raza a la que pertenecía.
24- “Entré en la banda de Count Basie para ganar algo de dinero y ver mundo. Durante casi dos años no vi prácticamente nada, salvo el interior de un autobús Blue Goose, y nunca logré enviar un céntimo a casa”. En una de sus giras con Basie le sucedió una de sus anécdotas más ridículas. Cuando estaba dispuesta a cantar con la banda, el dueño del local consideró que Billie se veía más clara que el resto de sus acompañantes negros . Y para evitar jaleos entre el público, porque si las luces no la enfocaban con acierto podían llegar a confundirla con una mujer blanca, tuvo que salir al escenario untada de grasa. Esto sucedía en Detroit. Billie, al respecto, comentó: “Tal como dicen, en el mundo del espectáculo no hay nada como el musical. Tenías que sonreír para no vomitar”.
25- “Que no me hablen de las pioneras que recorrieron los caminos en esos carromatos enfundados, entre montañas plagadas de pieles rojas. Yo soy la chica que fue al Oeste en 1937 con 16 tíos blancos. Artie Shaw y su Rolls-Royce. .., y las montañas estaban plagadas de blancos chalados”.
26- Si hubo una canción que marcó en la carrera de Billie Holiday es sin duda Strange Fruit, un tema en contra del racismo, de manera bastante explícita a la vez que poética y que la cantante siempre dejaba para el final porque decía que no podía ir nada más después de esa desgarradora letra. Salvo en una excepción en Los Ángeles que abrió con ella.
27- Precisamente solo en una ocasión se negó a cantarla, y fue porque una (en palabras de la propia Holiday) “zorra” la definió como “esa canción tan sexy de cuerpos desnudos balanceándose en los árboles”. Curiosamente una reportera del Pittsburgh Courier, Evelyn Cunningham, defendería tan desacertado comentario “cuando escuchabas el tema en el club no sonaba como algo triste, sino lleno de sexualidad”.

SU RELACIÓN CON LAS DROGAS
28- Los últimos doce años de su carrera tuvo prohibido tocar en clubs nocturnos debido a sus antecedentes con las drogas.
29- Muchos atribuyen a una noche de 1939, cuando Billie cantó por primera vez el incendiario tema de Strange Fruit, con sus problemas legales con las drogas, era una mujer negra, ante una audiencia mixta llorando por unos asesinatos racistas en Estados Unidos. Al día siguiente recibió su primera notificación del Federal Bureau of Narcotics.
30- Cuando Billie cantaba Lover Man, where can you be?, no lloraba a ningún hombre, sino a la heroína, cuando supo que sus colegas del mundo del jazz compartían con ella su adicción quiso que lo dejaran, que no la imitaran en esa faceta.
31- El nombre del agente del FBI dedicado a seguir los movimientos de Billie, se llamó Jimmy Fletcher, de los pocos hombres de color que trabajaban en el departamento. Se conocieron en el apartamento del cuñado de la cantante, consumiendo cocaína y bebiendo como si no hubiera un mañana y posteriormente en otros garitos que frecuentaban. Según el agente “el otro gran talento, después de cantar, era el de decir tacos, si te llamaba cabrón tenías que tomártelo como un gran cumplido”. Se hicieron amigos y él, como todos, se enamoró de ella.
32- La segunda vez que Billie fue detenida y llevada a juicio, la cantante llegó pálida y extenuada: “Lo llamaron Estados Unidos de América Vs Billie Holiday, y así es como realmente lo sentí”. Delante del juez, Billie pidió ser enviada a un hospital para poder rehabilitarse. Es curioso comprobar la mano tan dura que tuvieron con ella, y lo blandos que fueron con otras drogadictas conocidas de la época como Judy Garland, que eran blancas.
33- Finalmente fue sentenciada a un año en West Virginia. Durante el cumplimiento de su condena no emitió ni una nota. Años después, según ella misma cuenta, buscó a Jimmy Fletcher para enviarle una copia de su autobiografía con la siguiente dedicatoria: “La mayoría de los agentes federales son buena gente. Tienen un trabajo sucio que deben hacer, para eso están. Algunos, los mejores a veces se odian a sí mismos por lo que han tenido que hacer. Quizá ellos hubieran sido más condescendientes conmigo siendo más canallas, pero entonces no hubiera confiado lo suficiente para creerme lo que me decían”. Ella tenía razón y el agente federal nunca se perdonó lo que tuvo que hacer: “Billie pagó su deuda con la sociedad, pero la sociedad nunca pagó su deuda con ella”.
34- Diez días después de salir de prisión dio un concierto en el Carnegie Hall.

EL FINAL DE SUS DÍAS
35- La última aparición pública en un concierto fue en el Phoenix Theatre en Nueva York, el 25 de mayo de 1959. Moriría el 17 de julio de ese mismo año, en el Metropolitan Hospital en Nueva York. En el momento de su muerte, desde el día 12, estaba bajo arresto domiciliario en el propio hospital por posesión ilegal de drogas. La causa de su muerte fue un fallo cardiaco, acompañado de un colapso en los pulmones y de una cirrosis crítica.
36- Murió con tan solo 0.70 $ en el banco y 750 $ en efectivo. Billie Holiday fue enterrada en el cementerio Saint Raymond en el Bronx de Nueva York.
37- Su gran sueño: “Toda mi vida he deseado tener mi propio club. Un local pequeño en el que pueda entrar y me estén esperando mi piano, la batería y una guitarra rítmica. Me gustaría que estuviese abarrotado con sólo 125 personas… Así de íntimo lo quiero”.
38- Repasa toda su excelente discografía pinchando aquí.

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