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“Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces, sí”. Oscar Wilde

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Vive en la India donde dirige el ashram Shantivanam, que significa 'bosque de la paz'.John Martin Sahayananda y la búsqueda

La visión espiritual de este monje benedictino indio se detiene en la libertad del ser humano, su originalidad y creatividad.

Tiene esa risa que acompaña a los hombres sabios. Es una risa ruidosa, abierta, infantil. John Martin Sahayananda es un monje benedictino que nació en la India, donde vive la mayor parte del año en el ashram que dirige: Shantivanam (significa bosque de la paz). Aunque sus padres eran profesores, creció en medio de un ambiente de limitación y pobreza junto a sus 6 hermanos, creyendo que después de cumplir 15 años ya no iba a poder seguir estudiando. Pero no fue así. Ha estudiado Filosofía y Teología y ha publicado varios libros.

Visita Europa una vez al año para compartir unas enseñanzas sobre una espiritualidad que va más allá de las religiones. A España lo trae Fernando Peleato, de la ONG Pequeña Tierra, hasta un pueblecito de Huesca y es allí donde nos encontramos con ellos.“Dios siembra en nuestros corazones, espera y confía. Nuestra tarea es cooperar con los planes de Dios continuando con un desarrollo espiritual sincero” empieza diciendo a la vez que confiesa que hubo un tiempo en el que él también fue ateo…

¿Cómo ve el crecimiento espiritual de los europeos?
Creo que la mente occidental se ha vuelto demasiado racional y científica y le resulta difícil creer en Dios. Pero como el anhelo de una felicidad profunda y de encontrar el sentido último sigue estando ahí, se ha abierto el camino a prácticas como la meditación, el yoga… Pero la mente occidental no es muy disciplinada.

¿Ah no?
No. Desde pequeños los niños tienen una mente muy indisciplinada y por eso, a veces, triunfan ciertos sistemas de pensamiento radicales (religiosos, políticos…) porque generan una cierta sensación de orden y seguridad. Pero como no somos solo mente, el anhelo continúa.

¿Y qué podemos hacer entonces?
En todo proceso espiritual hay, o mejor dicho debería haber, tres etapas. Una primera es de escucha o lectura, de contacto con el mensaje y las creencias. La segunda etapa sería de reflexión e interiorización y la tercera, una mirada crítica a todo lo aprendido para llegar a un entendimiento propio, original.

¿Así que debemos pasar por una criba todo lo que nos llega de fuera?
Sí. No hay que creer ‘a pies juntillas’ nada. Los seres humanos debemos hacernos preguntas originales, creativas, propias. De lo contrario lo que hacemos es traer ideales del pasado al presente para proyectarlos al futuro, siguiendo las enseñanzas de otros. ‘¿Quién soy yo?’ es la pregunta central que nos ofrece el hinduismo. ‘¿Cuál es la causa del sufrimiento?’ la del budismo. ‘Quién soy en relación con Dios y en relación con mi prójimo?’ la de Jesucristo. Perfecto. Pero después de estudiar las grandes tradiciones y religiones planteémonos preguntas propias. Eso nos hará más libres, originales y creativos.

Parémonos aquí. ¿Cómo podemos ser más libres?
A veces las religiones son unas jaulas en las que permanecemos encerrados pero el sistema de creencias que ofrecen es útil para crecer espiritualmente sólo si no es una jaula, si es un nido. Un nido nutritivo en el que obtenemos el alimento y el calor que necesitamos hasta que estamos preparados para volar y crecer hacia la libertad.

Pero usted es un monje benedictino…
Para mí mi religión es algo parecido a mis padres físicos. Soy lo que soy por ellos. Estoy muy agradecido a la iglesia católica pero veo claras las limitaciones de la religión. Hoy me gustaría decir que no estoy dentro de una religión sino que lo recibido de la religión está dentro de mí y sin intentar destruirlo quiero completarlo. Porque como dijo Jesús, las religiones están al servicio de los seres humanos. Y hay que eliminar la puerta de la jaula para que ésta se convierta en nido. La puerta es lo que otorga poder a las autoridades religiosas.

Nidos y jaulas…
Si todas las religiones fuesen nidos, como propuso Jesús, no habría muros, ni conflictos, ni violencia en ellas ni entre ellas y la conciencia humana se transformaría.

¿Así que es posible transformar la conciencia humana?
(Se ríe) Así lo creo yo porque ese es nuestro destino. Bueno es cierto que yo soy una persona optimista y los humanos a veces andamos distraídos hasta que descubrimos cómo volver a nuestra verdadera naturaleza. Por ejemplo, en Europa hay un fuerte movimiento ateísta…

… Sin duda lo hay
¿Y cómo consideramos este proceso? Pues para mí es positivo (se ríe de nuevo). Es cierto que algunos ateos simplemente se centran en una vida material y de consumo pero muchos otros viven con honestidad y lo que rechazan es una imagen del Dios histórico (frente al eterno) que no concede libertad de pensamiento, voluntad y acción a uno mismo. Ahí el ateísmo lo que manifiesta es el anhelo del corazón humano por trascender al Dios de la historia –autoritario- y poder entrar en el Dios de la eternidad, de la libertad.

Uff! Pero ese proceso…
Es un proceso de evolución de la conciencia. Según el hinduismo la conciencia humana tiene 4 niveles. En el primero (conciencia individual) el individuo es el eje central de la vida y Dios está para satisfacer sus ambiciones.

¿En el segundo?
No vivimos para un cuerpo sino para un ideal, un colectivo. Es una etapa que puede ser muy inspiradora pero que todavía pertenece al ámbito de la vida mecánica, que está relacionada con el pasado, es una reproducción del pasado. Es donde están las religiones.

El tercero…
Es el nivel ‘del sueño profundo’ donde no hay sueño que soñar, es decir ideales. Ya no hay referencia al pasado ni tampoco al futuro. Entonces todo es un presente libre y creativo donde hay una conciencia universal que refleja la eternidad.

¿Y el cuarto?
En ‘la conciencia despierta’ la persona se da cuenta de que es una con Dios. Vengo de Dios y voy a Dios. Pero esta visión de no-dualidad (desarrollada en el sistema advaíta) no puede ser una idea sino una experiencia vivida.

¿Y cómo llegamos a ello?
Haciendo un discernimiento con sabiduría y purificando nuestra identidad, expandiendo nuestro corazón y mente.

¿Y cómo hago un discernimiento con sabiduría?
Haciéndote dos preguntas cuando tengas que tomar una decisión: ¿Esto me hace más libre? ¿Esto hace más libres a los demás?

¿Y cómo purifico mi identidad y expando mi corazón y mi mente?
Siendo consciente de que el hielo es duro como una roca pero que si se derrite se convierte en agua, se diluye en ella, y esa es su verdadera identidad. Todos somos agua. ‘Purificación’ significa derretir la solidez de todas nuestras identidades, esas que nos separan de Dios y de los demás, y ver la unidad esencial con Dios y con los demás.
Así nuestra vida será una vida de Unidad esencial y en el plano funcional habrá diferencias.

Pero ¿qué hacemos con el ego?
El ego tiene su papel en el proceso evolutivo de nuestra conciencia. Nuestro trabajo no es ‘matarlo’ es transformarlo y expandirlo del ego individual al colectivo, del colectivo al universal y de éste al divino, hasta poder decir ‘yo soy uno con Dios’. Sin ego este proceso no tendría lugar, seríamos como las plantas o los animales y no podríamos evolucionar. Crecemos por el ego y la clave es trascenderlo gradualmente. En última instancia, en el último nivel, nuestro ego se convierte en vehículo de la conciencia divina.

Suena difícil…
Te voy a contar una historia. Una vez Ego le pidió una cita a Dios y Él le recibió compasivo en la cámara divina. Cuando Dios le vió la cara de preocupado le preguntó: ‘¿Por qué estás tan triste?’. Y Ego le respondió: ‘¿Cómo no voy a estar triste? Todo el mundo quiere matarme. Tú les dijiste que me mataran y siempre están discurriendo nuevas técnicas para matarme. Por favor diles que no me maten’. ‘No pedí a la gente que te matara –dijo Dios- sino que te transformaran. Les diré que te transformen, no que te maten’. Y quedándose pensativo Dios añadió: ‘Si la gente deja de inventar métodos para matarte entonces te transformarás en mi vehículo’.

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Una respuesta a John Martin Sahayananda y la búsqueda

  1. Virginia Calvo dijo:

    Es un hombre muy inspirador,de esos que te llenan el alma.agradecida de haber compartido esos diaas con el.

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