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Mario Bordogna y su Scarf of the World

Desde su empresa textil en Italia diseñan exclusivos fulares masculinos que cuentan historias.

Los fulares para hombre Scarf of the World, de Mario Bordogna, nacieron para dar la vuelta al mundo, inspirados como están en el concepto del viaje y lo que éste supone de aventura, descubrimiento y libertad. Cada modelo es un pequeño resumen de las escapadas que él y sus socios, Elisabetta Marchetti y Guillaume Tryoen, hacen recopilando ideas y quedándose con lo mejor de cada lugar y de cada cultura.

Mario Bordogna nació en Como, Italia y es el hijo menor de 4 hermanos que provienen de una familia de emprendedores textiles. Ha crecido entre tejidos y estampados, siendo la tercera generación decidió continuar con el negocio familiar. El ambiente que se respira en la familia y en la ciudad de Como han sido factores determinantes para desarrollar en Mario una pasión por la moda y los tejidos de alta calidad.

Tiene tal pasión y amor por los viajes, que cada 2 años organiza con un grupo de amigos un largo tour por América Latina en motocicleta, para descubrir los sitios más recónditos buscando otras vidas y otras energías, lejos de las comodidades por la que se mueve un turista y buscando la esencia del verdadero viajero.

¿Cuál es el nombre y a qué se dedica tu empresa?
La empresa se llama BMG Project y nuestra firma es Scarf of the World. Nos dedicamos al diseño y fabricación de accesorios como fulares para hombre. En nuestra compañía estudiamos y creamos diseños con estampados inusuales e irreverentes inspirados en tejidos vintage, pinturas, fotografías, antiguos grabados, objetos y muebles de colección que recopilamos durante nuestros viajes.
El proceso creativo de la firma consiste en diseñar cada una de las piezas primero de manera artesanal sobre papel y posteriormente se trabajan en formato digital. Los estampados se crean a través de un “mix and match patchwork”: el arte de la imperfección. Creando contraste y armonía de los diferentes motivos e ilustraciones que se funden entre sí, para dar vida a una pieza con personalidad propia. Un proceso minucioso que confiere a cada fular un estilo único.

¿Cuándo y por qué nace?
Iniciamos esta aventura en el 2011, cuando después de muchos años dedicándonos al universo textil, tres amigos que compartimos una larga trayectoria en el mundo de los tejidos y una misma pasión por los viajes decidimos crear Scarf of the World.  Una firma de fulares para hombre que fuese hecha en Italia con las mejores sedas de la región de Como y tejidos de gran calidad, permitiendo así expresar nuestros recuerdos y sentimientos a través de estampados llenos de color. Representar un diario personal de nuestros viajes y una fusión de diversas culturas con un punto de humor, ya que para nosotros la moda debe ser divertida. Nuestro leitmotiv es siempre el viaje, símbolo de libertad, aventura y descubrimiento.

¿Cuántos socios sois?
La compañía está formada por inversores y 3 socios. Elisabetta Marchetti, Guillaume Tryoen y yo, Mario Bordogna. Cada uno de nosotros tenía algo que expresar y queríamos plasmar nuestras experiencias en un accesorio de moda. Guillaume y Betti son los directores creativos, él de Paris y ella italiana. Yo me dedico a trabajar en el universo de los tejidos y los estampados: buscar las mejores telas, supervisar los diseños y planificar la producción. Y  la ciudad de Como, es el mejor lugar para encontrar los tejidos más sofisticados de Italia.

¿Cuántas persona trabajan en ella?
5 personas, somos una compañía pequeña.

¿Con qué dificultades te has encontrado en los inicios?
La principal dificultad al iniciar esta aventura fue que empezamos en un momento particularmente difícil en la economía. En esos momentos la gente no estaba dispuesta a gastar en artículos de moda. Y fue difícil encontrar socios comerciales con una mente abierta para probar un nuevo producto vibrante y lleno de color en un panorama económico que no era muy optimista.

¿A qué tipo de público os dirigís?
Al inicio del proyecto, pensamos en un consumidor masculino al que le gusta disfrutar de su tiempo libre para hacer lo que más le gusta, ya sea la naturaleza, los viajes, las aventuras o descubrir nuevos lugares o nuevas cosas.  Un hombre atrevido, curioso y con una apreciación de la moda con sentido del humor.

¿Qué parte del negocio se produce en Italia y cuánto se produce/fabrica fuera?
Todo nuestro producto, ya sea los tejidos y estampados, se fabrica y diseña 100% en Italia.

¿Cómo y en qué países comercializáis?
Tenemos agentes y distribuidores en diferentes países de la Unión Europea como España, Italia, Francia, Holanda, Alemania, Bélgica, Reino Unido, entre otros. Actualmente estamos buscando expandirnos en el mercado asiático con un partner que pueda apreciar y valorar nuestro producto. Recientemente hemos lanzado nuestra website donde también se pueden adquirir nuestras colecciones. Uno de los principales mercados para nosotros es España y tenemos una buena corazonada con este país.

¿Qué satisfacciones has encontrado?
Hemos tenido grandes satisfacciones especialmente cuando lanzamos nuestra primera colección y  las tiendas de referencia más importantes en Milán, Londres, Paris y Florencia se entisiasmaron con nuestros diseños. Esto nos dio la energía para continuar diseñando nuestras colecciones hasta hoy.

¿Merece de verdad la pena? 

Por ahora nos parece que ha valido mucho la pena, pero tal vez deberíamos tener una segunda entrevista en algunos años para corroborarlo (ríe).

¿Qué consejos darías a otros que, como tú, quieran montar su propia empresa?
Para nosotros lo más importante es hacer algo que te gusta y disfrutas, pues este es el motor que te estimula para trabajar cada día más duro… Aunque lo más importante es hacerlo con amore.

¿Montaste la empresa que querías o la que pensaste que era rentable?
Cuando pensamos en crear este proyecto, lo primero fue hacer algo que a los tres nos permitiera expresar nuestras emociones y nuestras experiencias durante nuestros viajes y plasmar nuestras memorias en un fular. Pero también es importante que no solo sea un hobby sino que también sea un negocio rentable.

¿Volverías a meterte en una aventura similar?
Desde luego que volvería a empezar nuevamente esta aventura.

 

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Paulo Pereira da Silva

Miguel de Santos

Es el inventor del papel higiénico negro. Un investigador que ha convertido un producto de primera necesidad en un objeto de deseo. leer

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